Biogeografía (o por qué los oso polares no comen pingüinos)

¿Te lo has preguntado alguna vez? ¿Los osos polares comen o no comen pingüinos? En el planeta Tierra existen, aproximadamente, 8,7 millones de especies de seres vivos pero no todos viven en toda su superficie, ni en el mismo lugar. La ciencia que estudia la distribución geográfica de los seres vivos en el tiempo y en el espacio, así como los factores que lo han originado, es la biogeografía.

Seguramente cuando pensamos en osos polares y en pingüinos, pensamos en paisajes helados. Pues bien, aunque ambos viven en ecosistemas circumpolares, no lo hacen en torno al mismo polo terrestre ya que los osos polares viven en el Polo Norte (Ártico) y los pingüinos en el Polo Sur (Antártida). Como físicamente no coinciden en el espacio y tiempo, es imposible esa relación trófica. Pero… ¿cómo han llegado hasta allí? Convirtámonos en biogeógrafos y biogeógrafas e investiguemos el caso.

Distribución del oso polar (verde) y de los pingüinos (azul). Fuente: mrsjonesroom.com.

El grupo taxonómico al que pertenece el oso polar, los úrsidos (Familia Ursidae), se distribuye fundamentalmente en el hemisferio norte. El primer antepasado del grupo surgió hace unos 20-25 millones de años en Asia. Como en esa época los continentes ya estaban distribuidos casi de la misma manera que en la actualidad, especies posteriores pudieron viajar desde este continente hacia América por el estrecho de Bering (que estuvo emergido durante algún tiempo) y hacia Europa. Dentro de las especiaciones que se produjeron, hace 1,5 millones de años comenzaron a separarse los linajes del oso pardo y del oso polar surgiendo así un oso adaptado a vivir en el hielo con una dieta completamente carnívora (debido a la ausencia de plantas).

Distribución de las especies de osos en el mundo. Fuente: databayou.com

Por su parte, el grupo taxonómico al que pertenecen los pingüinos, el orden Spheniscidae, se distribuye en el hemisferio Sur (la especie más norteña se encuentra en las Islas Galápagos, en el ecuador). Las últimas investigaciones indican que el origen de los pingüinos actuales ocurrió hace 22 millones de años en Nueva Zelanda y Australia. Las especies evolucionaron y migraron hacia el sur buscando comida gracias a, entre otros sucesos, la apertura del Estrecho de Drake hace unos 12 millones de años, que permitió nadar por todo el Océano Antártico y extenderse más hacia las islas subantárticas.

Distribución de las especies de pingüinos. Fuente: @dbrisaro Infografía: Irene Lorenzo. Ilustración: HBW.

Ya conoces qué es la biogeografía y cómo trabaja para averiguar la distribución de las especies en el espacio y en el tiempo. En próximas entradas hablaremos de los factores bióticos, abióticos y antrópicos que afectan a estas distribuciones.

Plantas melíferas

De todas las plantas presentes en el planeta tierra, se consideran plantas melíferas aquellas especies que están adaptadas y son visitadas con asiduidad por las abejas en busca de su néctar obteniendo la polinización a cambio. El origen etimológico de la palabra melífero procede del latín «mellĭfer» el que produce miel; formado de «meli» miel y del sufijo «fero» del latín «fer» o «fĕri», de la raíz de «fērre» que quiere decir el que contiene o produce.

¿Por qué son importantes y por qué queremos presentártelas? Algunas plantas con flor producen una sustancia azucarada llamada néctar, sustancia utilizada por las abejas para producir miel. Existen multitud de especies de animales especializados en recolectar y alimentarse del néctar. Concretamente las abejas (Apis mellifera) son de especial interés para el hombre ya que son capaces de elaborar miel, así como otras muchas sustancias beneficiosas para nuestra salud, como propoleo, jalea real, etc. Además de ser los polinizadores del 75% de los cultivos alimentarios del mundo.

Deliciosas verduras de verano que obtenemos gracias a los polinizadores.

¿Qué tipo de adaptaciones tienen estas plantas? Las flores han desarrollado formas grandes y vistosas para que las abejas las vean mejor y olores específicos para que puedan detectarlas desde lejos. Muchas de estas flores tienen la forma adecuada para que los polinizadores puedan acceder al néctar fácilmente y al mismo tiempo evitan que los depredadores se acerquen. La capacidad de adaptación de las plantas para atraer a las abejas ha llevado a adaptaciones increíbles como la forma de insecto que posee la flor de la especie de orquídea presente en el Parque Regional del Sureste Orquídea de la araña (Ophrys sphegodes).

Aunque la lista de plantas melíferas es muy grande, vamos a dejaros las que podemos encontrar en el Parque Regional del Sureste, y también especies que encontrarás en nuestra huerta didáctica, ¡pero recuerda que hay muchas más! Albaricoquero, almendro, amapola, árbol del amor, artemisa, borraja, calabaza, cardo corredor, ciruelo, col, espantalobos, comino, majuelo, estramonio, fresas, fumaria, gamón, girasol, gordolobo, habas, hinojo, hipérico, lavanda, llantén, madreselva, manzano, mejorana, melisa, menta, menta poleo, orégano, níspero, olmo, romero, rosa, salvia, sauce, sauco, tomillo, violetas y zarzamoras son solo algunos ejemplos.

Y recuerda, no solo puedes proteger las especies de plantas ya existentes si no que puedes elegir alguna de ellas si tienes que plantarlas y así mantendremos la cadena alimentaria. De esta manera no solamente podrás disfrutar de sus flores sino también del trabajo que realizan las abejas.

Fuentes:

http://www.definiciona.com

http://www.botanical-online.com

Real Jardín Botánico

http://www.fao.org