El pasado 5 de abril nos acercamos a celebrar la V Feria del Espárrago de San Martín de la Vega, donde cada año los vecinos se reúnen en la plaza celebrando múltiples actividades cargadas de sabor y tradición.
Cartel promocional de la V Feria
La jornada comenzó con una carrera popular donde hasta los más pequeños tuvieron su oportunidad de disfrutar de este cross por las calles del pueblo, donde todos los participantes recibieron un reconocimiento, medallas y los primeros en llegar se llevaron su premio en espárragos.
También se lleno de olor y sabor la jornada con el concurso de tortilla de espárragos, donde se repartieron los premios a la tortilla con mejor sabor, y a la tortilla con mejor presentación.
A mitad de la jornada mañanera se celebró un gran momento al homenajear a las mujeres jornaleras de San Martín de la Vega. 25 vecinas en el escenario en representación de todas las jornaleras que a lo largo de la historia han recogido espárragos en los campos de San Martín de la Vega, escucharon las palabras de reconocimiento del alcalde y el aplauso de todos los presentes.
Y de principio a fin hasta casi la noche, la feria nos ofreció los stands de agricultores con el producto recién cortado, actuaciones musicales, exhibiciones de danza, exhibiciones de corta y empaquetado del espárrago, degustaciones, castillos hinchables, talleres infantiles…
Por nuestra parte, el Programa de Educación Ambiental El Campillo, formamos parte de los talleres enfocados a toda la familia. Nos acercamos con un stand donde hablamos de fauna auxiliar y de los animales más y menos beneficiosos para la huerta, mostrando ejemplos de múltiples especies en fase adulta y no adulta, varios ejemplos de hoteles de insectos, dibujos y sopas de letras para los más pequeños.
La jornada fue un éxito y esperamos compartir, disfrutar y aprender más el año que viene. Muchas gracias al ayuntamiento por invitarnos y celebrar sus tradiciones por todo lo alto.
Al salir de Fresno de Torote, seguimos la ruta en bicicleta en dirección sur, por un camino diferente que nos va a llevar al sur de Camarma de Esteruelas, cerca del límite con Alcalá de Henares. Ya hemos hablado de las estepas, sus cultivos y vegetación asociada, pero…¿y sobre la fauna? Además de para la agricultura, este ecosistema también ha sido aprovechado tradicionalmente para la ganadería, por lo que es posible encontrarse con prácticas como el pastoreo de ovinos durante el camino. Por otra parte, los cultivos suponen la fuente de alimento y refugio de numerosas especies de animales, principalmente de las aves esteparias, algunas de las cuales se encuentran amenazadas. De ahí la importancia de proteger este tipo de ecosistemas para su conservación.
Camino de vuelta a Camarma de Esteruelas, por la estepa cerealista.
Si tienes prismáticos, te recomendamos que los lleves en la mochila. Si vas con tiempo para pararte a observar, podrías encontrarte con aves esteparias como la avutarda(Otis tarda), el sisón común (Tetrax tetrax), la cogujada común (Galerida cristata), la perdiz roja (Alectoris rufa), o la codornizcomún (Coturnix coturnix). También es frecuente encontrar otras aves como el milano real (Milvus milvus), milano negro (Milvus nigrans), e incluso, si tienes suerte, el buitre negro (Aegypius monachus) o laavefría europea (Vanellus vanellus).
Al margen de las aves, también es posible encontrar mamíferos como diferentes roedores, liebres, el conejo común (Oryctolagus cuniculus) e incluso el corzo (Capreoulus capreolus). Y reptiles como la lagartija colilarga (Psammodromus algirus) o el lagarto ocelado (Timon lepidus).
Conejos y corzos. Autor: Óscar Rioja
Al llegar al sur de Camarma de Esteruelas, podemos atravesar una zona de polígonos industriales y continuar nuestro camino en dirección este hasta el municipio de Meco, del cual existió durante mucho tiempo la creencia popular de que era el punto más alejado del mar en la Península Ibérica. Precisamente su posición geográfica, tan alejada del mar, es una de las posibles razones de la concesión de una bula papal en el siglo XV, que permitía comer carne en Semana Santa a los habitantes de Meco y algunos pueblos cercanos, debido a la dificultad de que llegase pescado como alternativa en esos días. Ya en Meco, puedes pasar por su casco histórico y visitar su principal monumento, la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. También puedes recorrer parte del trazado exterior del municipio, que forma parte de la Cañada Real Galiana, vía pecuaria que conecta La Rioja y Ciudad Real, y cuyos cordeles y veredas recorren también nuestro Parque Regional del Sureste.
Meco y alrededores.
Y ya en la parte norte de Meco, tras un suave ascenso, puedes emprender el camino de vuelta a Camarma de Esteruelas por la estepa cerealista en dirección oeste. En este caso, el camino de regreso nos llevará al norte del municipio, a una zona de monte bajo que deja atrás la estepa cerealista. Una vez allí habrá que continuar en dirección sur para finalizar nuevamente en la plaza del antiguo Ayuntamiento de Camarma.
Camino de regreso Meco – Camarma, volviendo por la zona de monte bajo.
Y así finalizamos esta ruta circularen bicicleta, en la que recorremos unos 28 kilómetros que pueden realizarse, sin paradas, en unas dos horas, aunque dependiendo del ritmo de cada persona. Si vas a realizar paradas para conocer los municipios o tomarte tu tiempo para la observación de flora y fauna, puedes echar toda una mañana completa con esta ruta. ¡Un plan perfecto para cualquier mañana de sábado o domingo!
Si estás buscando nuevos lugares o entornos para realizar rutas o paseos ahora que ha llegado la primavera, estás de suerte. Hoy te traemos una propuesta de ruta que puede realizarse en bicicleta y es apta para todos los públicos.
Se trata de las estepas cerealistas del entorno de Camarma de Esteruelas, más allá del límite norte del Parque Regional del Sureste. La riqueza faunística del lugar, y su importancia sobre todo para las aves esteparias, ha hecho que se encuentren protegidas tanto por la ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) denominada «Estepas cerealistas de los ríos Jarama y Henares«, como por el ZEC (Zona de Especial Conservación) denominado «Cuencas de los ríos Jarama y Henares«. A lo largo del territorio podemos encontrar numerosos municipios como Meco, Fresno de Torote, Daganzo, Valdeavero, o el ya citado Camarma de Esteruelas.
Cartel de la ZEPA «Estepas cerealistas de los ríos Jarama y Henares» a la salida de Camarma de Esteruelas.
Podemos iniciar el recorrido en el propio municipio de Camarma de Esteruelas, en la plaza del antiguo Ayuntamiento que aún se conserva, y junto a su principal monumento, la Iglesia de San Pedro Apóstol. Desde allí podemos seguir hacia el norte, siguiendo el curso del principal eje vertebrador del municipio, el arroyo Camarmilla, que es afluente del río Henares. En sus aguas es frecuente encontrar ánades reales y gallinetas, así como petirrojos, mirlos y carboneros entre las ramas de los árboles del pequeño bosque de ribera que se forma en los márgenes del arroyo.
Plaza del antiguo Ayuntamiento, Iglesia de San Pedro Apóstol y arroyo Camarmilla.
Después giramos hacia el oeste, atravesamos la carretera M-119, y nos adentramos ya en la estepa cerealista. Como puede que sepas, las estepas cerealistas representan uno de los ecosistemas presentes no sólo en el Parque Regional del Sureste, sino en toda la Comunidad de Madrid. Las estepas son terrenos llanos, abiertos, y sin arbolado, dedicadas tradicionalmente al cultivo de cereales de secano. En nuestra zona principalmente se cultivan trigo y cebada. También es destacable la presencia de amapola silvestre (Papaver rhoeas) que crece normalmente asociada a los campos de trigo. En los caminos también es frecuente encontrar vegetación espontánea, como diferentes especies de cardos (especialmente el cardo borriquero, Onopordum acanthium), margaritas, retamas (Retama sphaerocarpa) y aulagas (Genista scorpius).
Caminos de la estepa cerealista, y campos de cultivo con la amapola silvestre y otras especies vegetales asociadas.
Recorriendo la estepa cerealista, seguimos nuestro camino en dirección noroeste, hacia el municipio de Fresno de Torote. Antes de llegar, tendremos que atravesar un pequeño curso fluvial, el arroyo Torote, que como el Camarmilla, también es afluente del río Henares. Puede que no siempre sea posible cruzarlo dependiendo de la época y el caudal del mismo.
Bosque de ribera junto al arroyo Torote.
Llegar a Fresno de Torote es como viajar en el tiempo. El silencio sólo se ve interrumpido por el paso de vehículos a través de la carretera M-113 que atraviesa el municipio. El pueblo cuenta con un reseñable pasado histórico, cuyo fundador fue Iñigo López de Mendoza, conocido como el primer Marqués de Santillana, en el siglo XV. Actualmente el municipio es de propiedad privada y se encuentra deshabitado desde hace décadas, ya que su población reside en la cercana pedanía de Serracines y sus urbanizaciones. Pese a ello, su casco histórico se encuentra intacto.
Fresno de Torote y alrededores.
Después de la visita a Fresno de Torote, continuaremos nuestra ruta en bicicleta por la estepa cerealista en la segunda parte de la entrada de blog. ¡No os la perdáis!.
La cambronera, espina santa, licio o cambrón (Lycium europaeum) es un arbusto espinoso, perteneciente a la familia de las Solanáceas, adaptado a zonas áridas y salinas, que se encuentra presente en el entorno del Parque Regional del Sureste, teniendo predisposición por los terrenos donde tenga radiación solar directa.
Se trata de un arbusto muy ramificado, de tallos blanquecinos, pubescente, es decir, cubierto de pelillos finos y cortos, que puede alcanzar los 5 metros de altura. Las ramas son largas, colgantes y flexibles, con fuertes espinas terminales y laterales.
Cambronera (Lycium europaeum). Fuentes: (izq). pemarlo.blogspot.es y (dcha) elmedinaturaldelbages.cat
El término cambrón tiene su origen etimológico en el latín: crabro, que significa avispón (insecto de picadura dolorosa), haciendo referencia a sus tallos espinosos, especializados a soportar fuertes vientos y el ramoneo de herbívoros.
Descripción botánica
Hojas de color verde oscuro, alargadas, enteras, sin vellosidad y algo gruesas, con forma oblanceoladas, de hasta 75 mm de largo y 12 mm de ancho, dispuestas en el tallo de manera alterna o en fascículos (agrupamiento denso de hojas o flores con tallos muy cortos, originados desde un punto común) de 2 a 6 hojas. El peciolo es corto.
Hojas Lycium europaeum. Fuente: florandalucia.es
Las flores de la cambronera están mezcladas con las hojas, encontrándose de manera solitaria o en fascículos de 2 a 5. Son campanuladas, hermafroditas, de color blanco o ligeramente violáceo, con corola en forma de trompetilla y simetría bilateral.
El cáliz campanulado con 4-5 lóbulos, tubo mucho más largo que los lóbulos que son pelosos en la cara interna (hipocrateriforme). Su corola puede medir hasta 17 mm de larga, blanquecina con manchas violeta, virando a color crema después de que se haya abierto la flor. La floración se produce de abril a octubre.
Fruto tipo baya, subgloboso, es decir, casi esférico o aplanado, de 5 a 6 mm de diámetro, de color rojizo virando al negro en la desecación. Las semillas de tamaño entre 3 x 2,5 mm, subesféricas o reniformes (con forma de riñón) de color pardo y con un peso de 1,8 mg.
Utilizan a los animales para la dispersión de sus semillas (zoocoria), siendo en este caso dispersión endozoocoria, es decir, dispersión en el tracto gastrointestinal de los animales.
La Cambronera es una especie adaptada al clima mediterráneo, que se distribuye desde 0 a 1.100 m.s.n.m. Tiene alta tolerancia la sol y a las sequías, siendo moderadamente resistente a las bajas temperaturas y a las heladas. Prefiere zonas con alta exposición solar, donde el sol le incide directamente, pero puede tolerar cierta sombra parcial.
Es indiferente al tipo de suelo, aunque tiene preferencia por suelos bien drenados, no pudiendo vivir en suelos encharcados. Tolera suelos pobres (con escasez de nitrógeno) y presenta una buena tolerancia a la salinidad. Es frecuente encontrarla sobre suelos ricos en yesos o sobre margas.
Es una planta que se recupera rápidamente de raíz tras un incendio.
Se la puede ver en asociación con otras especies de plantas: la colleja (Silene vulgaris), la higuera (Ficus carica) y la vid o parra (Vitis vinifera).
Entre sus hábitats se pueden encontrar taludes, bordes de caminos, setos, o matorrales de sustitución, en terrenos nitrificados.
Se encuentra ampliamente distribuida por la península ibérica. También por toda la región mediterránea, suroeste de Asia y en la región macaronésica (Canarias y Madeira).
Usos
En medicina popular, se le atribuyen propiedades medicinales como antiinflamatorio y antioxidante.
Sus frutos son comestibles y se utilizan en la elaboración de mermeladas y licores.
En la antigüedad se le denominaba spina benedicta debido a que las reliquias de la corona de Cristo que se guardan en Roma son de licio.
En jardinería y paisajismo, debido a sus ramas intrincadas y espinosas, se ha usado para crear vallados defensivos y setos vivos.
En restauración ambiental, se utiliza para la fijación de terrenos y control de la erosión en zonas áridas y costeras. También actúa como refugio y alimento para aves y diversos insectos, siendo útil para la conservación de la biodiversidad.
El jilguero ha sido elegida como ave del año 2026, siendo las otras candidatas la alondra común y el cormorán moñudo.
Es un ave muy común que se encuentra por toda España. En invierno, vienen jilgueros de otras zonas europeas y se unen a la población sedentaria. Suelen agruparse en bandos, mezclándose cuando van en busca de alimento con otros fringílidos (familia a la que pertenece), como verdecillos, verderones y pardillos.
Jilguero (Carduelis carduelis)
El origen de su nombre es silguero, del latín sily̆bum, y este del griego sílybon ‘cardo’, que hace referencia a su capacidad y adaptación para alimentarse de las semillas de cardo (Sylibum). También es conocido como cardelina o golorito.
¿Cómo identificarla?
Son fáciles de distinguir por los colores de su plumaje. En la cabeza tienen una careta roja con manchas blancas y negras. El pico tiene una base ancha, es largo y acabado en una fina punta. Su cola es negra, con el obispillo y el extremo distal blanco. El macho y la hembra no tienen prácticamente diferencias, aunque los machos pueden tener la careta roja más ancha y los hombros más negros. Para reconocerlos en vuelo se diferencian bien las dos bandas en las alas de color amarillo.
Jilguero posado en unas ramas. Autor: Óscar Rioja
Canto
El macho en celo tiene un variado canto, que combina gorjeos muy diversos. En vuelo emite tintineos cortos, que se entremezclan con gorjeos cortos. Desde tiempos antiguos se ha criado en cautividad por su alegre canto y trinos que son parecidos a los de los canarios. Debido a esto, es capturado como ave de jaula, práctica que es ilegal.
Es abundante en zonas de cultivos, olivares, dehesas , sotos, bosques abiertos, prados, incluso en pinares de carrasco y piñonero. También se encuentra en pueblos y ciudades.
Bando de jilgueros en un arbusto. Autor. Óscar Rioja
Alimentación
Su alimentación es granívora, es especialista en extraer semillas de los cardos y de otras plantas de la familia de las compuestas que se caracterizan, sobre todo, por la presencia de espinas en las hojas o en el tallo y las brácteas de la inflorescencia. También se alimenta de las yemas florales.
Una imagen muy común del jilguero es la pose que adopta cuando saca las semillas. Se coloca sobre las plantas y va seleccionando las que ya han madurado. En este vídeo podemos ver su gran habilidad para comer entre los cardos.
Autor del vídeo: Juan Luis Redajo
Reproducción
Su nido se encuentra en ramas altas de árboles o arbustos y está formado por el vilano (pelos o filamentos que tiene el fruto de muchas plantas compuestas y le sirve para ser transportado por el aire) de herbáceas, lana de oveja y otras fibras vegetales y animales. El macho y la hembra construyen el nido y después el macho se encarga de alimentarla durante la incubación. Normalmente crían dos veces al año.
Los pollos a las dos semanas ya vuelan y piden alimento a los padres durante una semana más, y pronto se independizan. A finales de verano se reagrupan en bandos muy numerosos.
Situación de la especie
Las amenazas a las que se enfrenta son debidas a su vistosa coloración y canto ya que, es cazada en trampas, con miles de ejemplares muertos y enjaulados cada año. Esta práctica es ilegal ya que es una especie protegida no cinegética y su captura está prohibida. La única forma legal de tener jilgueros es mediante la cría en cautividad, procedentes de criadores federados. También sufre las alteraciones de su hábitat por el uso de herbicidas y plaguicidas en los campos de cultivo y olivares.
Y para terminar, compartimos con vosotros como curiosidad, este pieza de Antonio Vivaldi donde la flauta imita y se inspira en el canto de los jilgueros.
Aranjuez ha sido históricamente un enclave de gran valor político, territorial y estratégico, situado en la confluencia de los ríos Tajo y Jarama, lo que ha definido su importancia histórica, agrícola y también estratégica. Esta ubicación ha hecho que el territorio sea fértil y un punto de paso natural, lo que ha condicionado tanto su desarrollo económico como su relevancia militar.
Durante la Guerra Civil Española (1936-1939), Aranjuez estuvo bajo el mando del bando republicano, siendo cuartel general de la 9ª división del Ejercito Republicano Español, y se convirtió en un punto clave de defensa y retaguardia, instalándose acuartelamientos, baterías y hospitales. Entre el Puente Largo de Aranjuez y el núcleo urbano de este municipio, se levantó en 1938 y principios del 39 una línea fortificada del bando republicano ante un inminente ataque enemigo procedente del lado Oeste del Jarama, llegando hasta Titulcia (batalla del Jarama).
Este hecho hizo que se construyesen dos fortines de gran importancia en el cerro de Valdelascasas a finales de verano de 1938, donde los mandos del ejército republicano subían cuando tenían que dirigir alguna acción bélica.
Siempre estuvo muy bien defendido. Tras la caída de Toledo en 1936, el avance de las tropas del general José Enrique Valera, del bando nacionalista, nunca se barajó la toma de Aranjuez para llegar lo antes posible a Madrid por esa razón.
Fortines Valdelascasas. Fuente: Wikiloc
La buena defensa del territorio, se debe, entre muchos factores, a las facilidades otorgadas por la naturaleza:
Los ríos actuaban como barreras defensivas naturales que dificultaban el paso de personas y materiales pesados, además de ser un punto estratégico para la comunicación y el abastecimiento del ejército. Un ejemplo es el Puente de Añover, lugar con construcciones defensivas precisamente por ser un punto de paso.
Los cerros presentes en el municipio (como el de Valdelascasas o el actual Pau de la Montaña) permitían tener una gran visibilidad y control sobre el territorio.
La vegetación ayudaba al camuflaje, que junto con los cerros, se usaron para que muchos fortines estuvieran semienterrados aprovechando los taludes y materiales presentes en el entorno.
Aranjuez, al ser un territorio notablemente agrícola, aprovechó sus caminos rurales y acequias para usarlos como vías militares y líneas de trincheras. Mejorando así la defensa del bando republicano.
Tras el final del conflicto, la naturaleza recupera lo que un día fue suyo, ahora los fortines sirven como un refugio para fauna entre los que destacan pequeños mamíferos y reptiles, y las plantas vuelven a su espacio. Estos restos defensivos constituyen hoy un valioso patrimonio histórico y paisajístico, testimonio material del papel estratégico de Aranjuez durante la Guerra Civil Española y un elemento clave para la memoria histórica y la comprensión del conflicto.
Cuerpo peludo, larga cola, piñas roídas y acrobacias forestales…¿te suena? Hoy os traemos a uno de nuestros habitantes favoritos que podemos encontrar la Dehesa del Carrascal: la ardilla roja (Sciurus vulgaris). Este mamífero roedoresciuromorfo es una de las ardillas más presentes por los bosques de Europa, y está emparentado con especies como los lirones o las marmotas.
Ardilla roja (Sciurus vulgaris).
Tiene un tamaño entre 17 y 20 cm, con una larga cola que mide entre 15 y 25 cm. Su pelaje presenta tonos rojizos o pardos en el dorso, y tonos más blanquecinos en la parte del pecho y abdomen. No tiene dimorfismo sexual, por lo que apenas se pueden diferenciar el macho y la hembra. Cuenta con 4 dedos en las patas anteriores y 5 en las posteriores, con marcadas uñas que facilitan su estilo de vida arbóreo y acróbata.
Huellas de ardilla roja. Fuente: Huellas de animales. Introducción a las especies ibéricas, baleares y canarias – 23ª EDICIÓN
Tiene una dieta omnívora, aunque la base de su alimentación son las semillas de las piñas de los pinos. También consume otros frutos como bellotas, nueces y avellanas, e incluso pequeños invertebrados como insectos y caracoles.
A menudo acumula frutos formando despensas de alimento, que reparte por todo el territorio escondidas en troncos de árboles o debajo del suelo. Eso sí… ¡puede crear tantas que a veces se olvida de dónde están! Esto también contribuye a la dispersión de semillas, y por lo tanto, a la regeneración del bosque.
Además de sus huellas, otra forma divertida de intuir la presencia de la ardilla en un territorio es a través de las piñas roídas que quedan en el suelo. Para identificar la piña comida por la ardilla, basta con observar si está totalmente pelada salvo en los extremos: justo donde colocan sus manitas para sujetarla y darle vueltas, al igual que nosotros al comer mazorcas de maíz. Otro detalle que puedes observar es si quedan pequeños filamentos en la piña, debido a que las ardillas tienen los dientes más grandes y separados que otros roedores más pequeños.
Piña roída por una ardilla roja.
A nivel global, la ardilla roja se distribuye por todo el continente europeo y por el norte de Asia. En la Península Ibérica aparece en la práctica totalidad del territorio, a excepción del suroeste.
Se trata de una especie forestal, ya que habita bosques tanto de frondosas como de coníferas. En nuestra región mediterránea suele habitar en pinares, que pueden estar asociados a otras especies vegetales autóctonas. También prefiere altitudes bajas, aunque puede llegar a aparecer hasta los 2.000 metros de altitud. En ocasiones puede encontrarse en zonas próximas a las ciudades.
Ardilla roja trepando por uno de los pinos de la Dehesa del Carrascal.
Lar ardillas suelen ser solitarias y diurnas, y a diferencia de otros mamíferos en invierno, no hibernan. Para vivir, construyen nidos esféricosy voluminosos a gran altura en las copas de los árboles, que cubren con ramitas, musgo o acículas de pino. Su período reproductivo se extiende desde enero hasta agosto, por lo que las hembras pueden tener un par de camadas por año. La gestación dura unos 40 días aproximadamente.
Y para terminar, os dejamos este pequeño vídeo de nuestra querida amiga, en el citado entorno de la Dehesa del Carrascal, uno de los lugares del Parque Regional del Sureste donde puedes encontrarla.
Ardilla roja en la Dehesa del Carrascal
Fuentes:
Hernández V. J. (2025) Huellas de animales. Introducción a las especies ibéricas, baleares y canarias – 23ª EDICIÓN
La lechuza siempre ha sido un ave ligada a las leyendas, asociada normalmente a malos augurios. Desde tiempos antiguos, su presencia ha despertado temor y misterio en numerosas culturas, convirtiéndola en un símbolo recurrente de la muerte y lo sobrenatural.
Para los pueblos aztecas, las lechuzas estaban vinculadas con el dios del inframundo. Su canto era un mal presagio, asociado a la muerte y a la desgracia. Los mexicanos creían que esta rapaz no era un ave común, sino brujas encargadas de atemorizar a las personas.
¿En Europa? Se le asociaba a las brujas, seres capaces de vaticinar la muerte, reforzando su imagen como ave que solo trae desgracias. Aunque también, en la antigua Grecia, era símbolo de sabiduría, asociada a la diosa Atenea.
Entonces…¿por qué un ave rapaz ha llegado a tener esa fama? Pues por su canto, un canto: un sonido que recuerda a una risa o a un grito, un sonido estridente que aumenta su volumen. Las lechuzas suelen tener un amplio abanico de vocalizaciones, generalmente chirriantes y metálicas ; en el caso de las hembras, su canto es más ronco y grave.
Ya hemos hablado del canto, ahora toca conocer todo lo demás.
Identificación y comportamiento
Es una rapaz nocturna de unos 35 cm, que destaca por sus colores blancos y pardos, y su disco facial en forma de corazón. Sus ojos son de un intenso color negro y su pico de color marfil. Su silueta es esbelta y su vuelo ligero, lo que le permite desplazarse con gran precisión durante la noche.
La lechuza es territorial y mantiene el mismo territorio durante todo el año. Normalmente se encuentra sola; sin embargo, en época de reproducción se empareja y puede compartir territorio.
Este animal desempeña un papel fundamental en los ecosistemas que habita debido a sus hábitos de caza. Desde un punto de vista antropocentrista, su presencia resulta especialmente beneficiosa en entornos agrícolas donde ayuda a mantener a raya las poblaciones de ratones y otros micromamíferos, reduciendo así los daños en los cultivos y la necesidad de recurrir a elementos químicos para su control. De este modo, la lechuza es una aliada del ser humano.
Además, al regular las poblaciones de sus presas, participa activamente en el equilibrio ecológico, influyendo de forma indirecta en la vegetación y en otras especies del ecosistema. Su papel como depredador la sitúa como una pieza clave en la dinámica natural de los ambientes rurales y periurbanos.
Lechuza común (Tyto alba). Fuente: Brinzal
Hábitat
Ave que tiene predilección por los espacios abiertos o semiarbolados, como vegas, campos de cultivo y zonas de barbecho. Tolera bien la presencia humana, por lo que no es raro encontrarla cerca de pueblos y edificaciones. Para descansar y criar utiliza oquedades amplias, tanto naturales como creadas por el hombre. Evita los bosques muy densos y las zonas de montaña, donde su presencia es escasa o inexistente.
Alimentación
Es una depredadora generalista, es decir, su dieta no se basa en una única fuente de alimento o especie, sino que es variada, aunque muestra preferencia por los micromamíferos, especialmente topillos y ratones. De forma ocasional puede capturar pequeñas aves en dormideros, así como anfibios, reptiles e insectos, adaptándose a la disponibilidad del entorno.
Algo que cabe destacar de esta rapaz es que no almacenan grasa en el cuerpo para poder soportar el frío, la obliga a cazar todos los días grandes cantidades de alimento para mantener su metabolismo, especialmente en épocas frías.
La lechuza tiene un increíble oído asimétrico, lo que le permite localizar presas por su sonido; además, su vuelo es completamente silencioso porque sus plumas tienen el borde exterior desflecado y muy suaves, evitando así hacer ruido durante el desplazamiento.
Reproducción
La época de reproducción de la lechuza va de marzo a octubre, aunque puede variar, ya que depende de la disponibilidad de presas en el entorno. Por este motivo pueden encontrarse nidadas en diferentes épocas del año. Esta capacidad se relaciona con su cercanía al ser humano ya que suele instalarse en lugares protegidos como graneros, almacenes o edificios, aunque también las podemos encontrar en oquedades de árboles, cortados rocosos o antiguas canteras.
El nido puede ubicarse en el suelo directamente, aunque prefieren lugares elevados como una repisa o montículo. La puesta puede estar formada por entre 4 y 7 huevos que las hembras incuban desde el primero durante un mes aproximadamente, provocando así que la eclosión sea escalonada. Si las condiciones son buenas, especialmente si hay alimento, la lechuza puede tener varias puestas en la misma temporada o repetirla si la anterior fracasa.
Como se ha dicho antes, la eclosión es escalonada, lo que hace que en los polluelos se establezca una jerarquía que, cuando hay escasez de alimento, puede hacer que los polluelos más pequeños mueran. Ambos progenitores participan en la alimentación de los pollos, aunque el macho es el que suele traer las presas y la hembra es la que las reparte. Los polluelos echan a volar a los 50-55 días, aunque dependen de los adultos varias semanas más hasta independizarse.
Polluelo de lechuza común. Fuente: SEO/Birdlife
Estado de conservación
La lechuza como especie reproductora se encuentra en la Lista Roja de las Aves en la categoría de «Casi Amenazado» (NT). También figura en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, así como en el Catálogo Español de Especies Amenazadas en el caso de la subespecie canaria, con la categoría VU – Vulnerable.
Aunque esta ave ha experimentado históricamente fluctuaciones poblacionales ligadas a la disponibilidad de presas, estas variaciones solían compensarse gracias al elevado número de polluelos que pueden criar. Sin embargo, en la actualidad este equilibrio se ha visto alterado por diversas amenazas de origen humano, como:
Perdida de hábitat: La urbanización y la agricultura intensiva están destruyendo el hábitat natural de la lechuza. La deforestación y la conversión de terrenos agrícolas en zonas urbanas limitan sus espacios de anidación.
Pesticidas: Los pesticidas que matan a los roedores también pueden envenenar a las lechuzas por contacto directo.
Atropellos
La lechuza es un guardián de la naturaleza y un valioso aliado para los agricultores. Proteger su hábitat, reducir el uso de pesticidas y apoyar los esfuerzos de conservación son pasos clave para garantizar que esta hermosa ave siga formando parte de nuestros paisajes nocturnos.
Restrepo Cardona, J. S., & Enríquez, P. L. (2014). Conocimiento popular sobre los búhos en poblaciones rurales del suroccidente de Manizales, Caldas, Colombia (Etnobiología, Vol. 12, Núm. 3, pp. 41‑48). Recuperado de Dialnet: https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/5261790.pdf
El pasado lunes 2 de febrero se celebró el Día Mundial de los Humedales. Como viene siendo habitual, infinidad de entidades, asociaciones y programas de educación ambiental celebramos esta efeméride con diversas actividades: sendas, avistamientos, talleres, charlas, videoforums… Y desde El Campillo, además, os animamos a pasear por los alrededores de algún humedal del Parque Regional del Sureste.
Sin embargo, este año está es diferente y nos toca lo contrario: informaros para que no vayáis. Las borrascas de las últimas semanas, al igual que el año pasado, han hecho que el río Jarama se haya desbordado ocupando gran parte de su llanura inundación anegando los accesos y las sendas que rodean las lagunas. Tal es la situación que distintas entidades y instituciones han declarado el Nivel Rojo y se recomienda no acceder a zonas cercanas a los ríos. Entre otras zonas afectadas se encuentran la laguna del Soto de las Juntas, las lagunas de Velilla, la laguna de Miralrío y, por supuesto, la laguna del Campillo.
⚠️ AVISO> Ante el riesgo de desborde del río Jarama, se ha cerrado el acceso al aparcamiento del Soto de las Juntas tanto a personas como vehículos (incluidas bicis). Y se mantiene operativo de vigilancia por si hay que restringir el acceso peatonal a la laguna de El Campillo. pic.twitter.com/xWI27coje5
— Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid (@AytoRivas) February 5, 2026
🚨 53 avisos hidrológicos activados en estaciones de aforo de la cuenca del Tajo, 23 de ellos en nivel rojo: https://t.co/9PMITFSf3O
Dar un paseo por alguna zona alta, alejada del agua, pero desde donde se pueda observar algún humedal.
Gracias por vuestra prudencia para hacer del disfrute de los humedales una actividad segura. Esperamos poder volver a dar paseos por las lagunas lo más pronto posible. Si queréis enteraros de todo seguidnos en nuestras redes sociales.
La Olivarda es una planta herbácea, de tronco leñoso, que puede alcanzar hasta un metro de altura. Es fácil encontrarla por todo el Parque Regional del Sureste en taludes y márgenes de caminos, campos abandonados, cárcavas, lechos de torrentes, zonas de suelo alterado, etc.
A finales de verano-principios de otoño, florece de forma espectacular, con llamativas inflorescencias amarillas, tiñendo el paisaje otoñal del Parque Regional del Sureste con tonalidades doradas y amarillas. Es semi-caducifolia: en invierno muere la parte alta de sus tallos y la planta se mantiene seca mucho tiempo, cayendo gran parte de sus hojas.
También es conocida como hierba mosquera, altavaca o pulguera. Su nombre científico, Dittrichia viscosa, hace referencia:
Nombre genérico (Dittrichia): alude al botánico alemán Manfred Dittrich.
Nombre específico (viscosa): del latín Viscum, significa pegajoso, por la cualidad de sus hojas de poseer cierta viscosidad.
Descripción botánica
Planta de la familia de las Compuestas (Asteraceae), de cinco decímetros a un metro de altura, tronco leñoso y bastante ramosa.
Sus hojas son alternas, lanceoladas (con forma de lanza), con el margen ligeramente dentado, con un tamaño de 3 a 7 cm de largo y 6 a 12 mm de ancho. Además, las hojas se presentan sentadas en el tallo, es decir, que al carecer de peciolo para unirse al tallo, lo rodean y envuelven por su base, como si lo abrazaran.
Las hojas son muy pegajosas porque se encuentran pobladas de pelillos glandulosos que segregan una sustancia viscosa tóxica, que actúa como repelente natural contra el consumo por parte los herbívoros, así como también tiene el efecto de inhibir la germinación de otras plantas vecinas, que pudieran competir en las primeras etapas de crecimiento y expansión.
La inflorescencia es espigada, alargada, con forma piramidal, de numerosos capítulos florales amarillos de 10-20 mm. El retraso en la época de floración (finales de septiembre) le beneficia, debido a que en esta época las flores son más escasas y el intenso color amarillo de sus flores, atrae a los insectos polinizadores más rezagados.
Los frutos son cipselas (tipo de fruto seco pequeño, duro y que no se abre) de color beige a pardo. Contiene una sola semilla, suelta y menuda, que dispone de un vilano para poder dispersarse con el viento a grandes distancias.
La olivarda es una planta nativa del Mediterráneo, distribuyéndose por toda la región, excepto Chipre. Está muy presente en España. Habita en cunetas, terrenos baldíos, colinas pedregosas, lechos de torrentes y zonas de suelo alterado.
Es una planta muy resistente, capaz de soportar altas condiciones de aridez y escasez de nutrientes. Sus hojas poseen vellosidades y sustancias pringosas, lo que le ayuda a limitar la radiación y a reducir su transpiración, permitiéndole conservar el agua en sus tejidos. Sus semillas poseen una dura cubierta y en caso de incendio, pueden ser las primeras en germinar y establecerse.
Su capacidad colonización de áreas alteradas y su adaptación a vivir en terrenos pobres, secos y soleados, resistiendo amplias variaciones de temperaturas, permite ser utilizada para el control natural de taludes de carreteras y caminos, también de canteras abandonadas, habiendo demostrado una buena capacidad para la retención del suelo.
Usos
La olivarda es muy apreciada como planta medicinal, debido a su alto contenido en eucaliptol. Esta sustancia le confiere propiedades antisépticas, balsámicas y medicinales. Ha tenido múltiples aplicaciones en la medicina tradicional casera contra el paludismo, las enfermedades de las vías urinarias, así como por sus propiedades astringentes.
Se ha utilizado para ayudar a la cicatrización de heridas: machacando las flores y las hojas, sueltan una especie de resina pringosa, rica en eucaliptol, que se usa como base para el ungüento que se aplica sobre la herida abierta o en quemaduras.
También se ha usado para los esguinces, cociendo en agua la flor y hojas y sumergiendo posteriormente el pie.
La Olivarda ha demostrado ser una herramienta valiosa en la agricultura ecológica para el control de plagas. Debido a que actúa como refugio para fauna auxiliar, siendo especialmente útil en el control biológico de la mosca del olivo y la mosca blanca.
La planta aloja en sus agallas a insectos que son parásitos de la mosca del olivo: el díptero Myopites stylata, huésped alternativo de Eupelmus urozonus, enemigo natural de la mosca de la aceituna. La olivarda se suele plantar junto a olivares, hay múltiples estudios que relacionan la presencia abundante de olivarda con bajos niveles de mosca en los campos de olivos.
Diagrama Olivarda. Fuente: semillas silvestres.com
Y para finalizar, hay que destacar su uso actual, debido a que esta planta ha demostrado ser muy eficaz en la fitorremediación de suelos contaminados por metales pesados, especialmente plomo y mercurio, debido a su capacidad para acumularlos en sus raíces y partes aéreas en grandes concentraciones.