Recorriendo la estepa cerealista de Camarma (parte II)

Al salir de Fresno de Torote, seguimos la ruta en bicicleta en dirección sur, por un camino diferente que nos va a llevar al sur de Camarma de Esteruelas, cerca del límite con Alcalá de Henares. Ya hemos hablado de las estepas, sus cultivos y vegetación asociada, pero…¿y sobre la fauna? Además de para la agricultura, este ecosistema también ha sido aprovechado tradicionalmente para la ganadería, por lo que es posible encontrarse con prácticas como el pastoreo de ovinos durante el camino. Por otra parte, los cultivos suponen la fuente de alimento y refugio de numerosas especies de animales, principalmente de las aves esteparias, algunas de las cuales se encuentran amenazadas. De ahí la importancia de proteger este tipo de ecosistemas para su conservación.

Camino de vuelta a Camarma de Esteruelas, por la estepa cerealista.

Si tienes prismáticos, te recomendamos que los lleves en la mochila. Si vas con tiempo para pararte a observar, podrías encontrarte con aves esteparias como la avutarda (Otis tarda), el sisón común (Tetrax tetrax), la cogujada común (Galerida cristata), la perdiz roja (Alectoris rufa), o la codorniz común (Coturnix coturnix). También es frecuente encontrar otras aves como el milano real (Milvus milvus), milano negro (Milvus nigrans), e incluso, si tienes suerte, el buitre negro (Aegypius monachus) o la avefría europea (Vanellus vanellus).

Buitres negros, perdiz roja, avefría europea y avutarda. Autor: Óscar Rioja

Al margen de las aves, también es posible encontrar mamíferos como diferentes roedores, liebres, el conejo común (Oryctolagus cuniculus) e incluso el corzo (Capreoulus capreolus). Y reptiles como la lagartija colilarga (Psammodromus algirus) o el lagarto ocelado (Timon lepidus).

Conejos y corzos. Autor: Óscar Rioja

Al llegar al sur de Camarma de Esteruelas, podemos atravesar una zona de polígonos industriales y continuar nuestro camino en dirección este hasta el municipio de Meco, del cual existió durante mucho tiempo la creencia popular de que era el punto más alejado del mar en la Península Ibérica. Precisamente su posición geográfica, tan alejada del mar, es una de las posibles razones de la concesión de una bula papal en el siglo XV, que permitía comer carne en Semana Santa a los habitantes de Meco y algunos pueblos cercanos, debido a la dificultad de que llegase pescado como alternativa en esos días. Ya en Meco, puedes pasar por su casco histórico y visitar su principal monumento, la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. También puedes recorrer parte del trazado exterior del municipio, que forma parte de la Cañada Real Galiana, vía pecuaria que conecta La Rioja y Ciudad Real, y cuyos cordeles y veredas recorren también nuestro Parque Regional del Sureste.

Meco y alrededores.

Y ya en la parte norte de Meco, tras un suave ascenso, puedes emprender el camino de vuelta a Camarma de Esteruelas por la estepa cerealista en dirección oeste. En este caso, el camino de regreso nos llevará al norte del municipio, a una zona de monte bajo que deja atrás la estepa cerealista. Una vez allí habrá que continuar en dirección sur para finalizar nuevamente en la plaza del antiguo Ayuntamiento de Camarma.

Camino de regreso Meco – Camarma, volviendo por la zona de monte bajo.

Y así finalizamos esta ruta circular en bicicleta, en la que recorremos unos 28 kilómetros que pueden realizarse, sin paradas, en unas dos horas, aunque dependiendo del ritmo de cada persona. Si vas a realizar paradas para conocer los municipios o tomarte tu tiempo para la observación de flora y fauna, puedes echar toda una mañana completa con esta ruta. ¡Un plan perfecto para cualquier mañana de sábado o domingo!

Para saber más:

Las estepas cerealistas

La estepa cerealista 139

Espacios protegidos Red Natura 2000

Camarma de Esteruelas

Los pueblos deshabitados

Conoce Fresno de Torote

El pueblo deshabitado desde hace décadas

Meco

La bula papal de Meco

Cañada Real Galiana

Recorriendo la estepa cerealista de Camarma (parte I)

Si estás buscando nuevos lugares o entornos para realizar rutas o paseos ahora que ha llegado la primavera, estás de suerte. Hoy te traemos una propuesta de ruta que puede realizarse en bicicleta y es apta para todos los públicos.

Se trata de las estepas cerealistas del entorno de Camarma de Esteruelas, más allá del límite norte del Parque Regional del Sureste. La riqueza faunística del lugar, y su importancia sobre todo para las aves esteparias, ha hecho que se encuentren protegidas tanto por la ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) denominada «Estepas cerealistas de los ríos Jarama y Henares«, como por el ZEC (Zona de Especial Conservación) denominado «Cuencas de los ríos Jarama y Henares«. A lo largo del territorio podemos encontrar numerosos municipios como Meco, Fresno de Torote, Daganzo, Valdeavero, o el ya citado Camarma de Esteruelas.

Cartel de la ZEPA «Estepas cerealistas de los ríos Jarama y Henares» a la salida de Camarma de Esteruelas.

Podemos iniciar el recorrido en el propio municipio de Camarma de Esteruelas, en la plaza del antiguo Ayuntamiento que aún se conserva, y junto a su principal monumento, la Iglesia de San Pedro Apóstol. Desde allí podemos seguir hacia el norte, siguiendo el curso del principal eje vertebrador del municipio, el arroyo Camarmilla, que es afluente del río Henares. En sus aguas es frecuente encontrar ánades reales y gallinetas, así como petirrojos, mirlos y carboneros entre las ramas de los árboles del pequeño bosque de ribera que se forma en los márgenes del arroyo.

Plaza del antiguo Ayuntamiento, Iglesia de San Pedro Apóstol y arroyo Camarmilla.

Después giramos hacia el oeste, atravesamos la carretera M-119, y nos adentramos ya en la estepa cerealista. Como puede que sepas, las estepas cerealistas representan uno de los ecosistemas presentes no sólo en el Parque Regional del Sureste, sino en toda la Comunidad de Madrid. Las estepas son terrenos llanos, abiertos, y sin arbolado, dedicadas tradicionalmente al cultivo de cereales de secano. En nuestra zona principalmente se cultivan trigo y cebada. También es destacable la presencia de amapola silvestre (Papaver rhoeas) que crece normalmente asociada a los campos de trigo. En los caminos también es frecuente encontrar vegetación espontánea, como diferentes especies de cardos (especialmente el cardo borriquero, Onopordum acanthium), margaritas, retamas (Retama sphaerocarpa) y aulagas (Genista scorpius).

Caminos de la estepa cerealista, y campos de cultivo con la amapola silvestre y otras especies vegetales asociadas.

Recorriendo la estepa cerealista, seguimos nuestro camino en dirección noroeste, hacia el municipio de Fresno de Torote. Antes de llegar, tendremos que atravesar un pequeño curso fluvial, el arroyo Torote, que como el Camarmilla, también es afluente del río Henares. Puede que no siempre sea posible cruzarlo dependiendo de la época y el caudal del mismo.

Bosque de ribera junto al arroyo Torote.

Llegar a Fresno de Torote es como viajar en el tiempo. El silencio sólo se ve interrumpido por el paso de vehículos a través de la carretera M-113 que atraviesa el municipio. El pueblo cuenta con un reseñable pasado histórico, cuyo fundador fue Iñigo López de Mendoza, conocido como el primer Marqués de Santillana, en el siglo XV. Actualmente el municipio es de propiedad privada y se encuentra deshabitado desde hace décadas, ya que su población reside en la cercana pedanía de Serracines y sus urbanizaciones. Pese a ello, su casco histórico se encuentra intacto.

Fresno de Torote y alrededores.

Después de la visita a Fresno de Torote, continuaremos nuestra ruta en bicicleta por la estepa cerealista en la segunda parte de la entrada de blog. ¡No os la perdáis!.

Olivarda (𝘿𝙞𝙩𝙩𝙧𝙞𝙘𝙝𝙞𝙖 𝙫𝙞𝙨𝙘𝙤𝙨𝙖)

La Olivarda es una planta herbácea, de tronco leñoso, que puede alcanzar hasta un metro de altura. Es fácil encontrarla por todo el Parque Regional del Sureste en taludes y márgenes de caminos, campos abandonados, cárcavas, lechos de torrentes, zonas de suelo alterado, etc.


A finales de verano-principios de otoño, florece de forma espectacular, con llamativas inflorescencias amarillas, tiñendo el paisaje otoñal del Parque Regional del Sureste con tonalidades doradas y amarillas. Es semi-caducifolia: en invierno muere la parte alta de sus tallos y la planta se mantiene seca mucho tiempo, cayendo gran parte de sus hojas.

También es conocida como hierba mosquera, altavaca o pulguera. Su nombre científico, Dittrichia viscosa, hace referencia:

  • Nombre genérico (Dittrichia): alude al botánico alemán Manfred Dittrich.
  • Nombre específico (viscosa): del latín Viscum, significa pegajoso, por la cualidad de sus hojas de poseer cierta viscosidad.

Descripción botánica

Planta de la familia de las Compuestas (Asteraceae), de cinco decímetros a un metro de altura, tronco leñoso y bastante ramosa.

Sus hojas son alternas, lanceoladas (con forma de lanza), con el margen ligeramente dentado, con un tamaño de 3 a 7 cm de largo y 6 a 12 mm de ancho. Además, las hojas se presentan sentadas en el tallo, es decir, que al carecer de peciolo para unirse al tallo, lo rodean y envuelven por su base, como si lo abrazaran.

Hojas Dittrichia viscosa. Fuente: http://www.madeira.flora-on.pt

Las hojas son muy pegajosas porque se encuentran pobladas de pelillos glandulosos que segregan una sustancia viscosa tóxica, que actúa como repelente natural contra el consumo por parte los herbívoros, así como también tiene el efecto de inhibir la germinación de otras plantas vecinas, que pudieran competir en las primeras etapas de crecimiento y expansión.

Detalle pelillos glandulosos Dittrichia viscosa. Fuente: http://www.permalo.blogspot.com

La inflorescencia es espigada, alargada, con forma piramidal, de numerosos capítulos florales amarillos de 10-20 mm. El retraso en la época de floración (finales de septiembre) le beneficia, debido a que en esta época las flores son más escasas y el intenso color amarillo de sus flores, atrae a los insectos polinizadores más rezagados.


Los frutos son cipselas (tipo de fruto seco pequeño, duro y que no se abre) de color beige a pardo. Contiene una sola semilla, suelta y menuda, que dispone de un vilano para poder dispersarse con el viento a grandes distancias.

Cipsela Dittrichia viscosa. Fuente: http://www.permalo.blogspot.com

Ecología

La olivarda es una planta nativa del Mediterráneo, distribuyéndose por toda la región, excepto Chipre. Está muy presente en España. Habita en cunetas, terrenos baldíos, colinas pedregosas, lechos de torrentes y zonas de suelo alterado.

Es una planta muy resistente, capaz de soportar altas condiciones de aridez y escasez de nutrientes. Sus hojas poseen vellosidades y sustancias pringosas, lo que le ayuda a limitar la radiación y a reducir su transpiración, permitiéndole conservar el agua en sus tejidos. Sus semillas poseen una dura cubierta y en caso de incendio, pueden ser las primeras en germinar y establecerse.

Su capacidad colonización de áreas alteradas y su adaptación a vivir en terrenos pobres, secos y soleados, resistiendo amplias variaciones de temperaturas, permite ser utilizada para el control natural de taludes de carreteras y caminos, también de canteras abandonadas, habiendo demostrado una buena capacidad para la retención del suelo.  

Usos


La olivarda es muy apreciada como planta medicinal, debido a su alto contenido en eucaliptol. Esta sustancia le confiere propiedades antisépticas, balsámicas y medicinales. Ha tenido múltiples aplicaciones en la medicina tradicional casera contra el paludismo, las enfermedades de las vías urinarias, así como por sus propiedades astringentes.

Se ha utilizado para ayudar a la cicatrización de heridas: machacando las flores y las hojas, sueltan una especie de resina pringosa, rica en eucaliptol, que se usa como base para el ungüento que se aplica sobre la herida abierta o en quemaduras.

También se ha usado para los esguinces, cociendo en agua la flor y hojas y sumergiendo posteriormente el pie.

La Olivarda ha demostrado ser una herramienta valiosa en la agricultura ecológica para el control de plagas. Debido a que actúa como refugio para fauna auxiliar, siendo especialmente útil en el control biológico de la mosca del olivo y la mosca blanca. 

La planta aloja en sus agallas a insectos que son parásitos de la mosca del olivo: el díptero Myopites stylata, huésped alternativo de Eupelmus urozonus, enemigo natural de la mosca de la aceituna. La olivarda se suele plantar junto a olivares, hay múltiples estudios que relacionan la presencia abundante de olivarda con bajos niveles de mosca en los campos de olivos.

Diagrama Olivarda. Fuente: semillas silvestres.com

Y para finalizar, hay que destacar su uso actual, debido a que esta planta ha demostrado ser muy eficaz en la fitorremediación de suelos contaminados por metales pesados, especialmente plomo y mercurio, debido a su capacidad para acumularlos en sus raíces y partes aéreas en grandes concentraciones.

Bibliografía

https://sierradebaza.org/fichas-tecnicas/fichas-flora-plantas/flora-o-a-s/dittrichia-viscosa

https://es.wikipedia.org/wiki/Dittrichia_viscosa

Inicio

OLIVARDA

https://herbarivirtual.uib.es/es/general/151/especie/dittrichia-viscosa-l-greuter

Quejigo (𝙌𝙪𝙚𝙧𝙘𝙪𝙨 𝙛𝙖𝙜𝙞𝙣𝙚𝙖)

Hoy hablamos de una especie que está presente en uno de los ecosistemas del Parque Regional del Sureste, el bosque mediterráneo. Durante el otoño y el invierno, si das un paseo por La Dehesa del Carrascal, en Arganda del Rey, podrás distinguirla entre las encinas y pinos por el color de sus hojas.

Quejigos en la Dehesa del Carrascal

El quejigo es un árbol de la misma familia que la encina, el roble, la coscoja o el alcornoque, las Fagáceas. Entre sus nombres comunes también se conoce como roble carrasqueño o roble valenciano. Quercus era el nombre romano para referirse a los árboles que producen bellota, es decir, a los robles y a su madera. El origen es celta y significa ‘árbol hermoso’.

Ejemplar de quejigo

¿Cómo lo reconocemos? Se trata de un árbol que puede alcanzar los 20 metros. Sus hojas son de color verde por el haz y pálido por el envés. Son simples y tienen la característica de permanecer secas sobre la planta hasta que al año siguiente. Cuando brotan las hojas nuevas, las secas comienzan a caer: esto es lo que se llama marcescencia. También le ocurre a otras especies como el rebollo o melojo (Quercus pyrenaica), a las hayas (Fagus sylvatica) y a los carpes (Carpinus sp.).

Detalle de las hojas de quejigo

Las flores están agrupadas en ramillos colgantes de color amarillo saliendo en primavera, entre abril y mayo. Sus frutos son bellotas que suelen ser amargas, maduran y se diseminan entre septiembre y octubre.

Flores masculinas (izquierda). Bellota (derecha). Fotos del Banco de imágenes del CNICE

Es una especie endémica de la Península Ibérica y norte de África. Se diferencian dos subespecies: subespecie broteroi y la subespecie faginea que aparece sobre todo en la mitad oriental peninsular y se hace escasa hacia el oeste. El epíteto faginea se lo puso el autor de la especie, el francés Jean-Baptiste de Lamarck, pues sus hojas le recordaron a las del haya (Fagus sylvatica L.). El epíteto broteroi está dedicado al botánico portugués Félix de Avelar Brotero.

En el Parque Regional del Sureste encontramos la subespecie faginea aunque siendo muy escasa su presencia, los mejores quejigares se encuentran en el Pingarrón (San Martín de la Vega) y en Valdecorzas y la Dehesa del Carrascal (Arganda del Rey).

¿Qué usos ha tenido?

La madera del quejigo se ha usado para los mismos fines que la de la encina o el roble: combustible como leña o para carbón vegetal, para traviesas y vigas en la construcción, y sus bellotas como alimento del ganado.

Agallas del quejigo

¿Y qué son esas bolas que aparecen en algunos árboles? ¿Otro tipo de bellota? Son agallas. Se producen por la interacción entre la picadura de un insecto y el tejido vegetal de una planta. Esto hace que la planta tenga un crecimiento del tejido vegetal peculiar que da lugar a la agalla. Esta servirá de cobijo y alimento a la descendencia del insecto. Cada insecto produce una forma de agalla característica según su especie.

Fuentes:

Arbolapp

Mediateca Educa Madrid

Flora ibérica

Parque Regional de Sureste: Hábitat interés comunitario

Limonio de los yesos (𝙇𝙞𝙢𝙤𝙣𝙞𝙪𝙢 𝙙𝙞𝙘𝙝𝙤𝙩𝙤𝙢𝙪𝙢)

El Limonio de los yesos (Limonium dichotomum) es una planta herbácea endémica de Madrid y Castilla-La Mancha (Toledo, Ciudad Real y Cuenca), es decir, es una especie de planta que solo se puede encontrar en estos lugares y que se encuentra muy adaptada al medio en el que habita.

Es abundante en algunos municipios del Parque Regional del Sureste, en especial en Rivas-Vaciamadrid, San Martín de la Vega y Arganda del Rey; también en la Reserva Natural El Regajal-Mar de Ontígola (Aranjuez).

Limonium dichotomum en el Mar de Ontígola. Foto: Óscar Rioja

Esta especie de la familia Plantaginaceae no tiene ninguna protección porque, a pesar de tener una distribución restringida, no se encuentra en peligro. La mayor amenaza sería la pérdida de hábitat, pero en la actualidad, sus poblaciones son prósperas.

Descripción botánica

Limonium dichotomum es una planta herbácea perenne de 20 a 50 centímetros, glabra (lisa, sin vellosidades) o en parte cortamente pelosa y papilosa (solo en la mitad inferior). Presenta una roseta basal con hojas espatuladas (con forma de espátula). Tiene un escapo erecto (tallo herbáceo y sin hojas que surge de la parte baja de una planta y lleva las flores en su extremo) que puede llegar a alcanzar entre 80 y 90 centímetros.

Roseta basal de Limonium dichotomum. Fotos: Óscar Rioja

El epíteto dichotomum se tomó del griego y ha pasado a ser parte del lenguaje botánico: un tallo o ramilla dicótomo es el que se divide en dos ramas o ramillas más o menos iguales y con la misma desviación respecto al anterior, que a su vez se vuelven a dividir indefinidamente, como ocurre en esta especie. De hecho, es una de las características más llamativas del tallo, las divisiones en ángulo recto de unas ramillas frente a otras, dando la impresión de que los tallos se disponen en zig-zag.

Detalle de tallos en zig-zag del limonio. Fotos: Óscar Rioja

Florece a finales de verano. La flor del limonio es pequeña, de color azul violáceo y se agrupa formando vigorosas inflorescencias, muy numerosas y densas, con forma de espiguillas.  

Detalle flor de Limonium dichotomum. Fotos: Óscar Rioja

Ecología

Necesita suelos básicos, ricos en sales. Se desarrolla mejor en terrenos con cierta humedad en buena parte del año, pero también se puede encontrar en áreas secas como son los cerros yesíferos, donde aparece en vaguadas o al borde de los caminos. A veces forma rodales en la proximidad de ciertas lagunas saladas en los cuales es la especie dominante (limoniales).

Limonium dichotomum. Foto: izq.: Óscar Rioja, dcha Olga León

Durante los meses más fríos, estas plantas se convierten en el hábitat perfecto para resguardar a numerosos invertebrados, que se acoplan entre sus hojas basales y las abundantes y enmarañadas raíces.

De esta planta depende en gran medida la subsistencia del Cryptocephalus bahillo,  cuya larva se alimenta exclusivamente de esta planta. Se trata de un pequeño escarabajo del género de los criptocéfalos, dentro de la familia Chrysomelidae (Coleoptera), conocidos porque su cabeza queda oculta bajo el pronoto (parte del tórax), dando la apariencia de que la cabeza «desaparece» o está escondida.

Cryptocephalus bahillo. Fuente: Anuario de biodiversidad 2021. Comunidad de Madrid

Este vistoso coleóptero además es un endemismo de alto valor ecológico que solamente vive en el centro de España (Madrid, Toledo y Ciudad Real), presentando una distribución con poblaciones muy localizadas y escasas en el centro peninsular.

En el año 2003 el entomológo José Ignacio López Colón, investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid, descubrió la especie en la vecina localidad de Rivas-Vaciamadrid.

Bibliografía

https://www.elrincondelbotanico.es/flora/plumbaginaceae/limonium-dichotomum

https://naturaranjuez.blogspot.com/2011/05/acelgta-salada-limonium-dichotomum.html

https://www.florasilvestre.es/mediterranea/Plumbaginaceae/Limonium_dichotomum.htm

https://spain.inaturalist.org/taxa/940593-Limonium-dichotomum/browse_photos

https://www.ecologistasenaccion.org/12245/descubiertos-ejemplares-de

Jabuna (𝙂𝙮𝙥𝙨𝙤𝙥𝙝𝙞𝙡𝙖 𝙨𝙩𝙧𝙪𝙩𝙝𝙞𝙪𝙢)

La jabuna (Gypsophila struthium) es otra de las «superplantas» presente en el ecosistema de los cortados yesíferos del Parque Regional del Sureste. Como ya comentamos en la entrada sobre la Ontina, la flora presente en este ecosistema tiene adaptaciones especiales para poder soportar la salinidad y aridez de este suelo formado, de manera mayoritaria, por yesos.

La Jabuna es un arbusto perenne que puede alcanzar hasta un metro de altura. Es sufruticosa, es decir, que tiene los tallos leñosos solo en su base, como estrategia para reducir la evapotranspiración en ambientes muy calurosos. También es una planta glabra, que significa que no tiene ninguna estructura u órgano vegetal cubierto por indumento o «pelusilla». Esta especie de arbusto pertenece a la familia Caryophyllaceae.

Su nombre científico Gypsophila struthium, está formado por el nombre del género, que lo creó Linneo a partir de gýpsos: «yeso», y phýlos: » amigo» o «amante”, por tanto “amante de los yesos»; y el nombre específico, que es una derivación de struthio, “avestruz”, debido a sus tallos largos y erectos, grises y con engrosamientos en los nudos, que recuerdan al cuello del avestruz.

Descripción botánica.

Sus tallos son rectos y ascendentes, de las que van surgiendo las hojas, que son pequeñas, lineales y carnosas, con un tamaño que puede alcanzar los 40 milímetros como mucho. Las características de sus hojas: lineales, delgadas y de escasa superficie foliar, son una adaptación para reducir la evapotranspiración en ambientes áridos.

Las flores se presentan en forma de inflorescencias globosas, es decir, agrupadas de manera que forman un globo. Las flores en estas inflorescencias, se distribuyen en ella de manera corimbiformes o capituliformes. Los pétalos son muy pequeños, de 3 a 4,5 milímetros, de color blanco.

El fruto se presenta en forma de cápsula, también muy pequeño, de 3 a 5 milímetros. En su interior, se encuentran las diminutas semillas, de color negro o castaño, con un tamaño de entre 1 y 2 milímetros.

Distribución espacial.

La jabuna es un arbusto endémico del centro, este y sur peninsular. En la Comunidad de Madrid coloniza laderas, cerros y bordes de caminos de suelos ricos en yesos, de zonas áridas o semiáridas, siendo habitual y relativamente común en el sureste de Madrid. Se encuentra en todos los municipios del Parque Regional del Sureste, aunque las áreas más extensas se hallan en el término de San Martín de la Vega y, en menor medida, en Valdemoro.

Es un bioindicador de suelos ricos en yesos. También necesita exposición directa al sol y no tolera los encharcamientos. Aparece junto a otras formaciones vegetales como espartales, tomillares, etc. Además, esta planta caracteriza a un Hábitat Prioritario: el jabunal, formado por matas no muy densas de aproximadamente 60 cm de altura.

Es una planta con una gran capacidad colonizadora, suele aparecer en los primeros estadios de sucesión en hábitats alterados, como ocurre en canteras de yeso abandonadas.

USOS

Sus raíces se usaban para lavar la ropa, de ahí varios de sus nombres comunes: jabuna, jabonera, saponaria de la Mancha, etc. Con la raíz se preparaba el denominado “jabón de palo”, para lo que había que arrancarla, trocear las partes verdes y ponerlas a hervir utilizando el agua resultante para lavar las prendas de color.

Esta especie tiene además usos medicinales, entre los cuales destacan los de purgante, alterativo (que altera de manera favorable), diaforético (que provoca la secreción de sudor) y tonificante en general.

Bibliografía

https://www.jardinbotanico-clm.com/gypsophila-struthium

https://es.wikipedia.org/wiki/Gypsophila_struthium

https://www.juntadeandalucia.es/educacion/portals/delegate/content/c1873731-4232-4b5c-a47a-0be8daa8d9f5/Gypsophila%20struthium

https://www.geocaching.com/geocache/GC2X04H

https://www.asturnatura.com/temarios/biologia/plantas/flores-inflorescencia

Día Mundial de los Humedales

El 2 de febrero de 1971 se aprobó un tratado internacional, a orillas del Mar Caspio, conocido como el “Convenio sobre los Humedales” o “Convenio Ramsar”, debido a que se celebró en la ciudad iraní de Ramsar, en esa fecha.

Día Mundial de los Humedales. Fuente: http://www.worldwetlandsday.org/es/materials

A raíz de este acontecimiento, cada año en este día, se celebra el Día Mundial de los Humedales. Este año, 2025, el lema elegido es, “Proteger los humedales para nuestro futuro común” y centra su atención en la necesidad de trabajar colectivamente, con el objetivo de preservar los humedales.

Los humedales son fundamentales para un planeta sostenible, ocupan alrededor de un 6% de la superficie terrestres y el 40% de las especies conocidas habitan o se reproducen en este tipo de ecosistema.

El tercer país del mundo con más humedales incluidos en la Lista Ramsar es España.

Fuente: https://www.restauracionpaisajistica.com/dia-mundial-de-los-humedales/

Entre los propósitos a cumplir están:

  • Valorar los humedales, ya que son esenciales para la biodiversidad, la lucha contra el cambio climático y además nos proporcionan innumerables beneficios a la humanidad, como suministro de agua potable, mejora de la calidad del aire, redución de las inundaciones, etc.
  • Conservar los humedales, garantiza la continuidad de sus funciones ecológicas y sociales.
  • Cooperación. La restauración y cuidado de los humedales requiere la colaboración de todos los actores implicados de la sociedad (gobiernos, empresas, ciudadanos y ayuntamientos).

Infografía del valor de los humedales. Fuente: Fundación Biodiversidad

Cada año, en este día, se organizan centenares de actividades en diferentes puntos del planeta para concienciar de la importancia de proteger estos ecosistemas.

En el CEA El Campillo, hemos organizamosun fin de semana completo.  El sábado 1 de febrero, realizaremos un avistamiento en las Lagunas del Porcal, y el día 2, nos reuniremos en nuestro mirador del centro para disfrutar de la fauna campillera, entre las 11:00 h y las 13:00 h. Para la actividad del domingo 2 de febrero no es necesario reserva previa.

Otras entidades, como SEO/BirdLife, bajo el lema, “Humedales olvidados”, organiza en todo el país diferentes actividades gratuitas para todos los públicos, enfocadas en conocer los humedales y las aves acuáticas. Pincha en el siguiente link para ver las actividades programadas por SEO:

Programa SEO/Birdlife de actividades para el Día Mundial de los Humedales

Para despedirnos, en nuestro blog de hoy os compartimos un video del Ministerio de la Transición Ecológica y Reto Demográfico, mostrando el valor ambiental que tienen los humedales. 

Bibliografía

https://www.rivasciudad.es/noticias/mayores/2024/06/10/el-viaje-de-la-memoria-regreso-a-el-porcal/862600230923

https://www.worldwetlandsday.org/es/materials

https://www.ramsar.org/es/acerca-de/nuestra-mision/la-importancia-de-los-humedales

Paseo por los Cerros de Rivas

Muchas de vosotras ya conoceréis las innumerables posibilidades que ofrece el Parque Regional del Sureste Madrileño para disfrutar de un variado mosaico de paisajes. En el mismo se integran grandes infraestructuras con ecosistemas únicos cargados de especies, muchas de las cuales son características o incluso exclusivas de dichos parajes. En esta entrada lanzamos una nueva ruta que, en el CEA El Campillo, hemos diseñado para mostrarte estos contrastes que pueblan nuestro espacio natural y descubrirte un sin fin de valores que tantas veces habréis pasado de largo al recorrer la A-3: El Paseo por los Cerros de Rivas.

Esta ruta comienza en el aparcamiento del Polideportivo del Parque del Sureste y toma el camino de tierra que lleva hasta el Mirador de la laguna del Campillo, dejando a la izquierda una plantación de especies autóctonas dedicada al aniversario de dos revistas de divulgación medioambiental y científica: Quercus y El Cárabo. En esta parcela encontraremos especies autóctonas tanto de bosque como de sotobosque de los cinco ecosistemas principales que conforman el PRS tales como encina carrasca, coscoja, espantalobos, cornicabra , enebros, sabinas, espino negro y blanco, aladierno, labiérnago, escoba, etc.

Al asomarnos al cortado, en días claros, obtenemos una amplia panorámica de la mitad sur del espacio natural donde nos encontramos, pudiendo contemplar tres de los principales ecosistemas que conforman el Parque Regional en torno a los Ejes de los Cursos Bajos del Manzanares y el Jarama: el bosque de ribera del Jarama y el Manzanares, los cortados de Casa Eulogio y Soto de las Juntas, y los humedales de las lagunas del Campillo, el Porcal, los Venero y las Madres. Todo ello contrasta con elementos antrópicos tales como el Puente de Arganda, las antiguas instalaciones de RTVE, la cementera de Morata, las vías del metro ligero de la línea 9 de metro, la población de Arganda del Rey o la mismísima autovía que lleva a Valencia.

Vistas desde la tarta.

Desde este punto nos dirigiremos hacia la tarta. Durante este camino podremos observar el cambio progresivo de suelo de una roca de yeso a otra caliza, ambas sedimentarias evaporíticas y con un curioso origen. También podremos observar, algunas de las especies propias de este tipo de suelos, e incluso algunas endémicas de estos ecosistemas y estas latitudes, como es el caso del Limonium dichotomum, única nutricia de la larva de un escarabajo conocido como el criptocéfalo manchego y descubierto en el mismo Parque Regional del Sureste en los años 90. Y al llegar a la parte alta de la tarta descubriremos otra bella panorámica, esta vez con orientación oeste desde la que se ven la población de Rivas Vaciamadrid, Madrid y (si es un día despejado y sin mucha contaminación) hasta la Sierra de Guadarrama.

Limonium dichotomum en el camino hacia la tarta.

Tras esta parada bajaremos hasta acercarnos a los edificios de Rivas y luego caminaremos a lo largo del barranco de los cazadores en el que podremos ver el cambio de vegetación entre solana y umbría (las laderas que, por su orientación reciben más sol a lo largo del día frente a las que gozan de más sombra), más ejemplos de la vegetación y fauna local como el hinojo, el milano real o negro y/o el busardo ratonero.

Entrada al barranco de los cazadores.

Al finalizar este camino se nos abre una nueva vista hacia Velilla desde donde divisaremos otros humedales parte del parque: las lagunas de Velilla y el humedal de Miralrío. También se pueden ver, con buena visibilidad, la Iglesia Parroquial de Santa María del Castillo de Campo Real, la Catedral de Justo en Mejorada, la Ermita del Cristo de Rivas, un tramo anterior del Jarama así como la R-3 y las poblaciones de Velilla de San Antonio, Mejorada del Campo, San Fernando de Henares y Torrejón de Ardoz. Tras disfrutar de tan completas vistas, avanzaremos apróximadamente 200 metros, dejando el barranco a nuestra izquierda hasta llegar al vértice geodésico y desde allí volveremos hacia la tarta, desandando el camino hasta un cruce en el que tomaremos el camino de la derecha volviendo así a nuestro punto de partida.

Vistas desde el mirador de Velilla.

Orquídea abejera amarilla (𝙊𝙥𝙝𝙧𝙮𝙨 𝙡𝙪𝙩𝙚𝙖)

Entre la multitud de herbáceas que hay en el Parque Regional del Surestee, queremos volver a hacer mención especial a las orquídeas, presentes en el sureste de Madrid pero en general muy desconocidas, incluso hay personas que ignoran su existencia.

Tenemos varias especies de orquídeas, como la orquídea abejera o de araña (puedes consultar la entrada en el enlace). Hoy os vamos a hablar de otra preciosa especie de esta familia: la orquídea abejera amarilla.

Esta especie de orquídea es muy fácil de identificar debido a su color amarillo, de ahí su nombre (tanto el común como el científico, ya que lutea en latín significa amarillo).

Descripción botánica

Planta herbácea de 10 a 30 centímetros de altura, con tubérculos ovoides (tallo subterráneo engrosado que se forma anualmente, con forma de huevo) y hojas basales ovoides y agudas. Tépalos externos verdosos y sin pelos. Labelo (pétalo medio modificado que se distingue claramente de otros pétalos y de los sépalos por su gran tamaño y su forma generalmente irregular) de 14 a 18 mm, trilobulado (formado por 3 lóbulos), cubierto de pelos, de color pardo-rojizo. Fruto en forma de cápsula.

Ecología

La mayoría de las orquídeas Ophrys dependen de un hongo simbionte, debido a esto desarrollan sólo un par de pequeñas hojas alternas. Tampoco pueden ser trasplantadas debido a esta simbiosis. Las pequeñas hojas basales forman una roseta pegadas a ras de suelo.

Durante el verano, las hojas de esta orquídea se secan y esta permanece durmiente como un bulbo subterráneo (tubérculo), que le sirve como reserva de alimento. Al final del verano-otoño desarrolla una roseta de hojas. También un nuevo tubérculo empieza a desarrollarse y madura hasta la siguiente primavera, mientras que el viejo tubérculo muere lentamente.

En la primavera siguiente el tallo floral empieza a desarrollarse, y durante la nueva floración, las hojas de la roseta basal comienzan a marchitarse. Eso sí, la floración primaveral no se producirá si sus tubérculos no han acumulado los suficientes nutrientes, por lo que ésta no llega a producirse todos los años.

Polinización o pseudocopulación

La floración se produce de marzo a mayo. La polinización tiene lugar por engaño sexual o pseudocopulación, ya que el labelo imita a las hembras de ciertos himenópteros (es decir, abejas, abejorros, avispas, etc.), e inclusive a otros grupos de insectos. Se trata de un engaño visual, táctil e incluso olfativo, porque estas flores producen también sustancias aromáticas, cuyo conjunto debe resultar atractivo y estimulante para los machos.  

Como los machos de estos insectos emergen antes que las hembras, estos son engañados e intentan la cópula con las orquídeas con mucho entusiasmo. Sin embargo, los machos aprenden y al cabo de cierto tiempo no hacen caso de las orquídeas y se dedican a buscar sus verdaderas hembras. Por lo tanto, las orquídeas se aprovechan de machos «inexpertos» y serán favorecidas aquellas orquídeas que florezcan más temprano.

Hábitat y distribución

Habita en prados, bosques y matorrales aclarados, generalmente en suelos básicos (calcícolas), a los que les dé mucho el sol (heliófilas). Algunos años se dan floraciones masivas muy llamativas.

Es una de las especies más frecuentes en la Península Ibérica, sobre todo en su mitad oriental y meridional. En su ámbito global de distribución, aparece en los países circunmediterráneos (es decir, los países que se encuentran alrededor del mar mediterráneo) alcanzando hacia el oriente las islas griegas.

Bibliografía


Cavanilles, Icon. Descr. 2: 46 (1793). Ophrys lutea

https://www.orquideasibericas.info/

almerinatura.com

https://andanzasdeunloboestepario.blogspot.com/2020/03/orquideas-silvestres-ophrys-lutea.html

https://spain.inaturalist.org/

https://delmanzanaresalguadarrama.wordpress.com/2014/10/03/ophys-lutea-ophrys-sphegodes/

https://www.juntadeandalucia.es/medioambiente/web/Bloques_Tematicos/Patrimonio_Natural._Uso_Y_Gestion/Espacios_Protegidos/publicaciones_renpa/orquideas_grazalema/11_descripcion8.pdf

¡En el PRSE se cultivan espárragos!

El pasado domingo 14 de abril pudimos disfrutar de la actividad “Visita a productores Villagourment» para conocer todos los entresijos del cultivo del espárrago. Por ello, hoy hablamos de este cultivo tan interesante de la Comarca de las Vegas del Jarama, con características propias que aspiran a tener denominación de origen y que está en plena temporada.

¿Desde cuándo se comercializa el espárrago?

¡Parece ser que los espárragos ya se cultivaban en Egipto hace unos 6.000 años! De este país lo tomaron los griegos, que fueron quienes lo llevaron a Italia, siendo los romanos quienes lo introdujeron en España. Hay otras versiones, que dan como segura la introducción en nuestro país por los árabes. Es posible que ambas vías de difusión del espárrago en la Península sean ciertas, y que el cultivo haya pasado por varias etapas de abandono y recuperación sucesivas.

En cualquier caso, lo cierto es que su virtud como diurético es conocida desde la antigüedad, atribuyéndoles también propiedades curativas contra enfermedades tales como la disentiría, la ictericia, la ciática, los cálculos biliares y renales, entre otros, y más recientemente se les considera como preventivos del cáncer cuando son consumidos en forma de conserva. ¡Qué más les podemos pedir! Sin embargo, a pesar de lo saludable de su consumo, el cultivo del espárrago de forma extensiva parece tener una tradición de tan sólo dos siglos. La producción y venta de este singular producto ha experimentado un desarrollo espectacular en nuestro país en los últimos años, convirtiéndose en el cultivo hortícola más rentable debido a que puede durar en producción entre 15-20 años.

Pero… ¿Qué sabemos de esta planta?

La esparraguera (Asparagus officinalis L.) pertenece a la familia de las Liliáceas, es perenne, con un sistema rizomático subterráneo en forma de plataforma con numerosas raíces sencillas, cilíndricas y rastreras conocida vulgarmente con el nombre de «garra». En la base de esta plataforma rizomatosa aparecen continuamente yemas de las que se originan los tallos del espárrago o «turiones» que constituyen la parte comestible de la planta. En un principio, y mientras se desarrollan bajo tierra, estos turiones son blancos y poseen unas hojas escuamiformes muy pegadas a los propios tallos. Cuando se dejan crecer libremente al exterior, adquieren un color verde pudiendo llegar a alcanzar una altura de 1,5 m y desarrollar ramas laterales provistas de hojas muy rudimentarias y escuamiformes (es decir, con forma de escama).

Fig. 1- Plataforma rizomatosa con turón. Fuente: INIA, 1999

Sus frutos son esféricos, del tamaño de un guisante y rojos en su madurez. Son plantas dioicas, con pies que producen flores masculinas y otras que producen flores femeninas, aunque se dan casos de plantas en las que coexisten los dos sexos.

Fig. 2- 1. Espárrago; 2. Frutos madruos; 3-4 flor; 5-6. ovario y sección del mismo; 7. Semilla; 8. Turón. Fuente: Ministerio de Agricultura, 1958

¿Cómo se cultiva?

El método corriente de plantación es en sucos. Se comienza con la preparación del terreno removiendo la tierra mediante arado o azada hasta que el terreno esté bien desmenuzado. Se realizan las zanjas donde se plantan las «garras», a unos 30 centímetros aproximadamente unas de otras, alineadas y, por último, se cubren las zanjas con una capa de 6-8cm de tierra.

La recolección

Se realiza con un cuchillo especial llamado “multidiente”, este se introduce paralelamente a la dirección del turión y se empuja gradualmente hasta separar de un tajo el espárrago. La recolecta comienza en los meses de marzo y abril, pudiendo durar 2 o 3 meses en plena producción.

Todo listo, ¡a vender!

Para su venta, los espárragos son igualados en un solo corte a través de su colocación en un molde el cual los sujeta, recortando los que sobresalen con un cuchillo. Los espárragos deben ser cuidadosamente seleccionados por tamaños y atados en manojos cerca de cada extremo, tan fuertemente como sea posible sin herir al espárrago.

Si quieres conocer más sobre este producto te recomendamos que no faltes a la cita de la Feria del Espárrago que se celebra desde hace varias temporadas en el mes de abril en San Martín de la Vega, donde podrás degustar y comprar a los productores locales ricos manojos de temporada.

Bibliografía

Instituto de Investigaciones Agropecuarias, Centro de Investigaciones Quilamapu. Boletín INIA N.º 6 ISBN: 0717-4829

Ministerio de Agricultura, Cultivo del espárrago. Madrid 1958, N.º 23-58