Entre los insectos que habitan el Parque Regional del Sureste, hay uno llamativo vestido de lunares que nos encontramos en el ecosistema de cortados y en muchas otras regiones normediterráneas (ésta en concreto la podemos encontrar en la Península Ibérica, Francia e islas Córcega y Cerdeña, Mónaco e Italia): la gitanilla real. Su nombre científico es Zygaena sarpedony es una curiosa especie de lepidóptero, en este caso, de polilla.
Gitanilla real en los cortados yesíferos del Parque Regional del Sureste.
El género de las Zygaenas, ha despertado interés entre los entomólogos, probablemente por sus hábitos diurnos y vivos colores que alertan a sus posibles depredadores acerca de su toxicidad. Entre los compuestos tóxicos que integran, poseen una neurotoxina que daña el tejido del cerebro, médula y nervios periféricos. La etimología de Zygaena proviene del griego y fue creado por Fabricius: zugon significa yugo, y ainos significa terrible, espantoso. El término hace referencia a la forma de sus antenas terminadas en un engrosamiento, que recuerda a la cabeza del tiburón martillo.
Además de esta peculiaridad, que caracteriza a este género, las alas de la gitanilla miden unos 12 mm de longitud y tienen unos puntos rojos en el ala anterior sobre un fondo negro traslúcido y el ala posterior es de color rojo oscuro. Su cabeza, tórax y abdomen son peludos, y en éste último presenta un anillo abdominal (en uno o dos segmentos) que no llega a cubrir la zona ventral.
Sus huevos son amarillo pálido y sus larvas azul verdoso, con la parte dorsal rojo pálido carmesí, con una estrecha línea de puntos amarillos. En la zona delantera lateral tiene puntos negros y pequeños con una banda grisácea. Si encontráis su oruga, podéis compartir vuestras fotos con nuestros lectores.
Esta polilla la podemos encontrar en su forma de imago (adulto) entre los meses de mayo y agosto y se alimentan de un tipo de cardos pertenecientes al género Eryngium, en la fotografía anterior podemos verla sobre una especie de este género, el cardo corredor (Eryngium campestre), presente en el ecosistema de cortados de nuestro espacio natural. Además en el vídeo que os dejamos a continuación podréis verla alimentarse de otra planta del mismo ecosistema, el marrubio (Marrubium vulgare), muy apreciada en medicina natural por sus potentes efectos terapéuticos en los sistemas respiratorio y digestivo.
Y con esta peculiar imagen primaveral de la fauna artrópoda del sureste madrileño nos despedimos hasta la siguiente entrada, esperamos que haya sido de vuestro agrado y recordad que podéis compartir con nosotros vuestros encuentros con tan elegante lepidóptero.
En una serie de entradas de nuestro blog, nos acercaremos al mundo del canto de las aves. Muchas veces escuchamos a las aves, no llegamos a verlas y gracias a su canto conseguimos saber de qué especie se trata. Es una herramienta muy útil cuando vamos a hacer algún avistamiento y tenemos dudas sobre cuál es.
Las aves son capaces de emitir una gran cantidad de sonidos que utilizan para comunicarse en varias situaciones diferentes:
como voz de alarma
para el cortejo
para marcar el territorio
para comunicarse con los pollos
para mantener el contacto entre los individuos del grupo
en las migraciones, cuando algunas especies vuelan de noche y sólo pueden comunicarse por el canto.
Los sonidos vocales que emiten pueden clasificarse en dos grupos: el canto y los reclamos. El canto son los sonidos más largos y complejos y están asociados al cortejo y apareamiento como es el de mirlos y ruiseñores. En esta última especie, el macho no cesa de cantar con un canto muy elaborado y musical tanto de día como de noche, para atraer a las hembras.
También pueden incluirse los sonidos tipo trino como el del chochín, por ejemplo, que tiene un sonido muy potente para su pequeño tamaño. Existen muchas palabras en nuestro vocabulario para describir la musicalidad del sonido que escuchamos al escuchar a las aves, como si de un instrumento musical se tratara, como el de las oropéndolas que se consideran aflautados (cómo podemos escuchar más abajo).
Los sonidos cortos como el reclamo, gorjeos, graznidos los emiten como alarma, para marcar el territorio o para mantenerse juntos. Ejemplo de este tipo serían las urracas o los arrendajos que dan la voz de aviso. Los gorjeos son los sonidos que hace por ejemplo la golondrina y el graznido en el caso de patos y ánades.
En el ordenPasseriformes (familia de los gorriones, jilgueros, mirlos, oropéndolas…etc.) el canto de las aves está más desarrollado. Normalmente, los machos emiten más cantos que las hembras y suelen ser emitidos desde sitios elevados aunque algunas especies pueden hacerlo en vuelo. Es tan importante en la biología de las aves que la calidad y la variedad de cantos puede ser un buen indicador del estado físico y de salud. Algunos machos lo utilizan para mantener su territorio y demostrar superioridad. Y en el caso de los pollos, van aprendiendo y ensayando a través de unas vocalizaciones hasta que consiguen hacerlo como los adultos.
Mirlo común(Turdus merula)Fuente: El canto del mirlo. Carlos de Hita
¿Cómo cantan?
Para poder cantar las aves han evolucionado y tienen un órgano vocal llamado siringe. Se trata de una estructura ósea en el extremo de la tráquea. Este órgano junto con unos sacos aéreos hacen resonar las vibraciones por donde circula el aire, donde no existen cuerdas vocales como en los mamíferos. De esa forma, el ave es capaz de controlar el tono a través de las distintas tensiones y la fuerza con la que exhala. Algunas especies, pueden controlar ambos lados de la tráquea independientemente, de esta manera y llegar a producir dos notas a la vez.
Para comprender mejor la estructura de la siringe, en este vídeo se puede ver una simulación de cómo funciona por dentro. (En inglés con subtítulos en español)
Fuente: Canal de Youtube EXPLANATION-AVENUE – 3D Animations by Oliver Ende
En la actualidad para aprender a reconocer los diferentes cantos existen varias aplicaciones que nos ayudan a afinar el oído y coger práctica en el campo. En próximas entradas hablaremos sobre estas aplicaciones móviles, los sonogramas y más recomendaciones. ¡No te la pierdas!
Conocido como «mantequilla de bruja«, corresponde a la especie Tremella mesenterica, un hongo gelatinoso perteneciente al grupo de los basidiomicetos.
Este hongo ha estado ligado a leyendas y creencias en la Europa más rural. Su aparición se interpretaba como una señal de que una bruja había pasado por el lugar o que había hechizado a la gente o animales. Para protegerse y romper el maleficio, se practicaban distintos rituales: desde pinchar la masa gelatinosa con agujas hasta hacerla desaparecer, quemarla para ahuyentar los malos espíritus o incluso colocarla a la entrada de los establos como amuleto protector del ganado.
Antes de empezar con este curioso hongo, conviene repasar algunos conceptos básicos relacionados con los hongos:
El carpóforo es la parte visible del hongo; incluye estructuras como el sombrero y el pie, y se considera el órgano reproductor. El himenio, por su parte, es una zona del carpóforo donde se producen las esporas (en basidios o ascas) y suele disponerse en láminas, poros o aguijones, según la especie.
Descripción
Se trata de un hongo parásito que crece sobre otros hongos pertenecientes al género Peniophora que colonizan la madera, por lo que su presencia indica una compleja interacción ecológica.
El carpóforo de la mantequilla de bruja es una masa gelatinosa, viscosa y de color amarillo que puede alcanzar los 10 cm. Presenta numerosos pliegues irregulares, ondulados, translúcidos, con una superficie brillante que le confiere un aspecto muy característico, similar al de un pequeño cerebro.
El himenio recubre toda la parte externa del hongo; es liso y brillante, sin diferenciación en láminas o poros. Carece de pie, se une al micelio a través de un hilo micelial.
Su color amarillo-anaranjado vivo puede apagarse durante periodos secos, adoptando un tono más mate y contraído, pero recupera rápidamente su aspecto brillante y gelatinoso al rehidratarse con la humedad.
Habitat
Común en Europa y América, se trata de una especie cosmopolita que suele habitar en troncos de árboles y ramas caídas. Puede encontrarse en cualquier época del año si las condiciones de humedad son suficientes, pero principalmente aparece en la época más fría del otoño y en invierno.
Muestra preferencia por la madera de especies como el melojo (Quercus pyrenaica), encina (Quercus rotundifolia) y castaño (Castanea sativa).
Es una especie muy común y fácil de encontrar.
Observaciones
Aunque no se considera tóxico, su textura y falta de sabor hacen que carezca de interés gastronómico en la mayoría de contextos. Sin embargo, en China algunas especies similares se emplean como espesantes en sopas y otros platos, aprovechando su estructura gelatinosa.
En medicina tiene múltiples usos debido a sus propiedades antiinflamatorias y metabólicas:
Estimula la producción de interferón y refuerza el sistema inmunitario.
Utilizado para la realización de jarabes para la tos.
Contrarresta la inflamación de las vías respiratoria, es decir, ayuda con el asma.
Ayuda a controlar la diabetes.
Controla el equilibrio entre estrógenos y andrógenos, lo que resulta muy útil para casos de acné y falta de líbido.
La cambronera, espina santa, licio o cambrón (Lycium europaeum) es un arbusto espinoso, perteneciente a la familia de las Solanáceas, adaptado a zonas áridas y salinas, que se encuentra presente en el entorno del Parque Regional del Sureste, teniendo predisposición por los terrenos donde tenga radiación solar directa.
Se trata de un arbusto muy ramificado, de tallos blanquecinos, pubescente, es decir, cubierto de pelillos finos y cortos, que puede alcanzar los 5 metros de altura. Las ramas son largas, colgantes y flexibles, con fuertes espinas terminales y laterales.
Cambronera (Lycium europaeum). Fuentes: (izq). pemarlo.blogspot.es y (dcha) elmedinaturaldelbages.cat
El término cambrón tiene su origen etimológico en el latín: crabro, que significa avispón (insecto de picadura dolorosa), haciendo referencia a sus tallos espinosos, especializados a soportar fuertes vientos y el ramoneo de herbívoros.
Descripción botánica
Hojas de color verde oscuro, alargadas, enteras, sin vellosidad y algo gruesas, con forma oblanceoladas, de hasta 75 mm de largo y 12 mm de ancho, dispuestas en el tallo de manera alterna o en fascículos (agrupamiento denso de hojas o flores con tallos muy cortos, originados desde un punto común) de 2 a 6 hojas. El peciolo es corto.
Hojas Lycium europaeum. Fuente: florandalucia.es
Las flores de la cambronera están mezcladas con las hojas, encontrándose de manera solitaria o en fascículos de 2 a 5. Son campanuladas, hermafroditas, de color blanco o ligeramente violáceo, con corola en forma de trompetilla y simetría bilateral.
El cáliz campanulado con 4-5 lóbulos, tubo mucho más largo que los lóbulos que son pelosos en la cara interna (hipocrateriforme). Su corola puede medir hasta 17 mm de larga, blanquecina con manchas violeta, virando a color crema después de que se haya abierto la flor. La floración se produce de abril a octubre.
Fruto tipo baya, subgloboso, es decir, casi esférico o aplanado, de 5 a 6 mm de diámetro, de color rojizo virando al negro en la desecación. Las semillas de tamaño entre 3 x 2,5 mm, subesféricas o reniformes (con forma de riñón) de color pardo y con un peso de 1,8 mg.
Utilizan a los animales para la dispersión de sus semillas (zoocoria), siendo en este caso dispersión endozoocoria, es decir, dispersión en el tracto gastrointestinal de los animales.
La Cambronera es una especie adaptada al clima mediterráneo, que se distribuye desde 0 a 1.100 m.s.n.m. Tiene alta tolerancia la sol y a las sequías, siendo moderadamente resistente a las bajas temperaturas y a las heladas. Prefiere zonas con alta exposición solar, donde el sol le incide directamente, pero puede tolerar cierta sombra parcial.
Es indiferente al tipo de suelo, aunque tiene preferencia por suelos bien drenados, no pudiendo vivir en suelos encharcados. Tolera suelos pobres (con escasez de nitrógeno) y presenta una buena tolerancia a la salinidad. Es frecuente encontrarla sobre suelos ricos en yesos o sobre margas.
Es una planta que se recupera rápidamente de raíz tras un incendio.
Se la puede ver en asociación con otras especies de plantas: la colleja (Silene vulgaris), la higuera (Ficus carica) y la vid o parra (Vitis vinifera).
Entre sus hábitats se pueden encontrar taludes, bordes de caminos, setos, o matorrales de sustitución, en terrenos nitrificados.
Se encuentra ampliamente distribuida por la península ibérica. También por toda la región mediterránea, suroeste de Asia y en la región macaronésica (Canarias y Madeira).
Usos
En medicina popular, se le atribuyen propiedades medicinales como antiinflamatorio y antioxidante.
Sus frutos son comestibles y se utilizan en la elaboración de mermeladas y licores.
En la antigüedad se le denominaba spina benedicta debido a que las reliquias de la corona de Cristo que se guardan en Roma son de licio.
En jardinería y paisajismo, debido a sus ramas intrincadas y espinosas, se ha usado para crear vallados defensivos y setos vivos.
En restauración ambiental, se utiliza para la fijación de terrenos y control de la erosión en zonas áridas y costeras. También actúa como refugio y alimento para aves y diversos insectos, siendo útil para la conservación de la biodiversidad.
El jilguero ha sido elegida como ave del año 2026, siendo las otras candidatas la alondra común y el cormorán moñudo.
Es un ave muy común que se encuentra por toda España. En invierno, vienen jilgueros de otras zonas europeas y se unen a la población sedentaria. Suelen agruparse en bandos, mezclándose cuando van en busca de alimento con otros fringílidos (familia a la que pertenece), como verdecillos, verderones y pardillos.
Jilguero (Carduelis carduelis)
El origen de su nombre es silguero, del latín sily̆bum, y este del griego sílybon ‘cardo’, que hace referencia a su capacidad y adaptación para alimentarse de las semillas de cardo (Sylibum). También es conocido como cardelina o golorito.
¿Cómo identificarla?
Son fáciles de distinguir por los colores de su plumaje. En la cabeza tienen una careta roja con manchas blancas y negras. El pico tiene una base ancha, es largo y acabado en una fina punta. Su cola es negra, con el obispillo y el extremo distal blanco. El macho y la hembra no tienen prácticamente diferencias, aunque los machos pueden tener la careta roja más ancha y los hombros más negros. Para reconocerlos en vuelo se diferencian bien las dos bandas en las alas de color amarillo.
Jilguero posado en unas ramas. Autor: Óscar Rioja
Canto
El macho en celo tiene un variado canto, que combina gorjeos muy diversos. En vuelo emite tintineos cortos, que se entremezclan con gorjeos cortos. Desde tiempos antiguos se ha criado en cautividad por su alegre canto y trinos que son parecidos a los de los canarios. Debido a esto, es capturado como ave de jaula, práctica que es ilegal.
Es abundante en zonas de cultivos, olivares, dehesas , sotos, bosques abiertos, prados, incluso en pinares de carrasco y piñonero. También se encuentra en pueblos y ciudades.
Bando de jilgueros en un arbusto. Autor. Óscar Rioja
Alimentación
Su alimentación es granívora, es especialista en extraer semillas de los cardos y de otras plantas de la familia de las compuestas que se caracterizan, sobre todo, por la presencia de espinas en las hojas o en el tallo y las brácteas de la inflorescencia. También se alimenta de las yemas florales.
Una imagen muy común del jilguero es la pose que adopta cuando saca las semillas. Se coloca sobre las plantas y va seleccionando las que ya han madurado. En este vídeo podemos ver su gran habilidad para comer entre los cardos.
Autor del vídeo: Juan Luis Redajo
Reproducción
Su nido se encuentra en ramas altas de árboles o arbustos y está formado por el vilano (pelos o filamentos que tiene el fruto de muchas plantas compuestas y le sirve para ser transportado por el aire) de herbáceas, lana de oveja y otras fibras vegetales y animales. El macho y la hembra construyen el nido y después el macho se encarga de alimentarla durante la incubación. Normalmente crían dos veces al año.
Los pollos a las dos semanas ya vuelan y piden alimento a los padres durante una semana más, y pronto se independizan. A finales de verano se reagrupan en bandos muy numerosos.
Situación de la especie
Las amenazas a las que se enfrenta son debidas a su vistosa coloración y canto ya que, es cazada en trampas, con miles de ejemplares muertos y enjaulados cada año. Esta práctica es ilegal ya que es una especie protegida no cinegética y su captura está prohibida. La única forma legal de tener jilgueros es mediante la cría en cautividad, procedentes de criadores federados. También sufre las alteraciones de su hábitat por el uso de herbicidas y plaguicidas en los campos de cultivo y olivares.
Y para terminar, compartimos con vosotros como curiosidad, este pieza de Antonio Vivaldi donde la flauta imita y se inspira en el canto de los jilgueros.
La Olivarda es una planta herbácea, de tronco leñoso, que puede alcanzar hasta un metro de altura. Es fácil encontrarla por todo el Parque Regional del Sureste en taludes y márgenes de caminos, campos abandonados, cárcavas, lechos de torrentes, zonas de suelo alterado, etc.
A finales de verano-principios de otoño, florece de forma espectacular, con llamativas inflorescencias amarillas, tiñendo el paisaje otoñal del Parque Regional del Sureste con tonalidades doradas y amarillas. Es semi-caducifolia: en invierno muere la parte alta de sus tallos y la planta se mantiene seca mucho tiempo, cayendo gran parte de sus hojas.
También es conocida como hierba mosquera, altavaca o pulguera. Su nombre científico, Dittrichia viscosa, hace referencia:
Nombre genérico (Dittrichia): alude al botánico alemán Manfred Dittrich.
Nombre específico (viscosa): del latín Viscum, significa pegajoso, por la cualidad de sus hojas de poseer cierta viscosidad.
Descripción botánica
Planta de la familia de las Compuestas (Asteraceae), de cinco decímetros a un metro de altura, tronco leñoso y bastante ramosa.
Sus hojas son alternas, lanceoladas (con forma de lanza), con el margen ligeramente dentado, con un tamaño de 3 a 7 cm de largo y 6 a 12 mm de ancho. Además, las hojas se presentan sentadas en el tallo, es decir, que al carecer de peciolo para unirse al tallo, lo rodean y envuelven por su base, como si lo abrazaran.
Las hojas son muy pegajosas porque se encuentran pobladas de pelillos glandulosos que segregan una sustancia viscosa tóxica, que actúa como repelente natural contra el consumo por parte los herbívoros, así como también tiene el efecto de inhibir la germinación de otras plantas vecinas, que pudieran competir en las primeras etapas de crecimiento y expansión.
La inflorescencia es espigada, alargada, con forma piramidal, de numerosos capítulos florales amarillos de 10-20 mm. El retraso en la época de floración (finales de septiembre) le beneficia, debido a que en esta época las flores son más escasas y el intenso color amarillo de sus flores, atrae a los insectos polinizadores más rezagados.
Los frutos son cipselas (tipo de fruto seco pequeño, duro y que no se abre) de color beige a pardo. Contiene una sola semilla, suelta y menuda, que dispone de un vilano para poder dispersarse con el viento a grandes distancias.
La olivarda es una planta nativa del Mediterráneo, distribuyéndose por toda la región, excepto Chipre. Está muy presente en España. Habita en cunetas, terrenos baldíos, colinas pedregosas, lechos de torrentes y zonas de suelo alterado.
Es una planta muy resistente, capaz de soportar altas condiciones de aridez y escasez de nutrientes. Sus hojas poseen vellosidades y sustancias pringosas, lo que le ayuda a limitar la radiación y a reducir su transpiración, permitiéndole conservar el agua en sus tejidos. Sus semillas poseen una dura cubierta y en caso de incendio, pueden ser las primeras en germinar y establecerse.
Su capacidad colonización de áreas alteradas y su adaptación a vivir en terrenos pobres, secos y soleados, resistiendo amplias variaciones de temperaturas, permite ser utilizada para el control natural de taludes de carreteras y caminos, también de canteras abandonadas, habiendo demostrado una buena capacidad para la retención del suelo.
Usos
La olivarda es muy apreciada como planta medicinal, debido a su alto contenido en eucaliptol. Esta sustancia le confiere propiedades antisépticas, balsámicas y medicinales. Ha tenido múltiples aplicaciones en la medicina tradicional casera contra el paludismo, las enfermedades de las vías urinarias, así como por sus propiedades astringentes.
Se ha utilizado para ayudar a la cicatrización de heridas: machacando las flores y las hojas, sueltan una especie de resina pringosa, rica en eucaliptol, que se usa como base para el ungüento que se aplica sobre la herida abierta o en quemaduras.
También se ha usado para los esguinces, cociendo en agua la flor y hojas y sumergiendo posteriormente el pie.
La Olivarda ha demostrado ser una herramienta valiosa en la agricultura ecológica para el control de plagas. Debido a que actúa como refugio para fauna auxiliar, siendo especialmente útil en el control biológico de la mosca del olivo y la mosca blanca.
La planta aloja en sus agallas a insectos que son parásitos de la mosca del olivo: el díptero Myopites stylata, huésped alternativo de Eupelmus urozonus, enemigo natural de la mosca de la aceituna. La olivarda se suele plantar junto a olivares, hay múltiples estudios que relacionan la presencia abundante de olivarda con bajos niveles de mosca en los campos de olivos.
Diagrama Olivarda. Fuente: semillas silvestres.com
Y para finalizar, hay que destacar su uso actual, debido a que esta planta ha demostrado ser muy eficaz en la fitorremediación de suelos contaminados por metales pesados, especialmente plomo y mercurio, debido a su capacidad para acumularlos en sus raíces y partes aéreas en grandes concentraciones.
Hoy hablamos de una especie que está presente en uno de los ecosistemas del Parque Regional del Sureste, el bosque mediterráneo. Durante el otoño y el invierno, si das un paseo por La Dehesa del Carrascal, en Arganda del Rey, podrás distinguirla entre las encinas y pinos por el color de sus hojas.
Quejigos en la Dehesa del Carrascal
El quejigo es un árbol de la misma familia que la encina, el roble, la coscoja o el alcornoque, las Fagáceas. Entre sus nombres comunes también se conoce como roble carrasqueño o roble valenciano. Quercusera el nombre romano para referirse a los árboles que producen bellota, es decir, a los robles y a su madera. El origen es celta y significa ‘árbol hermoso’.
Ejemplar de quejigo
¿Cómo lo reconocemos? Se trata de un árbol que puede alcanzar los 20 metros. Sus hojas son de color verde por el haz y pálido por el envés. Son simples y tienen la característica de permanecer secas sobre la planta hasta que al año siguiente. Cuando brotan las hojas nuevas, las secas comienzan a caer: esto es lo que se llama marcescencia. También le ocurre a otras especies como el rebollo o melojo (Quercus pyrenaica), a las hayas (Fagus sylvatica) y a los carpes (Carpinussp.).
Detalle de las hojas de quejigo
Las flores están agrupadas en ramillos colgantes de color amarillo saliendo en primavera, entre abril y mayo. Sus frutos son bellotas que suelen ser amargas, maduran y se diseminan entre septiembre y octubre.
Flores masculinas (izquierda). Bellota (derecha).Fotos del Banco de imágenes del CNICE
Es una especie endémica de la Península Ibérica y norte de África. Se diferencian dos subespecies: subespecie broteroi y la subespecie faginea que aparece sobre todo en la mitad oriental peninsular y se hace escasa hacia el oeste. El epíteto faginea se lo puso el autor de la especie, el francés Jean-Baptiste de Lamarck, pues sus hojas le recordaron a las del haya (Fagus sylvatica L.). El epíteto broteroi está dedicado al botánico portugués Félix de Avelar Brotero.
En el Parque Regional del Sureste encontramos la subespecie faginea aunque siendo muy escasa su presencia, los mejores quejigares se encuentran en el Pingarrón (San Martín de la Vega) y en Valdecorzas y la Dehesa del Carrascal (Arganda del Rey).
¿Qué usos ha tenido?
La madera del quejigo se ha usado para los mismos fines que la de la encina o el roble: combustible como leña o para carbón vegetal, para traviesas y vigas en la construcción, y sus bellotas como alimento del ganado.
Agallas del quejigo
¿Y qué son esas bolas que aparecen en algunos árboles? ¿Otro tipo de bellota? Son agallas. Se producen por la interacción entre la picadura de un insecto y el tejido vegetal de una planta. Esto hace que la planta tenga un crecimiento del tejido vegetal peculiar que da lugar a la agalla. Esta servirá de cobijo y alimento a la descendencia del insecto. Cada insecto produce una forma de agalla característica según su especie.
Los pinos (Pinus sp.) pueden desarrollar una enfermedad que genera una curiosa estructura en sus ramas de crecimiento anómalo. La estructura suele ser redondeada y de color más oscuro que el resto de la planta, y solemos verlas en las partes altas del árbol.
Es un síntoma hiperplásico (crecimiento excesivo o anormal en tejidos u órganos), como también lo son abolladuras, tumoraciones, callos, agallas…
Una parte de la planta comienza a experimentar un crecimiento anormal de una zona, disminuyendo las dimensiones de sus ramas (se acortan los entrenudos), hojas, frutos, confiriéndole un aspecto más apretado, que comienza a tener aspecto globoso y queda con características visibles de enanismo. Sus formas y tamaños son muy variables.
Las piñas que crecen dentro de esta estructura generan semillas de donde crece un árbol enano. Muy usados en jardinería y para la confección de bonsáis.
Es común en los pinos carrascos (Pinus halepensis) y los Pinus sylvestris, aunque se puede formar en otras especies de pinos u otras especies vegetales, y no es exclusiva de gimnospermas aunque sí muy frecuentes.
Escoba de bruja en la Dehesa del Carrascal, en Arganda del Rey.
Hasta hace poco tiempo no se sabía cual era el causante de esta enfermedad. Los estudios actuales han descubierto que el patógeno causante de la enfermedad es un fitoplasma, un organismo entre un virus y una bacteria. Se trata de Candidatus phitoplasma pini.
Candidatus phitoplasma es un organismo procariota sin pared celular perteneciente a la clase Mollicutes. Se transmite por vectores insectos chupadores. Es común que pertenezcan al grupo de los saltamontes y langostas, en ocasiones pueden ser chicharras, muy abundantes en pinares. Y se trasmite por la planta a través del tejido conductor.
Con el tiempo se ha visto que se puede llegar a desprender la rama por el peso ya que la materia vegetal muerta no puede desprenderse de la estructura.
Hoy hablamos de una de las rapaces nocturnas más frecuentes en Europa, el cárabo común (Strix aluco). Esta especie tiene una gran adaptabilidad para alimentarse y buscar refugio, y parece que no se ve afectado por los cambios en los ecosistemas donde habita, ya que desde hace años sus poblaciones se mantienen estables.
Cárabo saliendo del nido en un agujero de un plátano de sombra, en un parque de la ciudad de Madrid.
Las características para identificarle son su aspecto rechoncho si está posado, su cabeza grande con globosos ojos negros, y que no tiene penachos (“orejas”), lo que se diferencia por ejemplo de otros búhos, como el búho real o el autillo. El plumaje es muy variable en colores, ya que hay ejemplares que pueden ser mas grisáceos, marrones o rojizos, lo que le permite mimetizarse muy bien, ya que imita la corteza de los árboles. Sus alas son cortas y anchas y su vuelo es silencioso como el de todas las rapaces nocturnas.
Es una especie forestal que se encuentra distribuida por todo el territorio peninsular pero no se encuentra en Canarias y Baleares. Es común en regiones arboladas del norte, siendo más escasa su presencia en llanuras y ambientes más áridos. Aunque como hemos comentado, su gran capacidad de adaptación le permite vivir en bosques de ribera, dehesas y parques urbanos, donde busca árboles grandes y maduros, incluso puede anidar en taludes, cortados, en edificaciones o ruinas. Por lo que la podemos encontrar en el Parque Regional de Sureste.
¿Encuentras al cárabo en la foto?
Si hablamos de su alimentación, se trata de un depredador generalista y poco exigente. Caza las presas que están más accesibles según la zona y la época del año. Sin embargo, su alimentación de mayor preferencia son ratones, ratas, lirones, topillos aunque puede comer conejos, aves, anfibios, reptiles e invertebrados.
Cámara de una caja nido de cárabo común de SEO BirdLife.
Sucelo comienza en diciembre o enero y las puestas de entre dos a cinco huevos, suelen realizarlas a partir de febrero. La hembra es la que elige el lugar y prepara el nido para después incubarlos. Los nidos suelen estar en algún agujero siendo los más habituales en árboles viejos. Después de unos 28-30 días, nacen los pollos, que tras unas semanas ya empiezan a moverse en el nido. Cuando tienen un poco más de un mes, empiezan a practicar sus primeros vuelos. La familia sigue conviviendo hasta que los jóvenes se dispersan normalmente al final de verano.
Y por último, una forma inconfundible de identificarlo es a través del canto que consiste en un ulular con sonidos largos y cortos alternados como lastimeros, siendo el típico sonido utilizado en películas de terror.
Ubicada en el corredor del Henares, y cerca de la frontera entre las comunidades de Madrid y Castilla La Mancha, se localiza la Reserva Ornitológica de Azuqueca de Henares. Este espacio natural, de unas 10 hectáreas de superficie, consta de 4 lagunas interconectadas que ocupan 6 de las hectáreas totales.
La Reserva Ornitológica de Azuqueca de Henares
Las lagunas tienen un origen artificial, ya que fueron utilizadas antiguamente como depuradora municipal a través del sistema del lagunaje, cuando la población de Azuqueca de Henares era mucho más pequeña que hoy día. Este tipo de sistema de depuración de aguas es válido para pequeñas poblaciones sin actividad industrial. En la década de los 80 y 90, se produce la llegada de numerosas industrias internacionales, así como una expansión demográfica exponencial del municipio, por lo que el Ayuntamiento se vio obligado a construir una EDAR (Estación Depuradora de Aguas Residuales) que diese respuesta a toda la población.
Las lagunas quedaron abandonadas, y poco a poco comenzaron a ser colonizadas por diferentes especies de aves que encontraban el entorno perfecto para refugiarse y anidar. En el año 2003, se declara Refugio de Fauna y Zona Sensible de Protección Concertada por parte de la Comunidad de Castilla la Mancha. Y en 2015, la Reserva Ornitológica pasa a incluirse en la Red Natura 2000, al ser declarada como Zona Especial de Conservación (ZEC).
Vista de dos de las lagunas de la Reserva
¿Cuándo visitar la Reserva Ornitológica?
En la actualidad, al tratarse de un espacio natural protegido, no se permite la visita libre con el fin de no perturbar a las aves y otros animales del entorno. El acceso a la Reserva se encuentra cerrado al público, aunque sí se realizan visitas guiadas a diario para grupos escolares para dar a conocer la importancia ecológica y ambiental del lugar. También los últimos viernes de cada mes se realizan visitas guiadas para el público en general, previa reserva en la página web.
Si vas a conocer la Reserva, durante la visita podrás conocer las 4 lagunas interconectadas de la Reserva (del Chorlitejo, del Calamón, de la Garza y de la Focha), así como su arboreto de más de 6.000 m2. En él encontrarás especies arbóreas representativas del bosque de ribera, como sauce, álamo blanco, álamo negro, fresno y olmo, y otras especies arbustivas como taray, majuelo o escaramujo.
Arboreto de la Reserva con especies como el álamo blanco o el taray
En cuanto a la fauna, dependiendo de la época del año podrás encontrar unas especies u otras. En la Reserva se han llegado a contabilizar más de 200 especies de aves diferentes, tanto residentes como migratorias. Ahora a finales de otoño se pueden avistar algunas como ánade real, pato cuchara, garza real, cormorán grande, zampullín chico o ánade rabudo.
Ánade rabudo (Anas acuta) en la imagen de la izquierda Pato cuchara (Anas clypeata) en la imagen de la derecha
Si no puedes visitar la Reserva, te dejamos este vídeo reportaje titulado Un oasis cercano, que fue galardonado en 2010 en el Festival de Cine Ornitológico de Ménigoute (Francia).