Cuerpo peludo, larga cola, piñas roídas y acrobacias forestales…¿te suena? Hoy os traemos a uno de nuestros habitantes favoritos que podemos encontrar la Dehesa del Carrascal: la ardilla roja (Sciurus vulgaris). Este mamífero roedor esciuromorfo es una de las ardillas más presentes por los bosques de Europa, y está emparentado con especies como los lirones o las marmotas.
Ardilla roja (Sciurus vulgaris).
Tiene un tamaño entre 17 y 20 cm, con una larga cola que mide entre 15 y 25 cm. Su pelaje presenta tonos rojizos o pardos en el dorso, y tonos más blanquecinos en la parte del pecho y abdomen. No tiene dimorfismo sexual, por lo que apenas se pueden diferenciar el macho y la hembra. Cuenta con 4 dedos en las patas anteriores y 5 en las posteriores, con marcadas uñas que facilitan su estilo de vida arbóreo y acróbata.
Huellas de ardilla roja. Fuente: Huellas de animales. Introducción a las especies ibéricas, baleares y canarias – 23ª EDICIÓN
Tiene una dieta omnívora, aunque la base de su alimentación son las semillas de las piñas de los pinos. También consume otros frutos como bellotas, nueces y avellanas, e incluso pequeños invertebrados como insectos y caracoles.
A menudo acumula frutos formando despensas de alimento, que reparte por todo el territorio escondidas en troncos de árboles o debajo del suelo. Eso sí… ¡puede crear tantas que a veces se olvida de dónde están! Esto también contribuye a la dispersión de semillas, y por lo tanto, a la regeneración del bosque.
Además de sus huellas, otra forma divertida de intuir la presencia de la ardilla en un territorio es a través de las piñas roídas que quedan en el suelo. Para identificar la piña comida por la ardilla, basta con observar si está totalmente pelada salvo en los extremos: justo donde colocan sus manitas para sujetarla y darle vueltas, al igual que nosotros al comer mazorcas de maíz. Otro detalle que puedes observar es si quedan pequeños filamentos en la piña, debido a que las ardillas tienen los dientes más grandes y separados que otros roedores más pequeños.
Piña roída por una ardilla roja.
A nivel global, la ardilla roja se distribuye por todo el continente europeo y por el norte de Asia. En la Península Ibérica aparece en la práctica totalidad del territorio, a excepción del suroeste.
Se trata de una especie forestal, ya que habita bosques tanto de frondosas como de coníferas. En nuestra región mediterránea suele habitar en pinares, que pueden estar asociados a otras especies vegetales autóctonas. También prefiere altitudes bajas, aunque puede llegar a aparecer hasta los 2.000 metros de altitud. En ocasiones puede encontrarse en zonas próximas a las ciudades.
Ardilla roja trepando por uno de los pinos de la Dehesa del Carrascal.
Lar ardillas suelen ser solitarias y diurnas, y a diferencia de otros mamíferos en invierno, no hibernan. Para vivir, construyen nidos esféricos y voluminosos a gran altura en las copas de los árboles, que cubren con ramitas, musgo o acículas de pino. Su período reproductivo se extiende desde enero hasta agosto, por lo que las hembras pueden tener un par de camadas por año. La gestación dura unos 40 días aproximadamente.
Y para terminar, os dejamos este pequeño vídeo de nuestra querida amiga, en el citado entorno de la Dehesa del Carrascal, uno de los lugares del Parque Regional del Sureste donde puedes encontrarla.
Fuentes:
Hernández V. J. (2025) Huellas de animales. Introducción a las especies ibéricas, baleares y canarias – 23ª EDICIÓN
https://webs.uab.cat/bees/ardilla-roja/
https://escuelainnatura.com/quien-se-ha-comido-la-pina/
https://www.malaga.es/es/laprovincia/naturaleza/lis_cd-9850/ardilla-roja-sciurus-vulgaris



