Actividad Escolar «Mójate en el Campillo»

El curso 2019-2020 llegó con algún que otro cambio en nuestro programa educativo para centros escolares. Uno de ellos fue la aparición de un nuevo eje educativo, el eje «Mójate en el Campillo», el cual está destinado a estudiantes de 1º a 4º de Primaria. En este eje el elemento fundamental es el agua. Pero no sólo como un elemento presente en la naturaleza sino que lo tratamos también como factor ecológico y social.

laguna.Campillo

Nuestra laguna a lo largo de la senda con los cortados yesíferos al fondo.

Aunque la actividad varía un poco dependiendo del curso que la realiza (ya que está adaptada al currículo educativo de cada nivel), para todos ellos se realiza a lo largo de la senda que discurre entre el aparcamiento y nuestro centro.

Durante la misma, se van realizando paradas interpretativas y diferentes juegos y/o actividades para trabajar los contenidos. La primera parada, antes de comenzar a andar, sirve para presentarnos a nosotras, presentar el Parque Regional del Sureste (municipios que lo componen, principales ecosistemas presentes, ríos que podemos encontrar, etc.) y hacer el juego de preguntas «¿Qué sabes del agua?». A través de este juego conocemos y repasamos la composición del agua, dónde está presente, en qué estados, el porcentaje de agua dulce y de agua salada, el porcentaje de agua que hay en la Tierra disponible para consumo humano,…

Continuamos la actividad visitando el Puente de Arganda desde el cual observamos el río Jarama que, a su vez, nos permite hablar de los ríos (nacimiento, afluente, caudal, …), del ciclo del agua y de las modificaciones antrópicas del mismo. La lamentable presencia de basuras (especialmente toallitas húmedas) en el agua y el bosque de ribera nos sirven para tratar el tema de la contaminación del agua y su impacto en nuestras vidas.

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Observando el río Jarama y el bosque de ribera desde el Puente de Arganda.

La tercera parada, aunque se realiza en todos los casos al llegar a la laguna desde el puente, difiere según el nivel educativo. Con los alumnos de 1º y 2º de primaria hablamos de las diferencias entre una laguna y el mar y, gracias a los peluches que tenemos, jugamos al juego «¿Vive o no aquí?» a través del cuál les contamos qué animales viven en ella y cuáles no. Los alumnos de 3º y 4º, por su parte, realizan la actividad del «Puzzle» para descubrir el origen artificial de «nuestra»  laguna y gracias al apoyo de guías conocen las especies de plantas y animales presentes en el humedal.

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Continuamos avanzando por la senda hasta llegar al bosque de ribera, del cual hablamos y en donde realizamos los juegos «Gota a gota» (para 1º y 2º) y, con la ayuda de Matilda«Cada ahorro en su lugar» (para 3º y 4º).  A través de estos juegos, y con una metodología activa y dinámica, los alumnos descubren diferentes maneras de ahorrar agua.

Por último, llegamos a nuestro recinto, donde realizamos la actividad final. Con los más peques cantamos la canción «Érase una vez una gota de agua» y con los mayores jugamos al «Bingo de la huella hídrica« mediante el cuál no sólo descubren la cantidad de agua necesaria para fabricar muchos de los alimentos que comemos, sino también la cantidad de agua que es necesaria para su dieta.

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Y con estos juegos finalizamos la actividad, tras los cuáles aprovechamos para pasar al baño y, si hay tiempo, visitar nuestro centro porque nos toca volver por el mismo camino por el que hemos venido para regresar a coger el autobús y volver al colegio.

2021 en el Campillo

Cuesta creerlo pero otro año, el 2021, ha llegado a su fin. Un año en el que hemos aprendido a convivir con el coronavirus, en el que la borrasca Filomena nos trajo la mayor nevada en las últimas décadas y en el que la gran afluencia de visitantes a la laguna El Campillo, durante el confinamiento perimetral de la Comunidad de Madrid, hizo al Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid tomar la decisión de cerrar el acceso a la laguna en coche por la seguridad de todos: tanto de las personas como de la naturaleza.

Laguna del Campillo tras Filomena. Fotografía: Óscar Esteban Jurado.

Y si algo ha caracterizado este 2021 en nuestro centro han sido los cambios. No solo porque hemos tenido que ir adaptándonos continuamente a las circunstancias relativas a la COVID-19 de cada momento (aforos, protocolos, etc.), sino porque nuestro recinto exterior ha sufrido unos cuantos cambios para mejorar. Hemos puesto más cajas nido para aves y las hemos dejado durante el otoño e invierno; diseñado y señalizado un recorrido autoguiado por nuestro recinto; instalado paneles informativos sobre los diferentes elementos y códigos QR con enlaces a más información; restaurado la choza existente y construido una nueva; y con la madera procedente de podas tras el paso de Filomena hemos construido diferentes elementos y zonas (un par de mesas de juego con taburetes y el «Bosque mágico». Muchas de estas novedades fueron propuestas por los participantes de la encuesta que realizamos a comienzos de año para mejorar nuestro recinto.

Nuestra Huerta Calamón (que inauguramos en 2020, justo antes del confinamiento) también ha ido evolucionando y mejorando ya que gracias a los participantes de nuestros talleres, no solo hemos podido disfrutar de sus cosechas, sino que cada vez está más bonita debido a los elementos decorativos que hemos realizado en diversas actividades. Además, después de unos años, tras el deshielo de Filomena, con la subida del nivel del agua de la laguna, vimos como se inundaba una parte obligándonos a cerrar el huerto porque coincidía con la zona de acceso.

Las que también han ido creciendo han sido nuestras redes sociales. El blog ha aumentado tanto de número de seguidores como de documentos de la zona de descarga, entre otras, con las fichas de los insectos y de los Hábitats de Interés Comunitario. En Facebook ya somos 2946 campilleros y en Twitter e Instagram 2014 y 996 respectivamente. Además, nuestro canal de YouTube tiene ya 343 suscriptores.

Durante el 2021, también tuvimos la suerte de participar en la plantación que se realizó en los altos de El Piul en conmemoración del 40 aniversario de la revista Quercus; de visitar las instalaciones del CRAS Soto de Viñuelas; y de recibir en nuestro centro a Iván de Brinzal que vino a contarnos la situación de la lechuza en la Comunidad de Madrid. Además, inauguramos el área de biodiversidad «Bosque de gratitud para nuestros mayores», junto a nuestro recinto, que forma parte del Arco Verde de la Comunidad de Madrid (aunque no es visitable por el momento).

Lo que no ha cambiado este año han sido vuestras ganas de venir a vernos, visitarnos y participar en nuestras actividades. En total habéis sido 16.503 las personas que habéis venido a visitarnos, ya sea solo el recinto o el centro, con reserva previa o sin ella (durante el confinamiento perimetral de la Comunidad de Madrid, en los fines de semana de máxima afluencia, fue necesario reservar para visitar el recinto y el interior del edificio no se pudo visitar hasta octubre).

El mes que más visitantes tuvimos fue marzo con 4301. Se nota mucho que durante los primeros meses del año la Comunidad de Madrid aún estaba bajo confinamiento perimetral, lo que hizo que mucha gente viniera a visitar y descubrir El Campillo. De hecho, en enero, los 1245 visitantes corresponden a solo 2 fines de semana ya que con el temporal Filomena estuvimos cerrados la mitad del mes. La bajada del número de visitantes del mes de noviembre corresponde a que el registro de los visitantes comienza a hacerse como era habitual antes de la pandemia, es decir, solo registrando los visitantes que pasan al interior del edificio. El caso de diciembre suele ser habitual ya que es el mes de las Navidades.

En cuanto a los asistentes a nuestras actividades, gracias a vuestra participación, prácticamente en todas colgamos el cartel de «Aforo completo». En total fuisteis 771 personas las que participasteis en alguna de ellas. Como tuvimos cupos muy reducidos (máximos de 6 personas hasta mayo, o de 15 desde junio), lamentablemente en algunas actividades hubo una larga lista de espera de gente que se quedó con ganas de participar (707 personas en total en todo el año, casi los mismos que participantes). Esto pasó sobre todo durante el primer semestre del año (entre los meses de enero y julio se quedaron en lista de espera 598, meses que coinciden con los confinamientos perimetrales de la Comunidad de Madrid y con el de Rivas). Como es habitual, al igual que en el número de visitas, los meses con menos participantes fueron los de verano (julio y agosto) y diciembre.

Como cada año, aprovechamos la ocasión para agradecer el trabajo y colaboración del personal de la oficina técnica del Parque Regional del Sureste porque nuestro trabajo no sería completo sin su ayuda y colaboración.

Esperamos que este 2022 siga trayendo más normalidad, nos permita aumentar los aforos de las actividades y recuperar algunas que nos vimos obligados a dejar de hacer como las visitas a productores. Lo que seguro que traerá son muchas sorpresas porque este año se cumplen 25 años de la Red de Centros de Educación Ambiental de la Comunidad de Madrid y tenemos muchas ganas de celebrarlo. Esperamos seguir viéndoos por nuestro centro o en alguna de nuestras actividades y…  ¡FELIZ 2022 CAMPILLEROS y CAMPILLERAS! 

PRISMÁTICOS (III). ¿Qué prismáticos comprar para observar fauna?

Puede que alguna de las veces que has salido al campo hayas mirado con envidia sana a las personas que disfrutan del avistamiento de aves con sus prismáticos y has pensado: ¡tengo que comprarme unos prismáticos! La pregunta difícil e importante viene justo después: ¿Cuáles me compro? En el mercado hay cientos de modelos con una diferencia de tamaños, formas, características y precios que nos hacen dudar cuáles son los mejores para comprarnos.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que no todos los prismáticos son los mejores para todo el mundo. Por eso, es importante preguntarse: ¿Qué uso le voy a dar? ¿Cuántas veces voy a utilizarlos? ¿Con quién los voy a utilizar? No es lo mismo ser un ornitólogo profesional que está desarrollando un estudio de campo, que un aficionado a la naturaleza que sale a “bichear” dos veces al mes con amigos; como tampoco es lo mismo saber que solo los vas a usar tú o que los vayas a compartir en familia. En cualquier caso, si los quieres para observar fauna deberán ser prismáticos terrestres y no otro tipo de prismáticos.

En nuestro centro contamos con prismáticos de tamaños y características muy diferentes.

Lo segundo, estrechamente relacionado con lo primero, es el presupuesto que tenemos para invertir en unos prismáticos. De manera general cuanto más caro es un prismático, mejor será, pero seguramente que ni tenemos un gran presupuesto ni todo lo que conseguimos con un gran presupuesto lo vamos a amortizar. En base a las primeras preguntas, piensa cuánto dinero puedes/quieres invertir y busca unos prismáticos que se ajusten a ese precio. Lo más importante al principio es cogerle el gusanillo, familiarizarnos con su uso y ver si realmente los utilizamos y nos hacen falta o no. Si los primeros que te compras los desgastas del uso, invertirás más en el segundo; sino, con los primeros te valdrá. Normalmente los prismáticos tipo porro son la primera opción por su precio (suelen ser más baratos que los de tipo techo).

Garza real observada con prismáticos en nuestra laguna.

En tercer lugar tienes que fijarte en el tamaño y los aumentos. Si son los primeros que te compras lo ideal serían unos de 10×50. Aunque son algo grandes y más pesados, te darán un buen aumento y una luminosidad decente en tus primeras salidas “bicheras”. Si quieres que pesen y abulten un poco menos, puedes elegir unos de 8×42: aunque pierdas un poco de aumento ganarás espacio en tu mochila. Existe la opción de comprar unos compactos de 10×25 o similar, salvo que sean para un niño (tienen el tamaño perfecto para ellos), no lo consideramos buena opción para ver fauna ya que tienen poca luminosidad, son poco manejables para el tamaño de un adulto y no motivan ni a seguir usándolos ni a salir al campo con ellos a “bichear”.

Comparación de tamaño de dos prismáticos: 10×50 tipo porro (izquierda) y 8×42 tipo techo (derecha).

Estos son algunos datos que podemos tener de referencia para la compra de nuestros primeros (o segundos) prismáticos:

  • PRECIO. 50-80 euros de presupuesto (aunque el mercado cada vez es más grande y seguramente que por 30-40 euros encuentres unos que te puedan servir como primer acercamiento).
  • TIPO. Prismáticos de tipo techo. Aunque son un poco más caros que los de tipo porro, también son mas ligeros y ergonómicos. Por su parte, los de tipo porro, a pesar de ser un poco más pesados y robustos que los de tipo techo, suelen tener mejores calidades en su óptica en presupuestos más ajustados y más profundidad de campo.
  • AUMENTOS. Los más recomendables para el avistamiento de fauna son 8×42 o 10×50. Los primeros serán un poco menos pesados y más pequeños (más fáciles de llevar en la mochila) pero los segundos te darán más aumento (permitirán ver a los animales más cerca y ayudarán a diferenciar mejor los colores y comportamientos de los animales cuando no tengamos mucha práctica).
  • TRATAMIENTO LENTES. Preferiblemente como mínimo fully coated (todas las ópticas están tratadas con una capa de fluoruro de magnesio anti reflejante).
  • PRISMAS. A poder ser de tipo BAK-4.
  • OTRAS CARACTERÍSTICAS. Resistentes al agua. Esto no es necesario si nunca sales al campo los días de lluvia, pero si existe la posibilidad, es una característica a tener en cuenta para que no entre agua en la óptica y te duren más.

Como siempre, según a quién preguntes, te dará unos consejos u otros. Estos son los nuestros en base a nuestra experiencia personal pero sobre todo en base a la experiencia compartida con los usuarios de nuestras actividades. Antes de decidirte por unos: pregunta a tus amigos, busca información en la red y ve a las tiendas especializadas a probar diferentes modelos. Encuentra el que más cubra tu necesidades… ¡y a disfrutar de la naturaleza!

Senda botánica en la laguna de El Campillo

La laguna de El Campillo recientemente se ha incluido en el proyecto de la Comunidad de Madrid Arco Verde para conservar y proteger la biodiversidad regional, lo que ha llevado a popularizarla aun más.

La laguna se encuentra en el Parque Regional del Sureste o Parque Regional en torno a los ejes de los cursos bajos de los ríos Manzanares y Jarama. Si decides venir a conocer su entorno te encontrarás con áreas recreativas para tu descanso, el centro de educación ambiental para visitarlo y la ruta circular de aproximadamente 4 km que rodea la laguna y que puedes realizar de paseo o en bici, sólo o acompañado.

Pero hoy vamos a hablarte de la Senda botánica «El Campillo». Da comienzo junto a las oficinas del Parque Regional del Sureste, en el extremo que se sitúa junto a las vías del metro.

El primer panel nos da una visión general de la ruta a vista de pájaro (lamentablemente el botón de audio no funciona).

La senda tiene una distancia de 1,8 km, que coincide con el trazado que llega hasta el Centro de Educación Ambiental El Campillo, con dificultad baja y pendiente cero, adaptada y accesible a personas con movilidad reducida y carritos de bebés.

A lo largo del recorrido podemos conocer mediante paneles interpretativos cuales son las especies botánicas más habituales en el Parque Regional del Sureste. Los paneles incluyen el nombre común y nombre científico de la planta, la familia a la que pertenece, características morfológicas de la planta y usos y utilidades tanto de sus frutos como de ella misma.

En mitad de la ruta encontramos una fuente (disponible según la estación del año), 2 bancos a modo de mirador y 2 mesas de picnic.

Después de alcanzar el centro de educación ambiental el tramo final es muy corto. El último panel despide la senda con información y curiosidades botánicas y sobre la morfología de las plantas que hemos ido viendo por el camino (lamentablemente el botón de audio no funciona).

Al finalizar puedes continuar y dar la vuelta a la laguna o volver por el recorrido por el que viniste. Así que como ves esta todo preparado para aprender y disfrutar del entorno. ¡Te esperamos!

Arquitectos del Sureste: Pico picapinos (Dendrocopos major)

Hoy le toca el turno a otro de los pájaros carpinteros más habituales en el Parque Regional del Sureste, el pico picapinos (Dendrocopos major). De tamaño más pequeño que el pito real y coloración blanquinegra, más característica de los picos. Presentan dimorfismo sexual, siendo la parte de la nuca roja en los machos y negra en las hembras. Los jóvenes tienen el píleo rojo, las partes ventrales de color blanco sucio y menor intensidad de rojo en la zona anal.

Los tamborileos son especialmente característicos en el pico picapinos que realizan al alimentarse o al taladrar la madera. Sin embargo, cuando los golpes son muy rápidos y consecutivos son un reclamo para marcar el territorio y para atraer la atención de las hembras.

Suelen emparejarse y criar cada temporada en el mismo lugar, incluso en el mismo tronco, siempre que no haya sido ocupado por otras especies como un estornino o pequeños mamíferos con su familia. La construcción del nido es similar a la del pito real aunque en el caso del pico picapinos este tiene capacidad para trabajar casi cualquier tipo de madera, incluso las más duras, lo que le permite seleccionar una gran variedad de hábitats. La puesta se compone de 4 a 6 huevos, incubados principalmente por la hembra, aunque durante la noche es relevada por el macho hasta los 12 – 16 días.

Su principal fuente de alimentación son larvas de insectos que busca excavando con el pico en la madera, pero en invierno la completan con materia vegetal como frutos secos. Los introduce en un hueco de la corteza de un árbol y va taladrando su cáscara para abrirlos. En las zonas donde hay coníferas recoge las piñas, las lleva a una rama y poco a poco va extrayendo las semillas o piñones para comerlos, después las deja caer al suelo formando un buen montón.

Su Estado de Conservación es de Preocupación Menor en la Lista Roja de la UICN de Especies Amenazadas. Puede verse amenazado por la tala de árboles y la eliminación de troncos muertos que les sirven de cobijo a la hora de anidar, los incendios, o por un cuidado inadecuado de los bosques en general.

Os dejamos con un capítulo de la serie «El hombre y la tierra» donde podréis ver algunas de las curiosidades que os hemos contado en esta y en anteriores entradas de Arquitectos del Sureste:

https://www.rtve.es/play/videos/el-hombre-y-la-tierra/hombre-tierra-fauna-iberica-pajaros-carpinteros-1/5676330/

Fuentes:

https://seo.org/ave/pico-picapinos/

https://hablemosdeaves.com/pico-picapinos

https://www.asturnatura.com/especie/dendrocopos-major.html

Brinzal nos cuenta la situación de la lechuza en la Comunidad de Madrid.

Ya teníamos ganas de volver a ver a Iván García,  Técnico de campo de BRINZAL (Asociación sin ánimo de lucro que se dedica al estudio y conservación de Rapaces Nocturnas) y es que el pasado 20 de noviembre, Iván dio en el Centro de Educación Ambiental «El Campillo» una charla sobre la situación de la lechuza en la Comunidad de Madrid.

La lechuza (Tyto alba) se encuentra en estos momentos en regresión y esto es debido a que su alimentación se centra en micromamíferos (topillos, roedores…) y estos animales se han visto gravemente afectados debido a la agricultura intensiva, pérdida de biodiversidad, desaparición de lindes, el uso de fertilizantes, etc. Además es una especie con gran mortalidad en los ejemplares juveniles ya que, entre otros factores, no son muy buenos cazadores.

Durante la charla Iván nos explicó las tres fases por las que ha pasado el proyecto Alba, el objetivo de la primera de las fases era la compatibilización de los cultivos de secano con las aves nocturnas, en esta fase Brinzal ha realizado el censo de lechuzas en la Comunidad de Madrid obteniendo como resultado 25-30 parejas reproductoras de lechuzas. En la segunda fase, Brinzal se centró en conocer lo que estaba pasando con la lechuza y en averiguar porqué la distribución de la lechuza había cambiado. Y por último, la tercera fase, que se está llevando a cabo en la actualidad y finaliza este año 2021, donde su propósito es averiguar cuáles son las mejores zonas para liberar a estas aves midiendo sus niveles de estrés.

Seguidamente nos contó que las lechuzas crían muy bien en cautividad y que el mejor método para introducirlas en el medio natural es el hacking, así es como se denomina a la «cría campestre», de esta manera las lechuzas desde que son pollos pueden ir aprendiendo a cazar. Como curiosidad, sus cajas nido pesan en torno a los 15 kilos. Para terminar, el público asistente pudo preguntar a Iván todas sus dudas sobre este animal.

Fue una charla muy interesante e instructiva y esperamos poder volver a contar con la presencia de Iván en un futuro cercano.

PRISMÁTICOS (II). Tipos de prismáticos.

Una vez presentadas las partes y características de los prismáticos , en esta entrada nos centraremos en qué tipos de prismáticos existen y qué características generales presentan en función del uso para el que están concebidos.

PRISMÁTICOS COMPACTOS

Sin ninguna duda estos son los prismáticos más pequeños y ligeros que existen. Debido a su tamaño son prismáticos con poca abertura y, de manera general, poco aumento ya que la acción a observar no transcurre muy lejos del observador o bien no hace falta un gran detalle (observación de paisajes). Podemos encontrar prismáticos de 4×30, 8×25, 10×21 o 12×25, entre otros. Cuanta mayor diferencia exista entre los aumentos y la abertura, menos pupila de salida, con su consiguiente descenso de luminosidad. Suelen usarse en espectáculos culturales como el teatro o la ópera, en espectáculos deportivos para acercarnos al lugar de juego o en viajes debido a su peso ligero. También son la mejor opción para los pequeños exploradores de la naturaleza como primeros prismáticos.

Fuente: Olympus.es

PRISMÁTICOS TERRESTRES

Se denominan prismáticos terrestres a los prismáticos utilizados para la observación de fauna. En este caso son prismáticos algo más grandes y pesados que los compactos ya que las necesidades de aumento y abertura son mayores. Sin embargo, no pueden ser tampoco ni muy grandes, ni muy pesados, ni con muchos aumentos porque sino, debido a su uso generalmente sin trípode, provocarían trepidación (movimiento de la imagen debido a la dificultad de mantener los prismáticos inmóviles) y dificultad en el enfoque. Los rangos más habituales suelen ser 8×42 o 10×50, en función de nuestros objetivos, experiencia y perspectivas de uso.

Fuente: Amaina.com

PRISMÁTICOS ASTRONÓMICOS

Como su nombre indica, son los prismáticos utilizados por los amantes de la astronomía. Si bien no alcanzan la potencia de aumentos de un telescopio astronómico, con su uso no se pretende ver los detalles de los cuerpos celestes, sino más bien constelaciones, objetos en movimiento difíciles de seguir con un telescopio o elementos grandes como la luna. En este caso necesitamos grandes aumentos y grandes aberturas (15X70, 20X50 o 20X80) con el consiguiente peso que eso supone. Además, si a eso le sumamos las grandes distancias que nos separan de los objetos a observar, sí que sí en este caso, necesitamos un trípode al que enganchar el prismático.

Fuente: telescopiomania.com

PRISMÁTICOS CON ZOOM

La gran mayoría de los prismáticos del mercado tienen una óptica fija. Sin embargo, algunos modelos que podríamos clasificar en las categorías anteriores vienen con una óptica que permite aumentar o disminuir los aumentos en función de las necesidades del momento. En ocasiones específicas suelen ser de gran utilidad pero hay que tener en cuenta que la abertura es fija, lo que hace que pierda luminosidad según aumentemos el zoom. Podremos encontrar modelos de 10-30×25, 10-30×50 o 10-48×60. Los dos primeros números indican el rango de los aumentos entre los que nos podemos mover, y el último la abertura fija de la lente objetivo. Para movernos en el rango de aumentos llevan una palanca que nos acerca o aleja al objeto observado.

Fuente: Bhphotovideo.com

PRISMÁTICOS GIGANTES

Estos prismáticos son los que a veces hemos visto en algún mirador o en grandes embarcaciones. Son tan grandes y pesados que están anclados al suelo. Suelen usarse para buscar puntos de interés a grandes distancias en vistas panorámicas. Al estar a la intemperie y ser usados por mucha gente, son robustos, están recubiertos por un gran armazón metálico y anclados al suelo con una columna. Los rangos habituales son 25×80 o 30×80.

Fuente: Opakua.com

PRISMÁTICOS ESPECIALES

  • Prismáticos nocturnos. Permiten ver en la oscuridad gracias a una linterna de infrarrojos que funciona con una batería que llevan, generando una imagen de color verde. Algunos generan dicha imagen en una pantalla situada en donde estarían los oculares.

  • Prismáticos náuticos. Utilizados para la navegación, son estancos al agua, llevan una correa flotante que evita su hundimiento en caso de caída al agua y pueden llevar incorporado un compás náutico. Algunos también tienen sistema auto enfocado.

  • Prismáticos con telémetro. Llevan en su sistema un telémetro que nos permite saber la distancia a la que se encuentra el objeto observado.

Bibliografía:

Senda apibotánica – La Hiruela

El municipio madrileño de La Hiruela se ubica en el noreste de la comunidad y pertenece a la Reserva de la Biosfera Sierra del Rincón. Tradicionalmente conocida por la apicultura, y es que su historia se remonta a 1751 ya que en el Catastro de Marqués de la Ensenada se recogen los primeros indicios de la historia apícola en la comarca. La apicultura es un pilar fundamental en la tan bien conocida Sierra del Rincón, ya que gracias a este oficio los vecinos podían subsistir (el municipio está alejado de las principales vías de comunicación).

Iglesia de San Miguel Arcángel

Ahora que ya conocemos un poco de su historia, vamos a conocer su medio natural y es que si te decides a visitar este municipio es interesante que realices la senda que llega hasta el colmenar. Esta senda da comienzo justo detrás de la Iglesia San Miguel Arcángel y tiene apenas 1 kilómetro y medio (3 kilómetros en total), tardaremos aproximadamente una hora en realizar todo el recorrido, la ida y la vuelta.

Durante el recorrido nos iremos encontrando diferentes carteles informativos de las especies de flora apícola importantes para la producción de miel, dependiendo de las plantas las mieles tendrán unas características u otras. Durante el trayecto pasaremos por huertos frutales y por un bosque de robles (Quercus pyrenaica), pasaremos también por un Colmenar Tradicional y finalmente llegaremos al área recreativa del Molino Harinero, donde se encuentra el Aula Apícola y podrás sentarte y disfrutar a los pies del río Jarama.

El Colmenar tradicional que nos encontramos en La Hiruela, con casi 300 años, es uno de los más antiguos de la Comunidad de Madrid, este colmenar estuvo activo hasta 1980 y en sus orígenes era un terreno compartido entre 5 familias apicultoras. El colmenar dispone de más de 100 colmenas, estas colmenas aprovechaban los recursos del terreno, de forma que eran troncos huecos de roble o cerezo (corchos), estos se asientan sobre losas de piedra para evitar que cogieran humedad y estaban cerradas en la parte superior por una tabla (témpano). En el interior se colocaban unas estructuras denominadas (viros) que sujetaban los panales.

Es bien conocido que debemos cuidar a las abejas, ya que se estima que el 90% de la flora silvestre necesita de polinizadores para transferir el polen y así, ayudar a la reproducción de las plantas. La Reserva de la Biosfera está llevando a cabo proyectos de conservación como la creación de «estaciones de polinizadores».

Fuentes consultadas:
– Tríptico Senda apibotánica, Reserva de la Biosfera Sierra del Rincón

Arquitectos del Sureste: Pito real ibérico (Picus sharpei)

Anteriormente, ya os contamos algunas características comunes de los pájaros carpinteros y hoy vamos a centrarnos en uno inconfundible, el pito real ibérico. Es un pájaro carpintero de color verde con el obispillo amarillento y un píleo rojo muy llamativo cuya bigotera es roja con el borde negro en machos y negra en las hembras. En los jóvenes las marcas destacan menos, presentando el dorso moteado y las plumas con el borde oscuro. Considerada en el pasado subespecie del pito real europeo (Picus viridis), una serie de estudios genéticos concluyeron que, a pesar de su similar aspecto, eran una especie distinta. Además es la especie de carpintero más común en los alrededores de El Campillo.

Pito real captado con la cámara de fototrampeo en los alrededores del CEA El Campillo.

Vuelan a poca altura y de forma ondulante y de todos los pájaros carpinteros son los que más se posan en el suelo buscando hormigueros. También captura insectos en la corteza de árboles y extrae larvas xilófagas (pero solo cuando la madera está podrida ya que su pico no es tan fuerte como el de otras especies). Sin embargo, ¡su lengua puede medir más de 10 centímetros! Estos hábitos alimenticios hacen que sea más fácil escuchar su relincho característico que el tamborileo propio de otros miembros de su familia.

Fuente: Katrina van Grouw

Es el menos forestal de los carpinteros ibéricos, ocupando pequeños sotos fluviales, parques urbanos y zonas agrícolas con árboles aislados o en hileras. Utilizan árboles viejos o secos para construir el nido el cual tardan entre 15 y 30 días en construir. El nido tiene una entrada de unos 6 cm de diámetro que da acceso a un túnel que, a su vez, finaliza en una cámara donde ponen entre 5 y 7 huevos de color blanco que son incubados por ambos progenitores durante 19 días aproximadamente. Llegado el momento de abandonar el nido han de tener cuidado con algunos de sus depredadores como la gineta o el azor.

Nido en un chopo en la senda de la laguna de El Campillo.

Su Estado de Conservación es de Preocupación Menor en la Lista Roja de la UICN de Especies Amenazadas, sin embargo sus poblaciones se encuentran en descenso debido a la intensificación en los usos agrarios y forestales, así como la conversión de pastos en tierras de labor, al reducirse la población de hormigas. Por otro lado, la tala de setos arbolados, bosquetes aislados y sotos fluviales limita los posibles lugares de nidificación. Son poco resistentes al frío, por lo que se pueden provocar grandes mortandades durante algunos inviernos.

Fuentes:

https://www.objetivonaturaleza.com/pito-real-iberico/pito-real

Guía de las Aves de España. Península, Baleares y Canarias. Tercera edición: abril de 2016. Lynx Edicions.

BirdLife International (2021) Ficha de la especie: Picus sharpei http://datazone.birdlife.org/species/factsheet/iberian-green-woodpecker-picus-sharpei

https://www.miteco.gob.es/es/biodiversidad/temas/inventarios-nacionales/pito_real_tcm30-100123.pdf

https://elguadarramista.com/2016/05/21/pito-real-el-senor-de-los-bosques/

Pepinillo del diablo (Ecballium elaterium)

Cuando paseamos por la laguna de El Campillo, normalmente solemos asombrarnos y deleitarnos con los árboles que forman el bosque de ribera o con las espectaculares imágenes que generan la laguna con los cortados yesíferos al fondo. Sin embargo, es interesante mirar de vez en cuando al suelo y buscar algunas de las curiosas especies botánicas a las que sobrepasamos en altura. Una de estas plantas es el pepinillo del diablo.

Ejemplar de gran tamaño en el borde del camino que rodea la laguna de El Campillo.

Si has tenido huerto fácilmente la reconocerás porque, como su nombre indica, se parece mucho a la planta del pepinillo con la que comparte familia: la de las Cucurbitaceas. No sólo por su tallo rastrero (que forma una gran manta de color verde grisáceo) sino también por sus hojas acorazonadas de forma triangular y pilosas y por su fruto ovoide y carnoso que recuerda a un pepinillo. Sin embargo, a diferencia de las otras especies de su familia, es la única que carece de zarcillos, por lo que no puede trepar.

Detalle de la hoja.

Las flores del también llamado pepinillo amargo o pepinillo loco aparecen desde la primavera hasta incluso principios del otoño, aunque con mayor intensidad en los meses de verano. Son flores de color amarillento, con forma de campana y unisexuales. Las flores machos crecen en racimos mientras que las flores hembras lo hacen de manera solitaria identificándose en la base de estas una zona ensanchada que es el ovario ínfero. La presencia o ausencia de flores de ambos sexos en la misma planta determina la subespecie a la que pertenece: subespecie elaterium si la planta es monoica (plantas con flores de ambos sexos) o subespecie dioicum si la planta es dioica (plantas solo con flores machos o solo con flores hembras). La subespecie que verás en el Parque Regional del Sureste es la que está presente en toda la Comunidad de Madrid: la subespecie dioicum.

Al madurar, el fruto se hincha hasta que se despega de forma violenta del pedúnculo al que está unido expulsando con fuerza un líquido donde se encuentran las semillas en dirección contraria a su avance. De hecho, su nombre científico proviene del latín «ekballion» que significa «arrojar», haciendo referencia a esta dispersión de las semillas. Y aunque en la actualidad su uso está completamente desaconsejado dada su toxicidad, el fruto se utilizaba en medicina popular para combatir la ictericia (el paciente tenía que oler el fruto recién cortado repetidamente) y como diurético y la raíz contra la atonía intestinal.

Si quieres encontrar esta planta herbácea perenne, tendrás que buscarlas en los bordes del camino ya que es uno de los lugares donde la gusta crecer. En el camino que rodea nuestra laguna es muy fácil verla. ¡Suerte en tu búsqueda!

Bibliografía:

Flora Ibérica

Asturnatura.com

Regmurcia.com

Losojosdeljucar.com

Comunicación personal con José Ignacio López Colón.