Siete kilómetros al sur de los límites de nuestro Parque Regional del Sureste se encuentra uno de los humedales catalogados del la Comunidad de Madrid: el Mar de Ontígola.
Ocupa una extensión aproximada de 13 hectáreas y se terminó de construir en el s.XVI durante el reinado de Felipe II para regar los Jardines de Aranjuez. En su construcción participaron los arquitectos Juan Bautista de Toledo y Juan de Herrera (los mismos que proyectaron el palacio Real de Aranjuez y el monasterio de El Escorial), siendo la primera presa de tales características construidas en el territorio nacional.
En 1735 a unos 200 m aguas abajo de la presa se construyó otra pequeña represa bautizada con el nombre de Mar Chico, con el objeto de distribuir el agua embalsada hacia todas las fuentes del Jardín de la Isla y otras zonas de Aranjuez.

Con los años, el paisaje que podemos admirar en la lámina de Brambilla se ha modificado sustancialmente. Los años, la fuerza de la naturaleza y la mano del ser humano han motivado una serie de cambios en la lámina de agua así como en la misma presa, dejando un estrecho camino entre el Mar de Ontígola y el Mar Chico en el que ya apenas se aprecia la presa que fue entonces. Una de estas causas alude a la colmatación de las aguas sobrevenida por el aporte de aguas residuales sin tratamiento desde el municipio de Ocaña durante un largo periodo de tiempo. La vegetación palustre del humedal se ha desarrollado en exceso durante estos años debido al aporte de nutrientes de estos vertidos, reduciendo la lámina de agua preexistente. En la actualidad, han cesado estos aportes residuales al ecosistema, pero sus consecuencias siguen vigentes.

A pesar de la problemática mencionada, el Mar de Ontígola alberga una gran biodiversidad con especies únicas y protegidas en la Comunidad de Madrid, prestando especial importancia a las mariposas. Por todo ello en 1.994 se declaró la Reserva Natural del Regajal, un entorno de poco más de 600 hectáreas que circundan la lámina de agua y que incluye los Arroyos de Ontígola y de las Salinas.

Entre las especies de fauna que podemos encontrar están el Plebetjus hesperycus, la Iolana Iolas, el cormorán grande, la garza real, el calamón, el aguilucho lagunero, la rata de agua, el zorro o el jabalí.
Fuentes: