Chupaleches ibérica (𝑰𝒑𝒉𝒊𝒄𝒍𝒊𝒅𝒆𝒔 𝒇𝒆𝒊𝒔𝒕𝒉𝒂𝒎𝒆𝒍𝒊𝒊)

Imagen de Iphiclides feisthamelii libando sobre una Verbena boniarensis.

Este llamativo lepidóptero con estampado de cebra es fácilmente reconocible, no sólo por el dibujo de sus alas, sino también por ser, entre las mariposas diurnas de la península ibérica, una de las de mayor envergadura. En concreto, en la foto que tomamos en la Finca de la Chimenea, se puede apreciar que le falta un trozo del ala anterior y del ala posterior izquierda. Esto puede deberse a un intento de depredación por parte de algún animal, y nos lleva a una curiosa estrategia mimética evolutiva, por la cual, el dibujo de unos ocelos en la parte posterior de sus alas, simulan ser ojos, lo que funciona como engaño ante depredadores. Éstos últimos, intentan cazar a su presa por su cabeza, pero al ver esos ocelos en la parte posterior que les confunden, se tiran a la parte opuesta del cuerpo, dando tiempo al lepidóptero en cuestión a escapar en dirección contraria al ataque. Además, esta familia de lepidópteros, llamada Papilionidae, también posee dos prolongaciones posteriores, que podrían simular dos antenas, reforzando el engaño. En las siguientes imágenes, podréis observar una chupaleches con las alas completas y en la que se aprecia el ocelo por debajo de las alas, y en el vídeo, como otra mariposa que, a pesar de la depredación, puede moverse con total soltura.

La Iphiclides feisthamelii tiene dos o tres ciclos anuales, estando más presente en forma de imago (mariposa con la metamorfosis completada) entre los meses de marzo y agosto, aunque en zonas cálidas este periodo puede ser más amplio. La chupaleches pone un huevo (normalmente bajo una hoja), del que nace una oruga que se alimenta vorazmente de hojas de plantas del género Prunus (como el endrino) hasta quedarse adherida a una rama u hoja mediante el crémaster y una faja de hilo de seda (al igual que la mariposa Papilio Machaon de su misma familia) para pupar. La crisálida puede ser verde si pupa en verano, o marrón si es para la invernada. Esta mariposa no realiza migraciones y está distribuida por el norte de África, la península ibérica y sur de Francia. A día de hoy existe un debate entre entomólogos sobre si Iphiclides feisthamelii es una especie diferente de la Iphiclides podalirius o una subespecie de esta última.

Desde el Programa de Educación Ambiental del Campillo os animamos a buscarla en vuestros jardines o zonas verdes aledañas y enviarnos vuestras fotos.

Fuentes consultadas:

https://www.madrid.org/bvirtual/BVCM050369.pdf

https://www.asociacion-zerynthia.org/

https://www.inaturalist.org/

https://www.ingurumena.ejgv.euskadi.eus/ac84aBuscadorWar/especies/10606

https://www.invertebradosdehuesca.com/2011/07/iphiclides-feisthamelii-chupaleches.html

https://oestrymnio.blogspot.com/

https://floradegalicia.wordpress.com/2019/07/22/iphiclides-podalirius/

https://ecosdelbosque.com/familias/papilionidae

https://es.wikipedia.org/wiki/Iphiclides_feisthamelii

Gitanilla real (Zygaena sarpedon)

Entre los insectos que habitan el Parque Regional del Sureste, hay uno llamativo vestido de lunares que nos encontramos en el ecosistema de cortados y en muchas otras regiones normediterráneas (ésta en concreto la podemos encontrar en la Península Ibérica, Francia e islas Córcega y Cerdeña, Mónaco e Italia): la gitanilla real. Su nombre científico es Zygaena sarpedon y es una curiosa especie de lepidóptero, en este caso, de polilla.

Gitanilla real en los cortados yesíferos del Parque Regional del Sureste.

El género de las Zygaenas, ha despertado interés entre los entomólogos, probablemente por sus hábitos diurnos y vivos colores que alertan a sus posibles depredadores acerca de su toxicidad. Entre los compuestos tóxicos que integran, poseen una neurotoxina que daña el tejido del cerebro, médula y nervios periféricos. La etimología de Zygaena proviene del griego y fue creado por Fabricius: zugon significa yugo, y ainos significa terrible, espantoso. El término hace referencia a la forma de sus antenas terminadas en un engrosamiento, que recuerda a la cabeza del tiburón martillo.

Además de esta peculiaridad, que caracteriza a este género, las alas de la gitanilla miden unos 12 mm de longitud y tienen unos puntos rojos en el ala anterior sobre un fondo negro traslúcido y el ala posterior es de color rojo oscuro. Su cabeza, tórax y abdomen son peludos, y en éste último presenta un anillo abdominal (en uno o dos segmentos) que no llega a cubrir la zona ventral.

Sus huevos son amarillo pálido y sus larvas azul verdoso, con la parte dorsal rojo pálido carmesí, con una estrecha línea de puntos amarillos. En la zona delantera lateral tiene puntos negros y pequeños con una banda grisácea. Si encontráis su oruga, podéis compartir vuestras fotos con nuestros lectores.

Esta polilla la podemos encontrar en su forma de imago (adulto) entre los meses de mayo y agosto y se alimentan de un tipo de cardos pertenecientes al género Eryngium, en la fotografía anterior podemos verla sobre una especie de este género, el cardo corredor (Eryngium campestre), presente en el ecosistema de cortados de nuestro espacio natural. Además en el vídeo que os dejamos a continuación podréis verla alimentarse de otra planta del mismo ecosistema, el marrubio (Marrubium vulgare), muy apreciada en medicina natural por sus potentes efectos terapéuticos en los sistemas respiratorio y digestivo.

Y con esta peculiar imagen primaveral de la fauna artrópoda del sureste madrileño nos despedimos hasta la siguiente entrada, esperamos que haya sido de vuestro agrado y recordad que podéis compartir con nosotros vuestros encuentros con tan elegante lepidóptero.

Fuentes:

–https://www.mapama.gob.es/app/ministerio/pags/Biblioteca/Revistas/pdf_plagas%2FBSVP-16-02-455-477.pdf

–https://www.gbif.org/

–https://mariposasdearanjuez.blogspot.com/2014/05/

–https://wastemagazine.es/zygaenasarpedon.htm

Grandes migraciones de mariposas

Si bien las migraciones en grupos de animales vertebrados como mamíferos y aves son las más conocidas y aparentemente más espectaculares, las de algunas especies de invertebrados no se quedan atrás y no tienen nada que envidiar a las mismas. Este es el caso de la migración de las mariposas.

Las mariposas no son sólo espectaculares con sus colores y formas, como este ejemplar de mariposa Macaón.

Un claro ejemplo de ello, es la sorprendente y fascinante migración de la mariposa monarca (Danaus plexippus). Esta especie viaja desde los bosques del centro de México (su zona de hibernación) hasta Estados Unidos y Canadá (lugar donde pasa el verano) recorriendo un total de más de 4.000 kilómetros.

Ya sólo la distancia recorrida es sorprendente, pero la cosa no queda ahí. Por un lado, cuando la mariposa migra hacia el norte, durante su viaje se reproduce varias veces, es decir, son varias generaciones las que realizan la migración. Es más, la reproducción y puesta de los huevos ha de hacerse en las zonas donde crece la planta nutricia de las orugas. No vale cualquier sitio. Por el otro, justo antes de la migración de regreso a Centroamérica, surge la «mega-generación» de mariposas que recorrerá de una vez el largo camino. Cuentan las leyendas mexicanas que, como las mariposas llegan a su tierra para la festividad del día de muertos (1 y 2 de noviembre), los animales representan las almas de los familiares fallecidos que vuelven a visitarles.

Otro ejemplo, menos conocido pero más cercano, es el de la mariposa cardera o vanesa de los cardos (Vanessa cardui). Esta mariposa realiza también una gran migración de más de 4.000 kilómetros recorriendo un total de 12.000 kilómetros al año lo que supone el récord de distancia migratoria en mariposas conocido hasta la fecha.

En este caso la mariposa realiza un viaje entre el norte de Europa y el centro de África en el que tiene que cruzar y atravesar ecosistemas muy diversos y climáticamente extremos: vuela por encima de los Alpes, recorre Europa de norte a sur, sobrevuela el Mediterráneo sin lugar donde posarse y atraviesa gran parte del desierto del Sáhara hasta llegar a la sabana tropical del continente africano. ¡Alucinante!

Estas grandes migradoras se enfrentan a un grave problema: la destrucción de sus hábitats, ya sea por deforestación, contaminación, destrucción, etc. Como son tantos los hábitats que necesitan para su supervivencia siempre alguno está en peligro y, por consiguiente, toda su especie. Son estos animales nómadas del mundo los que nos recuerdan que la conservación de la naturaleza tiene que ser a escala mundial.