Quejigo (𝙌𝙪𝙚𝙧𝙘𝙪𝙨 𝙛𝙖𝙜𝙞𝙣𝙚𝙖)

Hoy hablamos de una especie que está presente en uno de los ecosistemas del Parque Regional del Sureste, el bosque mediterráneo. Durante el otoño y el invierno, si das un paseo por La Dehesa del Carrascal, en Arganda del Rey, podrás distinguirla entre las encinas y pinos por el color de sus hojas.

Quejigos en la Dehesa del Carrascal

El quejigo es un árbol de la misma familia que la encina, el roble, la coscoja o el alcornoque, las Fagáceas. Entre sus nombres comunes también se conoce como roble carrasqueño o roble valenciano. Quercus era el nombre romano para referirse a los árboles que producen bellota, es decir, a los robles y a su madera. El origen es celta y significa ‘árbol hermoso’.

Ejemplar de quejigo

¿Cómo lo reconocemos? Se trata de un árbol que puede alcanzar los 20 metros. Sus hojas son de color verde por el haz y pálido por el envés. Son simples y tienen la característica de permanecer secas sobre la planta hasta que al año siguiente. Cuando brotan las hojas nuevas, las secas comienzan a caer: esto es lo que se llama marcescencia. También le ocurre a otras especies como el rebollo o melojo (Quercus pyrenaica), a las hayas (Fagus sylvatica) y a los carpes (Carpinus sp.).

Detalle de las hojas de quejigo

Las flores están agrupadas en ramillos colgantes de color amarillo saliendo en primavera, entre abril y mayo. Sus frutos son bellotas que suelen ser amargas, maduran y se diseminan entre septiembre y octubre.

Flores masculinas (izquierda). Bellota (derecha). Fotos del Banco de imágenes del CNICE

Es una especie endémica de la Península Ibérica y norte de África. Se diferencian dos subespecies: subespecie broteroi y la subespecie faginea que aparece sobre todo en la mitad oriental peninsular y se hace escasa hacia el oeste. El epíteto faginea se lo puso el autor de la especie, el francés Jean-Baptiste de Lamarck, pues sus hojas le recordaron a las del haya (Fagus sylvatica L.). El epíteto broteroi está dedicado al botánico portugués Félix de Avelar Brotero.

En el Parque Regional del Sureste encontramos la subespecie faginea aunque siendo muy escasa su presencia, los mejores quejigares se encuentran en el Pingarrón (San Martín de la Vega) y en Valdecorzas y la Dehesa del Carrascal (Arganda del Rey).

¿Qué usos ha tenido?

La madera del quejigo se ha usado para los mismos fines que la de la encina o el roble: combustible como leña o para carbón vegetal, para traviesas y vigas en la construcción, y sus bellotas como alimento del ganado.

Agallas del quejigo

¿Y qué son esas bolas que aparecen en algunos árboles? ¿Otro tipo de bellota? Son agallas. Se producen por la interacción entre la picadura de un insecto y el tejido vegetal de una planta. Esto hace que la planta tenga un crecimiento del tejido vegetal peculiar que da lugar a la agalla. Esta servirá de cobijo y alimento a la descendencia del insecto. Cada insecto produce una forma de agalla característica según su especie.

Fuentes:

Arbolapp

Mediateca Educa Madrid

Flora ibérica

Parque Regional de Sureste: Hábitat interés comunitario