Zamarrilla lanuda (Teucrium gnaphalodes)

Esta planta con este nombre común tan peculiar, de la que hablamos hoy, es endémica de la península ibérica. Podemos encontrarla en el Parque Regional de Sureste, en concreto, la hemos visto en la Dehesa del Carrascal de Arganda del Rey. Se trata de una planta herbácea, poco llamativa que está adaptada al monte mediterráneo, su nombre científico es Teucrium gnaphalodes.

En castellano, una zamarra es una prenda de vestir, rústica, hecha de piel con su lana o pelo, de ahí su nombre común. Muchas de las especies del género Teucrium también tienen este nombre común.

Respecto al origen de su nombre científico se cree que Teucrium se refiere a Teukros, primer rey de Troya y que, según la leyenda, habría utilizado plantas de este género con fines medicinales. El epíteto específico tiene dos partes: un término latino gnaphalium que significa lana, lanudo, nombre usado por Plinio el Viejo, más el sufijo griego eídos que significa aspecto, es decir con aspecto parecido al Gnaphalium (lanoso).

Pertenece a la familia de las Lamiáceas, de esta extensa familia botánica también son el tomillo, romero, albahaca, salvia, lavanda, menta, y un largo etcétera de plantas que hemos usado y seguimos utilizando como medicinales o de uso culinario.

Fotos: Detalle de las hojas de Zamarrilla lanuda en la Dehesa del Carrascal

Se trata de una planta herbácea, rastrera que casi no se eleva, puede medir entre 5 a 25 cm del suelo. Su hábitat son zonas de matorrales, tomillares, pinares, encinares, pastos, páramos pedregosos y bordes de camino. El sustrato donde vive es de tipo calizo, donde vive en suelos con margas, yesos o en gravas. Se encuentra entre 200 y 1500 m de altitud.

Si la observamos de cerca, se trata de una planta tomentosa, lo que le da un aspecto grisáceo. El tomento es una capa de pelos que cubre la superficie de los órganos de algunas plantas y se trata de una de las múltiples adaptaciones para sobrevivir en el bosque mediterráneo. En este ecosistema, también podemos ver plantas que tienen las hojas cubiertas de ceras, pelos o escamas reflectantes. Así consiguen que no se evapore agua en exceso y reflejan la luz solar.

Sus hojas son muy variables pueden ser triangular-oblongas, oblongo-lanceoladas u oblongo-lineares, dentadas, crenadas o lobuladas desde el tercio inferior o la mitad, fasciculadas. También son revolutas, con dimorfismo estacional, las invernales grisáceas, las primaverales verdes o amarillentas. Si nos fijamos en su inflorescencia es una cabezuela terminal, con el cáliz algodonoso-tomentoso y voluminoso. La corola puede ser de color púrpura, rosado o crema. Florece de marzo a julio.

Fotos: Detalle de Zamarrilla lanuda en la Dehesa del Carrascal

En la antigüedad en las zonas de la península donde aparece, ha tenido un uso medicinal local, siendo citada en la sierra de Albacete o en zonas de Huesca, para aliviar el sistema digestivo o mejorar el sistema circulatorio.

Os proponemos que en vuestros próximos paseos dentro del bosque mediterráneo, os fijéis y miréis con detenimiento por el suelo para ver si la reconocéis.

Fuentes:

Flora ibérica. http://www.floraiberica.es/floraiberica/texto/pdfs/12_140_01_Teucrium.pdf

Herbario virtual de Mediterráneo. https://herbarivirtual.uib.es/es/general/1570/especie/teucrium-gnaphalodes-lher

Sistema de información sobre las plantas de España. http://www.anthos.es/index.php

Plataforma interactiva de recogida y transmisión de conocimientos tradicionales relativos a plantas, animales, hongos. https://conecte.es/index.php/es/plantas/2242-teucrium-gnaphalodes/usos-tradicionales#

Wikipedia. https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=12681059

Los anillos de crecimiento: la dendrocronología

Seguramente en más de una ocasión, paseando por cualquier bosque, te habrás encontrado con el tocón de un árbol cortado, y te habrás parado a examinar sus anillos de crecimiento. Contando los anillos, podemos determinar la edad de un árbol. Pero tenemos que saber que los anillos de crecimiento pueden aportarnos mucha más información, y que debemos tener en cuenta los diferentes aspectos que estudia la dendrocronología.

La dendrocronología es la ciencia que se encarga del estudio de los anillos de crecimiento en especies arbóreas y arbustivas leñosas. La información puede ser obtenida a través de los tocones de árboles cortados, pero lo que se realiza principalmente en estudios son métodos de extracción de muestras de madera, a través de herramientas como la barrena de Pressler. Esta herramienta permite obtener una pequeña porción de madera de forma tubular para estudiar, sin dañar el resto de la estructura leñosa.

Barrena de Pressler y tocón de árbol. Imagen tomada en el Real Jardín Botánico Juan Carlos I.

Por lo general, cada anillo representa un año de crecimiento del tronco. La edad se puede calcular contando los anillos desde el centro del tronco hasta la corteza, lo que proporciona una datación anual bastante acertada.

Cada anillo presenta un color claro y un color oscuro. El color claro corresponde a la época de mayor crecimiento del tronco (la primavera y el inicio del verano), debido a una mayor disponibilidad de agua y nutrientes. El color oscuro corresponde a la época de menor crecimiento del tronco (el verano y el inicio del otoño) debido a la menor disponibilidad de ambos.

También hay que tener en cuenta el grosor de los mismos. Los anillos más anchos reflejan condiciones climáticas favorables, como épocas lluviosas. En cambio, los anillos más estrechos reflejan condiciones desfavorables de estrés hídrico como sequías. Igualmente, se pueden descubrir cicatrices o marcas, que pueden representar eventos como un incendio u otra catástrofe en el pasado.

Ejemplo de información que pueden aportarnos los anillos de crecimiento.
Fuente: https://www.orosaaventura.com/sabes-que-es-la-dendrocronologia/

Los anillos también pueden darnos no sólo información histórica, sino también geográfica. Los árboles suelen formar anillos más anchos por el lado en que reciben mayor radiación solar. En el hemisferio norte, reciben más luz por el sur, por lo que se formarán anillos más anchos orientados al sur, y más estrechos orientados al norte. En el hemisferio sur, este patrón se invierte. Esto puede servirnos incluso para orientarnos en el bosque si no tenemos otra forma de hacerlo.

Por último, también hay que recordar que estos anillos son visibles en regiones de climas con estaciones marcadas, como la nuestra. En áreas con climas constantes, como cerca del Ecuador, pueden no formarse ni visualizarse claramente debido a la ausencia de estacionalidad, y por lo tanto no aportarnos ninguna información. Igualmente, los anillos también serán visibles en áreas que no muestren estacionalidad respecto a la temperatura, pero sí respecto a las precipitaciones.

Tocones de árboles de diferentes especies, presentes en el Real Jardín Botánico Juan Carlos I.

Fuentes:

Génova, M., Díez Herrero, A. (2022). Dendrocronología: datación de materiales, formas y eventos a través de los anillos de los árboles. Revista Cuaternario y Geomorfología. Recuperado de https://recyt.fecyt.es/index.php/CUGEO/article/view/93657

https://www.orosaaventura.com/sabes-que-es-la-dendrocronologia/

https://geolodiaavila.com/2019/12/17/dendrocronologia-contando-anillos/

https://ecologiaverde.elperiodico.com/dendrocronologia-que-es-en-que-consiste-y-para-que-sirve-esta-ciencia-7441.html

https://kebbe.iefc.net/wp-content/uploads/2022/03/KEBBE-B3_Primario_3-Nuevos-abastecimientos-del-bosque_A1_ES.pdf

Humedal Catalogado Laguna del Soto de las Cuevas

Desde el Programa de Educación Ambiental El Campillo os queríamos acercar un trocito del lejano sureste madrileño que quizá no conocíais: la laguna del Soto de las Cuevas.

Vista de la Laguna de Soto de las Cuevas desde el observatorio de fauna de la orilla norte.

Este humedal está incluido en el Catálogo de Embalses y Humedales de la Comunidad de Madrid y en el Inventario Nacional de Zonas húmedas. Además, es la laguna más meridional de las 123 ubicadas dentro de nuestro Parque Regional del Sureste. Pero los esfuerzos por protegerla y conservarla no acaban ahí. El territorio en el que se ubica El Soto de las Cuevas también pertenece a la Zona Especial de Conservación “Vegas, Cuestas y Páramos del Sureste de Madrid”, y a las Zonas de Especial Protección para las Aves “Carrizales y Sotos de Aranjuez” y “Cortados y Cantiles de los ríos Jarama y Manzanares”. Estas figuras de protección nos dan una idea de la intención por parte de las entidades dedicadas al medio ambiente de conservar dicho ecosistema, y por tanto de su importancia ecológica tanto a nivel nacional como regional.

Las figuras de protección se han traducido en una serie de actuaciones, en pro de su restauración y conservación ecológica que han transformado la antigua explotación minera de extracción de áridos (que dio origen a esta lámina de agua en su día) en el ecosistema que hoy vemos. Entre estas actuaciones se incluyen la modificación de su geomorfología suavizando las orillas y creando dos isletas con hábitats naturales para aumentar la presencia de fauna. Asimismo, se han introducido cajas-nido y un jaulón de aclimatación a la suelta de cerceta pardilla. Además, se han habilitado diferentes dotaciones para la divulgación y educación ambiental que incluyen dos observatorios de avistamiento de fauna y su cartelería adjunta.  Las cestas que se pueden divisar en algunos de los árboles de la vegetación de ribera están colocadas para facilitar la nidificación de búho chico

Todas estas medidas de restauración y acondicionamiento de la mano de la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid, unidas a la tranquilidad y aislamiento de este espacio, le confieren un alto potencial ecológico albergando multitud de especies como zorro, jabalí, nutria, culebra de agua, galápago leproso, flamenco, malvasía cabeciblanca (en peligro de extinción), avión zapador, andarríos chico o aguilucho lagunero. Estas condiciones también han hecho de este lugar un importante refugio para libélulas (destaca la presencia de Cymatia rogenhoferi, heteróptero poco frecuente y poco abundante en la Comunidad de Madrid), así como uno de los tarayales más extensos de la región.

El humedal se encuentra dentro de una finca privada y no es posible su visita de manera libre por el público general. Pero si quieres conocerlo, puedes hacerlo con nosotras en algunas de las visitas que organizamos dentro de nuestro programa de actividades de fin de semana.

¡Os esperamos!

Fuentes:

Catálogo de Embalses y Humedales de la Comunidad de Madrid

Inventario Nacional de Zonas húmedas

Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior

Quejigo (𝙌𝙪𝙚𝙧𝙘𝙪𝙨 𝙛𝙖𝙜𝙞𝙣𝙚𝙖)

Hoy hablamos de una especie que está presente en uno de los ecosistemas del Parque Regional del Sureste, el bosque mediterráneo. Durante el otoño y el invierno, si das un paseo por La Dehesa del Carrascal, en Arganda del Rey, podrás distinguirla entre las encinas y pinos por el color de sus hojas.

Quejigos en la Dehesa del Carrascal

El quejigo es un árbol de la misma familia que la encina, el roble, la coscoja o el alcornoque, las Fagáceas. Entre sus nombres comunes también se conoce como roble carrasqueño o roble valenciano. Quercus era el nombre romano para referirse a los árboles que producen bellota, es decir, a los robles y a su madera. El origen es celta y significa ‘árbol hermoso’.

Ejemplar de quejigo

¿Cómo lo reconocemos? Se trata de un árbol que puede alcanzar los 20 metros. Sus hojas son de color verde por el haz y pálido por el envés. Son simples y tienen la característica de permanecer secas sobre la planta hasta que al año siguiente. Cuando brotan las hojas nuevas, las secas comienzan a caer: esto es lo que se llama marcescencia. También le ocurre a otras especies como el rebollo o melojo (Quercus pyrenaica), a las hayas (Fagus sylvatica) y a los carpes (Carpinus sp.).

Detalle de las hojas de quejigo

Las flores están agrupadas en ramillos colgantes de color amarillo saliendo en primavera, entre abril y mayo. Sus frutos son bellotas que suelen ser amargas, maduran y se diseminan entre septiembre y octubre.

Flores masculinas (izquierda). Bellota (derecha). Fotos del Banco de imágenes del CNICE

Es una especie endémica de la Península Ibérica y norte de África. Se diferencian dos subespecies: subespecie broteroi y la subespecie faginea que aparece sobre todo en la mitad oriental peninsular y se hace escasa hacia el oeste. El epíteto faginea se lo puso el autor de la especie, el francés Jean-Baptiste de Lamarck, pues sus hojas le recordaron a las del haya (Fagus sylvatica L.). El epíteto broteroi está dedicado al botánico portugués Félix de Avelar Brotero.

En el Parque Regional del Sureste encontramos la subespecie faginea aunque siendo muy escasa su presencia, los mejores quejigares se encuentran en el Pingarrón (San Martín de la Vega) y en Valdecorzas y la Dehesa del Carrascal (Arganda del Rey).

¿Qué usos ha tenido?

La madera del quejigo se ha usado para los mismos fines que la de la encina o el roble: combustible como leña o para carbón vegetal, para traviesas y vigas en la construcción, y sus bellotas como alimento del ganado.

Agallas del quejigo

¿Y qué son esas bolas que aparecen en algunos árboles? ¿Otro tipo de bellota? Son agallas. Se producen por la interacción entre la picadura de un insecto y el tejido vegetal de una planta. Esto hace que la planta tenga un crecimiento del tejido vegetal peculiar que da lugar a la agalla. Esta servirá de cobijo y alimento a la descendencia del insecto. Cada insecto produce una forma de agalla característica según su especie.

Fuentes:

Arbolapp

Mediateca Educa Madrid

Flora ibérica

Parque Regional de Sureste: Hábitat interés comunitario

Limonio de los yesos (𝙇𝙞𝙢𝙤𝙣𝙞𝙪𝙢 𝙙𝙞𝙘𝙝𝙤𝙩𝙤𝙢𝙪𝙢)

El Limonio de los yesos (Limonium dichotomum) es una planta herbácea endémica de Madrid y Castilla-La Mancha (Toledo, Ciudad Real y Cuenca), es decir, es una especie de planta que solo se puede encontrar en estos lugares y que se encuentra muy adaptada al medio en el que habita.

Es abundante en algunos municipios del Parque Regional del Sureste, en especial en Rivas-Vaciamadrid, San Martín de la Vega y Arganda del Rey; también en la Reserva Natural El Regajal-Mar de Ontígola (Aranjuez).

Limonium dichotomum en el Mar de Ontígola. Foto: Óscar Rioja

Esta especie de la familia Plantaginaceae no tiene ninguna protección porque, a pesar de tener una distribución restringida, no se encuentra en peligro. La mayor amenaza sería la pérdida de hábitat, pero en la actualidad, sus poblaciones son prósperas.

Descripción botánica

Limonium dichotomum es una planta herbácea perenne de 20 a 50 centímetros, glabra (lisa, sin vellosidades) o en parte cortamente pelosa y papilosa (solo en la mitad inferior). Presenta una roseta basal con hojas espatuladas (con forma de espátula). Tiene un escapo erecto (tallo herbáceo y sin hojas que surge de la parte baja de una planta y lleva las flores en su extremo) que puede llegar a alcanzar entre 80 y 90 centímetros.

Roseta basal de Limonium dichotomum. Fotos: Óscar Rioja

El epíteto dichotomum se tomó del griego y ha pasado a ser parte del lenguaje botánico: un tallo o ramilla dicótomo es el que se divide en dos ramas o ramillas más o menos iguales y con la misma desviación respecto al anterior, que a su vez se vuelven a dividir indefinidamente, como ocurre en esta especie. De hecho, es una de las características más llamativas del tallo, las divisiones en ángulo recto de unas ramillas frente a otras, dando la impresión de que los tallos se disponen en zig-zag.

Detalle de tallos en zig-zag del limonio. Fotos: Óscar Rioja

Florece a finales de verano. La flor del limonio es pequeña, de color azul violáceo y se agrupa formando vigorosas inflorescencias, muy numerosas y densas, con forma de espiguillas.  

Detalle flor de Limonium dichotomum. Fotos: Óscar Rioja

Ecología

Necesita suelos básicos, ricos en sales. Se desarrolla mejor en terrenos con cierta humedad en buena parte del año, pero también se puede encontrar en áreas secas como son los cerros yesíferos, donde aparece en vaguadas o al borde de los caminos. A veces forma rodales en la proximidad de ciertas lagunas saladas en los cuales es la especie dominante (limoniales).

Limonium dichotomum. Foto: izq.: Óscar Rioja, dcha Olga León

Durante los meses más fríos, estas plantas se convierten en el hábitat perfecto para resguardar a numerosos invertebrados, que se acoplan entre sus hojas basales y las abundantes y enmarañadas raíces.

De esta planta depende en gran medida la subsistencia del Cryptocephalus bahillo,  cuya larva se alimenta exclusivamente de esta planta. Se trata de un pequeño escarabajo del género de los criptocéfalos, dentro de la familia Chrysomelidae (Coleoptera), conocidos porque su cabeza queda oculta bajo el pronoto (parte del tórax), dando la apariencia de que la cabeza «desaparece» o está escondida.

Cryptocephalus bahillo. Fuente: Anuario de biodiversidad 2021. Comunidad de Madrid

Este vistoso coleóptero además es un endemismo de alto valor ecológico que solamente vive en el centro de España (Madrid, Toledo y Ciudad Real), presentando una distribución con poblaciones muy localizadas y escasas en el centro peninsular.

En el año 2003 el entomológo José Ignacio López Colón, investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid, descubrió la especie en la vecina localidad de Rivas-Vaciamadrid.

Bibliografía

https://www.elrincondelbotanico.es/flora/plumbaginaceae/limonium-dichotomum

https://naturaranjuez.blogspot.com/2011/05/acelgta-salada-limonium-dichotomum.html

https://www.florasilvestre.es/mediterranea/Plumbaginaceae/Limonium_dichotomum.htm

https://spain.inaturalist.org/taxa/940593-Limonium-dichotomum/browse_photos

https://www.ecologistasenaccion.org/12245/descubiertos-ejemplares-de

El Pítano ( 𝙑𝙚𝙡𝙡𝙖 𝙥𝙨𝙚𝙪𝙙𝙤𝙘𝙮𝙩𝙞𝙨𝙪𝙨 𝙨𝙪𝙗𝙨𝙥. 𝙥𝙨𝙚𝙪𝙙𝙤𝙘𝙮𝙩𝙞𝙨𝙪𝙨): resistencia en estado puro

¿Alguna vez has escuchado la frase «pequeño pero matón»? Este es el caso del pítano, y no nos referimos a que desplace a otras plantas o suelte sustancias nocivas. En este caso «pequeño pero matón» habla sobre la adaptación, equilibrio y resistencia de un pequeño arbusto mediterráneo que ha logrado mantenerse en entornos especiales.

La Vella pseudocytisus o pítano es una especie endémica, es decir, vive en una zona muy concreta del mundo. Localizada en dos áreas bien definidas: Aranjuez-Ontígola (Madrid-Toledo) y Orce (Granada). Se caracteriza por vivir en suelos yesíferos (calizos), que se caracterizan por su salinidad, poca retención de agua y escasa materia orgánica, y se desarrolla bien en suelos erosionados, con temporadas de sequías y altas temperaturas. Podríamos decir que le gusta el riesgo.

Poblaciones de Vella pseudocytisus. Fuente: MITECO

Lejos de parecer frágil, ha desarrollado estrategias para adaptarse a este entorno relativamente hostil: porte bajo, hojas pequeñas y una floración breve que tiñe de amarillo el paisaje durante la primavera. Además, tiene una curiosa forma de dispersar semillas, que se conoce como balista pasiva, algo así como una «catapulta de semillas»: la planta utiliza la tensión de sus propios tejidos para liberar las semillas de forma explosiva, sin necesidad de un agente externo. Un mecanismo sencillo, pero muy eficiente y que a lo mejor conocéis de otras plantas como el pepinillo del diablo (Ecballium elaterium).

Vella pseudocytisus subsp. pseudocitisus. Fuente: https://arbabajojarama.es/

Aunque no es una planta llamativa ni de gran tamaño, su importancia ecológica es considerable. Forma parte del equilibrio de los ecosistemas mediterráneos semiáridos, y actúa como refugio y fuente de alimento para diversas especies. De hecho, es la única planta nutricia de Clepsis laetitiae, una polilla también endémica de esta región. La presencia de ambas nos indica que aún existe cierto equilibrio ecológico en estos ecosistemas, es decir, son especies bioindicadoras. Es por ello que tenemos que vigilar su presencia, ya que si disminuye su población es sinónimo de que algo está pasando en ese ecosistema.

Foto: Clepsis laetitiae. Fuente: MITECO

Sin embargo, este equilibrio es frágil. El desarrollo urbanístico, legal o no, es una de las causas que merma sus poblaciones, a lo que se suman las repoblaciones con pino carrasco (Pinus halepensis) y la mecanización de los cultivos, que están reduciendo su hábitat y afectando a su variabilidad genética. Por ello, es fundamental seguir trabajando en la conservación de esta especie: proteger las poblaciones actuales, identificar áreas de distribución potencial, y llevar a cabo repoblaciones en zonas ecológicamente compatibles.

Actualmente, su conservación se está realizando a través de semillas en bancos de germoplasma, con las protección de su hábitat y con ensayos de reintroducción, ya que los estudios científicos datan su extinción en menos de 100 años. Es por ello que tenemos una misión, desmontar los estudios científicos y conseguir que el pítano siga formando parte de nuestro paisaje.

Fuentes:

González  Granados, J. (n.d.). El pítano (Vella pseudocytisus L. subsp. pseudocytisus). Comunidad de Madrid. https://www.aranjuez.es/images/files/medioambiente/pitano.pdf

Luengo, E. (2013, mayo 11). El pítano, más cerca de su extinción en Madrid. Almanaque Natural. https://almanaquenatural.blogspot.com/2013/05/el-pitano.html

García‑Ramírez, (2022, diciembre 28). La amenazada relación del pítano y su polilla. El Guadarramista. https://elguadarramista.com/2022/12/28/la-amenazada-relacion-del-pitano-y-su-polilla/

ARBA Bajo Jarama. (n.d.). Vella pseudocytisus L. subsp. pseudocytisus / Pítano. https://arbabajojarama.es/herbario/vella-pseudocytisus-l‑pseudocytisus-pitano/

Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. (n.d.). Clepsis laetitiae (Tortrícido) – ficha especies amenazadas. https://www.miteco.gob.es/content/dam/miteco/es/biodiversidad/temas/inventarios-nacionales/Clepsis_laetitiae_tcm30-198259.pdf

Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. (n.d.). [Título del documento] – inventario especies terrestres (…) (565_tcm30‑99209). https://www.miteco.gob.es/content/dam/miteco/es/biodiversidad/temas/inventarios-nacionales/565_tcm30-99209.pdf

Laguna de San Juan en Chinchón

A pocos kilómetros de Madrid, en el término municipal de Chinchón, se encuentra un paraje sorprendente: la Laguna de San Juan, debido a sus valores naturales, paisajísticos, biológicos y educativos tiene varias figuras de protección, entre ellas están: Refugio de Fauna y Humedal incluido en el Catálogo de Embalses y Humedales de la Comunidad de Madrid y en el inventario de Zonas Húmedas.

El origen de la laguna es natural modificada. Su origen era una laguna endorreica aunque desapareció casi por completo a mediados del S.XX debido a un proceso progresivo de colmatación. Tras esto se realizaron diversos proyectos de restauración (excavación de los vasos…) consiguieron lo que en la actualidad se ha convertido en un ecosistema en equilibrio y con gran valor ecológico.

Entre la fauna presente en esta laguna podemos encontrar animales como: la nutria (Lutra lutra), rata de agua (Avicola sapidus), avetorillo común (Ixobrychus minutus), calamón común (Porphyrio porphyrio), cormorán grande (Phalacrocorax carbo) o el martinete común (Nycticorax nycticorax).

Desde que en Diciembre de 2024 se terminó la construcción de un mirador, la laguna de San Juan se ha convertido en el punto de encuentro ideal para aficionados a la ornitología y a la fotografía y es que visitar esta laguna es una oportunidad para disfrutar de la fauna y la flora. Es un lugar perfecto para desconectar, aprender y valorar la importancia de conservar nuestros humedales.

Observatorio. Fuente: http://www.comunidad.madrid.com

Si vas a visitarlo, recuerda que estás en un espacio natural protegido.

Fuente: https://www.comunidad.madrid/sites/default/files/doc/medio-ambiente/laguna_de_san_juan.pdf

El Real Jardín Botánico Juan Carlos I (parte 2)

En la primera parte de esta entrada, te introdujimos algunos de los elementos que podías encontrarte oteando los rincones de este complejo jardín. En esta segunda parte seguimos con el paseo para terminar de descubrirte todos sus encantos.

A lo largo de tu visita te recomendamos visitar la Huerta Ecológica y los Jardines Cisnerianos. En la Huerta Ecológica puedes encontrar unas 50 especies de plantas hortícolas cultivadas, siguiendo la agricultura ecológica. En los bancales e invernaderos de la huerta hay tanto cultivos de secano como de regadío, así como plantas aromáticas y árboles frutales. El recinto de los Jardines Cisnerianos está destinado en su totalidad al cultivo de plantas medicinales, ordenadas por criterios terapéuticos.

Huerta Ecológica

En los alrededores de la Huerta Ecológica se sitúan los recintos dedicados a la flora regional. ¿Y cuál es la flora regional? Pues aquellas especies vegetales típicas tanto de la Comunidad de Madrid como de la provincia de Guadalajara. En esta zona se encuentran la Escuela Sistemática, un recinto donde las plantas se ordenan por familias y géneros, de forma taxonómica al estilo del Jardín Taxonómico, y las Comunidades Naturales, donde se agrupan por comunidades, tal y como se dan en la región (cumbres de Guadarrama y Ayllón, parameras, campiñas, valle del Alberche…). En esta zona también encontrarás el Auditorio del Jardín Botánico, donde a veces se realizan conciertos, y un par de miradores, ideales para descansar y obtener unas excelentes vistas panorámicas.

Panel informativo sobre flora regional

El siguiente recinto que no te puedes perder es la Rosaleda Ángel Esteban, sobre todo en época primaveral. Actualmente este recinto se encuentra en restauración, pero próximamente podrás disfrutar de todo su esplendor. Esta colección fue donada en 2004 por el rosalista Ángel Esteban, que dedicó toda su vida a su cultivo y colección, y cuenta con ¡más de 2.600 ejemplares de rosales de casi 600 variedades diferentes! Muchas variedades se consiguen por hibridación de ejemplares, dando lugar a una amplia gama de colores. ¿Sabes cuáles son las únicas tonalidades que no se han podido obtener hasta ahora? ¡Los colores azul y negro puros! Te animamos a descubrir el resto de colores presentes.

Para acabar tu recorrido por el Jardín no olvides visitar el Arboreto Ibérico, un recinto con especies vegetales de la España peninsular. Aquí podrás encontrar especies vegetales de bosques de ribera (álamo blanco, olmo, sauce…), bosques mediterráneos (encina, coscoja, quejigo…), pinares (pino carrasco, pino piñonero, abeto pinsapo…) o matorrales mediterráneos (jara, tomillo, brezo…) entre muchas otras.

Arboreto Ibérico

Y si aún te sobra tiempo, puedes visitar el túnel de cicadales, con una colección de plantas coníferas primitivas con más de 300 millones de años, las cicadáceas. ¡Son auténticos fósiles vivientes! También tienes la opción de visitar el Arboreto de Coníferas, con especies de este grupo de gimnospermas de todo el mundo, y el Arboreto de Exóticas, con ejemplares vegetales que no se dan en España pero pueden establecerse con éxito.

Como ves, hay muchos recintos que recorrer, muchas especies que observar, oler, y mucho por aprender. Y si antes de realizar tu visita quieres hacer un pequeño recorrido de forma digital, te dejamos este vídeo con imágenes grabadas en el propio recinto del Jardín Botánico y a vista aérea de dron.

¡No te lo pierdas!

Para saber más:

https://www.uah.es/es/conoce-la-uah/la-universidad/edificios/Real-Jardin-Botanico-Juan-Carlos-I-00003/

https://botanicoalcala.es/

https://www.youtube.com/watch?v=TiOdnyp2L6A&t=110s

El Real Jardín Botánico Juan Carlos I (parte 1)

En una de nuestras entradas de blog anteriores ya os hablamos de lo que era una xiloteca, poniendo como ejemplo la que se encuentra en el Real Jardín Botánico Juan Carlos I de la Universidad de Alcalá. En esta entrada de blog queremos que conozcas un poco más sobre este espacio natural situado en el este de la Comunidad de Madrid.

Inaugurado oficialmente en 1994 (sí, el mismo año en que se declaró el Parque Regional del Sureste) y situado en el campus universitario de la Universidad de Alcalá de Henares (UAH), este recinto cuenta con una extensión total de 26 hectáreas, unas tres veces más que el Real Jardín Botánico de Madrid. Forma parte de la Red Internacional de Jardines Botánicos.

Real Jardín Botánico Juan Carlos I

El Real Jardín Botánico Juan Carlos I tiene 4 objetivos principales:

Educación y divulgación: cuenta con un programa de educación ambiental. Se realizan visitas guiadas, talleres, y paseos del mes centrados en un recinto concreto. También participa en eventos europeos como la «Semana de la Ciencia» o el «Día de la fascinación por las plantas«.

Investigación científica: todas las colecciones vegetales, el banco de semillas y los cultivos experimentales pueden ser utilizados por investigadores de la universidad. El banco de semillas también está disponible para intercambio con otros jardines botánicos y entidades similares.

Conservación de especies: desde el Jardín Botánico se trabaja en la conservación de especies de flora que se encuentran amenazadas o son vulnerables. Para ello dispone de instalaciones que permiten su almacenamiento y conservación.

Uso recreativo: el Jardín también ofrece un uso recreativo como lugar de esparcimiento, ocio, y acercamiento a la naturaleza para el visitante.

Un recorrido temático

Si vienes de visita al Jardín Botánico te aconsejamos que te tomes tu tiempo. Si dispones de poco, puedes optar por realizar un recorrido más corto visitando sólo algunos de los recintos, pero si quieres realizar un recorrido completo para ver bien todo puede que necesites entre 3 y 4 horas.

Mapa completo del Jardín

Puedes comenzar tu visita por el Jardín Taxonómico, un espacio con unas 700 especies de flora de todo el mundo. Este recinto supone la primera colección del Jardín que se inició en el año 1992. Se encuentra ordenado taxonómicamente, por familias y géneros de especies y según el criterio evolucionista. Aquí podrás visitar especies como la yuca (Manihot esculenta) o el abeto de douglas (Pseudotsuga menziesii), cuyas hojas desprenden un fuerte aroma afrutado.

Jardín Taxonómico de flora mundial

Cerca del Jardín Taxonómico podrás encontrar los invernaderos de cactus y crasas y el Orquidearium (Minitropicarium). ¿Alguna vez has estado en el desierto o en la selva? Pues en ellos podrás encontrar algunas especies que pueden desarrollarse en estos ecosistemas. En los invernaderos de cactus y crasas se encuentra la mayor colección española de cactus, con casi 10.000 ejemplares y más de 3.500 especies diferentes. Dentro del Minitropicarium, donde se recrea la humedad característica de la selva, se encuentran unas 270 especies diferentes del bosque tropical, pertenecientes en su mayoría al grupo de las orquídeas.

Invernadero de cactus y Orquidearium (Minitropicarium)

Y estas son sólo algunas de las maravillas que ofrece un paseo por el Botánico de Alcalá. En la segunda parte de esta entrada te mostraremos más secretos acerca de este jardín-museo.

La coscoja (𝙌𝙪𝙚𝙧𝙘𝙪𝙨 𝙘𝙤𝙘𝙘𝙞𝙛𝙚𝙧𝙖)

Como hemos comentado en otras entradas del blog, en el Parque Regional del Sureste hay un total de cinco ecosistemas representados: humedal, bosque de ribera, cortados yesíferos, estepa cerealista y bosque mediterráneo. Hoy queremos hablaros de la coscoja, uno de los principales representantes de la flora del bosque mediterráneo.

Coscoja (Quercus coccifera)

Descripción botánica

La coscoja (Quercus coccifera), también conocida como carrasquilla, chaparro o maraña, es una especie arbustiva de hasta 2 metros de altura aproximadamente, que rara vez alcanza porte arbóreo. La corteza es lisa y tiene color gris cenicienta. Presenta hojas simples y alternas, persistentes, muy rígidas y con forma ovalada. Es fácil diferenciarla de la encina (Quercus ilex) por las hojas que presentan tonos verdes muy vivos y brillantes, y carecen de pelos en el envés. Además, el margen de las hojas posee dientes espinosos a lo largo de toda su existencia.

Detalle de las hojas de la coscoja

Las flores crecen durante la primavera, y se disponen en forma de largos amentos amarillos masculinos que carecen de pétalos y sépalos. Las flores femeninas se disponen solitarias o en grupos de 2 o 3, y crecen en la misma planta, por lo que se trata de una especie monoica. Los frutos se dan, al igual que en el resto de especies del género Quercus, en forma de bellotas que fructifican durante el otoño. A diferencia de otras especies del género Quercus, la bellota de la coscoja presenta pinchos en su cascabillo o caperuza, y es más redondeada que la de la encina. También es amarga, por lo que no es apta para alimentación humana.

Bellotas de la coscoja con pinchos en su caperuza

Distribución y ecología

La coscoja está presente en toda la región mediterránea, y aparece desde el nivel del mar hasta los 1.200-1.300 metros de altitud, aunque a partir de los 1.000 metros comienza a escasear debido a su preferencia por climas cálidos. Puede desarrollarse en diferentes tipos de suelo como la encina o el quejigo (Querqus faginea), aunque tiene preferencia por suelos básicos o calcáreos y tolera incluso los suelos yesíferos como aquellos que forman parte de los cortados de Rivas.

En cuanto a las condiciones climáticas, soporta bien las temperaturas estivales extremas y los largos períodos de sequía, típicos del clima mediterráneo continental. Por contra, no tolera bien las heladas intensas y continuas. Otra característica importante es su resistencia frente al fuego, que también se da en otras especies propias de climas secos. Es capaz de rebrotar con facilidad después de un incendio forestal.

Puede aparecer formando matorrales puros conocidos como coscojares, en ocasiones sustituyendo a masas arbóreas del bosque mediterráneo como encinares y robledales que han sido degradados o quemados. También suele asociarse con otras especies como la propia encina, el pino resinero (Pinus pinaster), el acebuche (Olea oleaster) o las sabinas y enebros (Juniperus sp.).

Coscoja y otras especies típicas del bosque mediterráneo

Usos y curiosidades

¿Sabías que gracias a la coscoja en la antigüedad se teñían de color carmesí las capas de los senadores romanos? La coscoja en ocasiones es huésped de algunas cochinillas del género Kermes sp., unos insectos hemípteros que parasitan esta especie y otras del género Quercus, lo que puede dar lugar a la aparición de agallas en la estructura vegetal de la planta. Según cuentan los historiadores, de los cuerpos secos de las hembras de estas cochinillas lograban conseguir un tinte rojizo, conocido como quermes, con el que obtenían el color carmesí de las capas.

Formación de agallas

La coscoja también ha sido utilizada tradicionalmente para curtir pieles gracias a la elevada presencia de taninos en su corteza y raíces. Si bien la madera no es de gran calidad y apenas se utiliza en la industria maderera, la leña obtenida sí que permite obtener un carbón de gran calidad gracias a su elevada capacidad calorífica.

Ahora que conoces un poco más sobre esta especie tan característica del bosque mediterráneo, puedes venir a verla el próximo sábado en nuestra senda guiada por la Dehesa del Carrascal en Arganda del Rey.

¡Te esperamos!

Para saber más:

https://es.wikipedia.org/wiki/Quercus_coccifera

https://www.arbolapp.es/especies/ficha/quercus-coccifera/

https://www.malaga.es/es/laprovincia/naturaleza/lis_cd-13075/coscoja-quercus-coccifera

https://www.diputoledo.es/global/5/ver_pdf/31950

https://www.juntadeandalucia.es/medioambiente/portal/documents/20151/420718/UMBRIA_NOV_2019.pdf/1337e185-f8bf-0d03-ad63-c99c72af7be8?t=1574946921000

https://es.wikipedia.org/wiki/Kermes_vermilio

https://es.wikipedia.org/wiki/Kermes_ilicis