Carlos Caballero y Enrique Ayllón nos hablan sobre los anfibios del Parque Regional del Sureste

El pasado sábado 22 de enero tuvimos el privilegio de recibir a los herpetólogos Carlos Caballero, y Enrique Ayllón en el CEA El Campillo donde nos ofrecieron una charla en conmemoración del 25 aniversario de la Red de Centros de Educación Ambiental. Carlos es investigador predoctoral de la Universidad Autónoma de Madrid y está realizando el atlas de anfibios de la Comunidad de Madrid; Enrique, que ha trabajado en numerosas ocasiones con los anfibios y reptiles del Parque Regional del Sureste, es experto en anfibios y reptiles y gerente de la Asociación Herpetológica Española-AHE desde hace 15 años.

La mañana empezó con Carlos Caballero haciendo una pequeña introducción al mundo de los anfibios; qué es un anfibio, qué estrategias utilizan para su reproducción, estado de conservación actual y su importancia biológica. Y es que los anfibios, según nos contó Carlos, son presas de multitud de animales, son controladores de plagas en su etapa adulta y son bioindicadores de la calidad ambiental.

Seguidamente nos contó que la Península Ibérica es uno de los países con mayor biodiversidad de anfibios de Europa. De las 39 especies existentes en la península, el 50% se encuentran en la Comunidad de Madrid, de las cuales 8 están presentes en el Parque Regional del Sureste, convirtiendo así el Sureste Madrileño en un tesoro para el avistamiento de anfibios. Las especies presentes en el Parque Regional del Sureste son: gallipato (Pleurodeles waltl) (único anfibio urodelo presente en el parque), sapo común (Bufo spinosus), sapo corredor (Epidalea calamita), sapo de espuelas (Pelobates cultripes), sapillo pintojo ibérico (Discoglossus galganoi), rana común (Pelophylax perezi), sapillo moteado común (Pelodytes punctatus) y sapo partero común (Alytes obstetricans).

En la figura, las especies son sapo común (Bufo spinosus) arr-izq, sapo de espuelas (Pelobates cultripes) ab-izq, sapillo moteado común (Pelodytes punctatus) ab-dcha. Fotos: Carlos Caballero. Imagen CAM: (c) espanafascinante.com
Sapo partero común (Alytes obstetricans) encuentra el límite de su distribución en el PR. Sólo se reproduce en dos puntos de agua en el PR, uno de ellos ha sido recientemente descubierto (Caballero-Díaz y Martínez-Solano, datos sin publicar). Foto: Carlos Caballero.
Charca anexa al río Jarama a su paso por San Fernando de Henares , hábitat de dos especies muy escasas en el sureste madrileño: el sapo de espuelas (Pelobates cultripes) y el gallipato (Pleurodeles waltl). Foto: Enrique Ayllón.

Por último, Enrique Ayllón nos habló sobre la Asociación Herpetológica Española, entidad sin ánimo de lucro fundada en julio de 1984 cuyos objetivos son entre otros favorecer la colaboración entre herpetólogos, promover el estudio de las especies y participar en estudios a diferentes niveles. Es una asociación «pequeña» pues cuenta con aldrededor de 450 socios. También nos habló sobre los proyectos SARE (Seguimiento de Anfibios y Reptiles de España) y SAFE (Stop Atropellos de Fauna en España), sobre el Atlas de Anfibios y Reptiles, el Inventario Nacional de Biodiversidad, SIARE que es un Servidor de Información de Anfibios y Reptiles de España y diversos proyectos de ciencia ciudadana (herramientas fundamentales para la investigación de estas especies).

¡Además nos regalaron esta guía! ¡Muchas gracias!

Deseamos disfrutar de muchas más jornadas como esta, que en próximas charlas no tengamos que reducir aforo y que todas las personas que estéis interesadas podáis asistir. A nosotros nos encantó, aprendimos mucho y conocimos muchas curiosidades sobre los anfibios del Parque Regional del Sureste. ¡Muchas gracias Carlos y Enrique! ¡Hasta la próxima!

Actividad Escolar «Mójate en el Campillo»

El curso 2019-2020 llegó con algún que otro cambio en nuestro programa educativo para centros escolares. Uno de ellos fue la aparición de un nuevo eje educativo, el eje «Mójate en el Campillo», el cual está destinado a estudiantes de 1º a 4º de Primaria. En este eje el elemento fundamental es el agua. Pero no sólo como un elemento presente en la naturaleza sino que lo tratamos también como factor ecológico y social.

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Nuestra laguna a lo largo de la senda con los cortados yesíferos al fondo.

Aunque la actividad varía un poco dependiendo del curso que la realiza (ya que está adaptada al currículo educativo de cada nivel), para todos ellos se realiza a lo largo de la senda que discurre entre el aparcamiento y nuestro centro.

Durante la misma, se van realizando paradas interpretativas y diferentes juegos y/o actividades para trabajar los contenidos. La primera parada, antes de comenzar a andar, sirve para presentarnos a nosotras, presentar el Parque Regional del Sureste (municipios que lo componen, principales ecosistemas presentes, ríos que podemos encontrar, etc.) y hacer el juego de preguntas «¿Qué sabes del agua?». A través de este juego conocemos y repasamos la composición del agua, dónde está presente, en qué estados, el porcentaje de agua dulce y de agua salada, el porcentaje de agua que hay en la Tierra disponible para consumo humano,…

Continuamos la actividad visitando el Puente de Arganda desde el cual observamos el río Jarama que, a su vez, nos permite hablar de los ríos (nacimiento, afluente, caudal, …), del ciclo del agua y de las modificaciones antrópicas del mismo. La lamentable presencia de basuras (especialmente toallitas húmedas) en el agua y el bosque de ribera nos sirven para tratar el tema de la contaminación del agua y su impacto en nuestras vidas.

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Observando el río Jarama y el bosque de ribera desde el Puente de Arganda.

La tercera parada, aunque se realiza en todos los casos al llegar a la laguna desde el puente, difiere según el nivel educativo. Con los alumnos de 1º y 2º de primaria hablamos de las diferencias entre una laguna y el mar y, gracias a los peluches que tenemos, jugamos al juego «¿Vive o no aquí?» a través del cuál les contamos qué animales viven en ella y cuáles no. Los alumnos de 3º y 4º, por su parte, realizan la actividad del «Puzzle» para descubrir el origen artificial de «nuestra»  laguna y gracias al apoyo de guías conocen las especies de plantas y animales presentes en el humedal.

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Continuamos avanzando por la senda hasta llegar al bosque de ribera, del cual hablamos y en donde realizamos los juegos «Gota a gota» (para 1º y 2º) y, con la ayuda de Matilda«Cada ahorro en su lugar» (para 3º y 4º).  A través de estos juegos, y con una metodología activa y dinámica, los alumnos descubren diferentes maneras de ahorrar agua.

Por último, llegamos a nuestro recinto, donde realizamos la actividad final. Con los más peques cantamos la canción «Érase una vez una gota de agua» y con los mayores jugamos al «Bingo de la huella hídrica« mediante el cuál no sólo descubren la cantidad de agua necesaria para fabricar muchos de los alimentos que comemos, sino también la cantidad de agua que es necesaria para su dieta.

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Y con estos juegos finalizamos la actividad, tras los cuáles aprovechamos para pasar al baño y, si hay tiempo, visitar nuestro centro porque nos toca volver por el mismo camino por el que hemos venido para regresar a coger el autobús y volver al colegio.

Senda botánica en la laguna de El Campillo

Debido al desbordamiento del río Jarama a su paso por el entorno de la laguna de El Campillo y las consecuentes inundaciones que se produjeron durante los primeros meses de 2025 y 2026, esta senda botánica, así como la ruta circular de la laguna, no se pueden realizar. El camino y gran parte del entorno, ha sido modificado o destruido en algunas zonas, por las que además pasa el agua desde el Jarama con fuerte corriente, haciendo inviable, incluso peligroso, atravesar estos terrenos.

Para mas información escríbenos a centrocampillo@gmail.com.

La laguna de El Campillo recientemente se ha incluido en el proyecto de la Comunidad de Madrid Arco Verde para conservar y proteger la biodiversidad regional, lo que ha llevado a popularizarla aun más.

La laguna se encuentra en el Parque Regional del Sureste o Parque Regional en torno a los ejes de los cursos bajos de los ríos Manzanares y Jarama. Si decides venir a conocer su entorno te encontrarás con áreas recreativas para tu descanso, el centro de educación ambiental para visitarlo y la ruta circular de aproximadamente 4 km que rodea la laguna y que puedes realizar de paseo o en bici, sólo o acompañado.

Pero hoy vamos a hablarte de la Senda botánica «El Campillo». Da comienzo junto a las oficinas del Parque Regional del Sureste, en el extremo que se sitúa junto a las vías del metro.

El primer panel nos da una visión general de la ruta a vista de pájaro (lamentablemente el botón de audio no funciona).

La senda tiene una distancia de 1,8 km, que coincide con el trazado que llega hasta el Centro de Educación Ambiental El Campillo, con dificultad baja y pendiente cero, adaptada y accesible a personas con movilidad reducida y carritos de bebés.

A lo largo del recorrido podemos conocer mediante paneles interpretativos cuales son las especies botánicas más habituales en el Parque Regional del Sureste. Los paneles incluyen el nombre común y nombre científico de la planta, la familia a la que pertenece, características morfológicas de la planta y usos y utilidades tanto de sus frutos como de ella misma.

En mitad de la ruta encontramos una fuente (disponible según la estación del año), 2 bancos a modo de mirador y 2 mesas de picnic.

Después de alcanzar el centro de educación ambiental el tramo final es muy corto. El último panel despide la senda con información y curiosidades botánicas y sobre la morfología de las plantas que hemos ido viendo por el camino (lamentablemente el botón de audio no funciona).

Al finalizar puedes continuar y dar la vuelta a la laguna o volver por el recorrido por el que viniste. Así que como ves esta todo preparado para aprender y disfrutar del entorno. ¡Te esperamos!

Brinzal nos cuenta la situación de la lechuza en la Comunidad de Madrid.

Ya teníamos ganas de volver a ver a Iván García,  Técnico de campo de BRINZAL (Asociación sin ánimo de lucro que se dedica al estudio y conservación de Rapaces Nocturnas) y es que el pasado 20 de noviembre, Iván dio en el Centro de Educación Ambiental «El Campillo» una charla sobre la situación de la lechuza en la Comunidad de Madrid.

La lechuza (Tyto alba) se encuentra en estos momentos en regresión y esto es debido a que su alimentación se centra en micromamíferos (topillos, roedores…) y estos animales se han visto gravemente afectados debido a la agricultura intensiva, pérdida de biodiversidad, desaparición de lindes, el uso de fertilizantes, etc. Además es una especie con gran mortalidad en los ejemplares juveniles ya que, entre otros factores, no son muy buenos cazadores.

Durante la charla Iván nos explicó las tres fases por las que ha pasado el proyecto Alba, el objetivo de la primera de las fases era la compatibilización de los cultivos de secano con las aves nocturnas, en esta fase Brinzal ha realizado el censo de lechuzas en la Comunidad de Madrid obteniendo como resultado 25-30 parejas reproductoras de lechuzas. En la segunda fase, Brinzal se centró en conocer lo que estaba pasando con la lechuza y en averiguar porqué la distribución de la lechuza había cambiado. Y por último, la tercera fase, que se está llevando a cabo en la actualidad y finaliza este año 2021, donde su propósito es averiguar cuáles son las mejores zonas para liberar a estas aves midiendo sus niveles de estrés.

Seguidamente nos contó que las lechuzas crían muy bien en cautividad y que el mejor método para introducirlas en el medio natural es el hacking, así es como se denomina a la «cría campestre», de esta manera las lechuzas desde que son pollos pueden ir aprendiendo a cazar. Como curiosidad, sus cajas nido pesan en torno a los 15 kilos. Para terminar, el público asistente pudo preguntar a Iván todas sus dudas sobre este animal.

Fue una charla muy interesante e instructiva y esperamos poder volver a contar con la presencia de Iván en un futuro cercano.

Arquitectos del Sureste: Pito real ibérico (Picus sharpei)

Anteriormente, ya os contamos algunas características comunes de los pájaros carpinteros y hoy vamos a centrarnos en uno inconfundible, el pito real ibérico. Es un pájaro carpintero de color verde con el obispillo amarillento y un píleo rojo muy llamativo cuya bigotera es roja con el borde negro en machos y negra en las hembras. En los jóvenes las marcas destacan menos, presentando el dorso moteado y las plumas con el borde oscuro. Considerada en el pasado subespecie del pito real europeo (Picus viridis), una serie de estudios genéticos concluyeron que, a pesar de su similar aspecto, eran una especie distinta. Además es la especie de carpintero más común en los alrededores de El Campillo.

Pito real captado con la cámara de fototrampeo en los alrededores del CEA El Campillo.

Vuelan a poca altura y de forma ondulante y de todos los pájaros carpinteros son los que más se posan en el suelo buscando hormigueros. También captura insectos en la corteza de árboles y extrae larvas xilófagas (pero solo cuando la madera está podrida ya que su pico no es tan fuerte como el de otras especies). Sin embargo, ¡su lengua puede medir más de 10 centímetros! Estos hábitos alimenticios hacen que sea más fácil escuchar su relincho característico que el tamborileo propio de otros miembros de su familia.

Fuente: Katrina van Grouw

Es el menos forestal de los carpinteros ibéricos, ocupando pequeños sotos fluviales, parques urbanos y zonas agrícolas con árboles aislados o en hileras. Utilizan árboles viejos o secos para construir el nido el cual tardan entre 15 y 30 días en construir. El nido tiene una entrada de unos 6 cm de diámetro que da acceso a un túnel que, a su vez, finaliza en una cámara donde ponen entre 5 y 7 huevos de color blanco que son incubados por ambos progenitores durante 19 días aproximadamente. Llegado el momento de abandonar el nido han de tener cuidado con algunos de sus depredadores como la gineta o el azor.

Nido en un chopo en la senda de la laguna de El Campillo.

Su Estado de Conservación es de Preocupación Menor en la Lista Roja de la UICN de Especies Amenazadas, sin embargo sus poblaciones se encuentran en descenso debido a la intensificación en los usos agrarios y forestales, así como la conversión de pastos en tierras de labor, al reducirse la población de hormigas. Por otro lado, la tala de setos arbolados, bosquetes aislados y sotos fluviales limita los posibles lugares de nidificación. Son poco resistentes al frío, por lo que se pueden provocar grandes mortandades durante algunos inviernos.

Fuentes:

https://www.objetivonaturaleza.com/pito-real-iberico/pito-real

Guía de las Aves de España. Península, Baleares y Canarias. Tercera edición: abril de 2016. Lynx Edicions.

BirdLife International (2021) Ficha de la especie: Picus sharpei http://datazone.birdlife.org/species/factsheet/iberian-green-woodpecker-picus-sharpei

https://www.miteco.gob.es/es/biodiversidad/temas/inventarios-nacionales/pito_real_tcm30-100123.pdf

https://elguadarramista.com/2016/05/21/pito-real-el-senor-de-los-bosques/

AUTOGUIADO «EL CAMPILLO»

Te damos la bienvenida al itinerario autoguiado del recinto del Centro de Educación Ambiental El Campillo. Aquí encontrarás elementos interpretativos que te ayudarán a descubrir los valores ambientales, históricos, y culturales de esta región. Nos encontramos en un entorno privilegiado donde la naturaleza se mezcla con la arqueología y con las tradiciones de otras épocas que todavía perduran ¿Te apetece conocerlo? ¡Empezamos!

Continuando el camino encontrarás en primer lugar el Bosque-cole. Se trata de un bosque de repoblación que nace de la idea de incluir a los más pequeños en el proceso de cuidado y restauración del Parque Regional del Sureste. Todos los árboles y arbustos que podéis observar en la plantación han sido repoblados en colaboración con los centros educativos que nos visitan a diario. Tras realizar una senda interpretativa con actividades integradas que muestran la importancia de los bosques, las especies presentes en El Campillo y el respeto por los mismos, así como la necesidad de preservarlos, se procede a su plantación. El bosque resultante nos ofrece un mosaico de especies arbóreas y arbustivas autóctonas representativas de los diferentes ecosistemas del sureste madrileño. En el mismo podemos encontrar: encina, coscoja, pino carrasco, taray, cornicabra, regaliz, majuelo, escaramujo, jara, lúpulo y madreselva.

Vuelve al camino principal y a continuación dirígete hacia el observatorio de fauna. Entra en silencio y sin hacer ruido… ¡así tendrás más opciones de observar algún animal! Siéntate, disfruta y mira a través de sus ventanas. Puede que al llegar no veas nada pero, se paciente, espera y seguramente en pocos segundos, si eres observador, verás algunas de las especies más comunes. Para ayudarte a identificarlas, tienes encima de la ventana un pequeño panel con dibujos identificativos. ¿Adivinas qué especies has visto?

Al salir gira a tu izquierda y te encontrarás ante una representación de un poblado de los primeros asentamientos humanos de la zona. Estas cabañas muestran cómo vivían las personas hace 4.000 años y pertenecen al Calcolítico (que proviene del griego y significa “chalko” = cobre y “lithos” = piedra) o Edad del Cobre. Este período de la prehistoria se caracteriza por sus grandes avances porque es cuando surge la metalurgia (hay fundición) y las piedras dejan de ser utilizadas al descubrir que el cobre era un material mucho más resistente y funcional. Estas cabañas se construían, generando la estructura de paredes y tejado encajando troncos en forma de vigas, trenzando seguidamente ramas más flexibles y acabando las paredes con adobe (una mezcla de barro y paja con los materiales que encontraban en la zona). En último lugar, se cubría el techo con ramas de taray, escoba u otro tipo de vegetación que estuviera al alcance.

Dejando las cabañas a tu espalda, baja por el camino siguiendo las indicaciones y llegarás a la Huerta Calamón, un lugar multifuncional donde dedicamos espacio tanto a la agricultura como al disfrute estético, pero sobre todo al aprendizaje. En nuestra huerta encontrarás espacios variados donde plantamos hortalizas, frutales, plantas culinarias, especies beneficiosas para la salud, plantas que atraen insectos polinizadores, y también elementos decorativos y graciosos adornos diseñados en nuestros talleres por el público que nos visita. En nuestra huerta didáctica se siguen los principios de la agricultura ecológica; cultivamos fomentando el uso de variedades tradicionales, haciendo asociaciones beneficiosas entre las plantas y rotaciones de cultivo, realizamos nuestro propio compost y fomentamos la fauna auxiliar con flores, plantas melíferas, y hoteles de insectos. Los fines de semana se realizan actividades familiares a las que puedes apuntarte y los grupos escolares lo visitan entre semana, pero si vienes por libre podrás disfrutarlo cualquier día. Y recuerda: la huerta está trabajada con mucho esfuerzo y cariño, por favor, no te lleves sus frutos, y así podremos llevar a cabo más proyectos educativos. 

Si sales de la huerta y subes hacia la izquierda te encontrarás la recreación a tamaño real de una hembra y su cría de la especie Elephas antiquus (o Palaealoxodon antiquus). Este elefante, antepasado directo de los elefantes actuales, vivió en la Comunidad de Madrid desde el Pleistoceno medio hasta el Pleistoceno superior, es decir, desde hace unos 775.000 años hasta hace 126.000 años aproximadamente, durante un periodo interglaciar en el que el clima era templado y predominaba un ecosistema boscoso. 

Estos elefantes llegaron a medir 4,5 metros de altura y a pesar más de 5 toneladas. Las defensas en los elefantes, conocidos generalmente como “colmillos”, podrían llegar a medir 3,5 metros en los machos. Estas defensas no son los colmillos, sino incisivos muy desarrollados que cumplen una función defensiva y alimenticia.

Los restos de esta especie fueron encontrados en 1971 en el yacimiento de Áridos, en las terrazas del Jarama, muy cerca de la Laguna de El Campillo. El yacimiento data de hace 400.000 años y se dividió en dos zonas en las que se encontraron los restos de una hembra de unos 35 años de edad (Áridos I) y a 150 metros de este, los restos de un macho de unos 45 – 50 años (Áridos II), cuyos huesos fosilizados se pueden visitar en el Museo Arqueológico Regional en Alcalá de Henares. Además, en el municipio de Ciempozuelos se encontró la mandíbula de un juvenil de esta especie de elefante de entre 6 y 10 años.

Si vuelves al camino encontrarás la entrada del edificio del Centro El Campillo sutilmente camuflado en el entorno. Se construyó en el año 2.000 teniendo en cuenta las condiciones climáticas, aprovechando los recursos disponibles (sol, vegetación, viento, precipitaciones…) y buscando la adecuada orientación, la disminución del impacto ambiental y paisajístico y el menor consumo energético. Una vez dentro, podrás visitar los diferentes espacios que esconde: 

  • Zona de información general
  • Exposición permanente “Con el Parque: Los valores del Parque Regional del Sureste”
  • Exposiciones temporales
  • Sala de proyecciones
  • Salón de actos
  • Biblioteca de consulta
  • Exposición “Renueva tu energía”

Al abandonar el edificio y continuar por el camino que indica la salida del recinto verás unas vías de tren a la izquierda pertenecientes al Tren de Arganda. El trazado de este histórico ferrocarril fue inaugurado en el siglo XIX debido a la importante producción vinícola de Arganda, la explotación de canteras y sus relaciones comerciales con Madrid.

El primer tramo de sus estrechas vías recorría Madrid, desde el hospital Niño Jesús, hasta Arganda. 

A lo largo de los años se van ampliando tramos llegando a alcanzar, en su máximo recorrido,  Alocén (provincia de Guadalajara). El itinerario proyectaba llegar hasta Caminreal (Teruel), pero debido a la construcción del pantano de Entrepeñas, se procedió al desmantelamiento de las vías, quedando únicamente un tramo entre Vicálvaro y Morata de Tajuña (al sureste de Madrid).

Este tren ha pasado por múltiples cometidos como traslado de viajeros, transporte de delicias del sureste hacia la capital o acarreo de materiales de construcción de las graveras del Valle del Jarama a la fábrica de Cementos Portland. Durante su época de porte de pasajeros, se acuñó la popular frase: “El tren de Arganda, que pita más que anda”, ya que, debido a sus características técnicas, este tren alcanzaba alrededor de los 60 km/h únicamente.

En 1997 se acuerda suspender el tráfico de mercancías y se planea construir un medio de transporte público que conecte Rivas y Arganda con Madrid, a la vista de la ausencia de transportes ferroviarios, de la saturación de la carretera de Valencia y la perspectiva del fuerte incremento de demanda. De esta manera, en abril de 1999 se inaugura la ampliación de la línea 9 de Metro hasta la estación de Arganda del Rey, siguiendo buena parte del trazado del antiguo Tren de Arganda. 

Desde ese momento, la Asociación Vapor Madrid solicitó que se conservara un pequeño tramo del trazado original, desde La Poveda (donde hay un museo ferroviario) hasta la Laguna del Campillo, para así poder realizar exhibiciones con material original restaurado, durante todos los domingos de otoño y primavera.

La última parada del recorrido corresponde a la “Charca de anfibios”. Aunque puede albergar más fauna, está creada y diseñada para fomentar la presencia de estos animales, uno de los grupos de vertebrados más antiguos de la Tierra (apareciendo durante el Carbonífero, hace 350 millones de años aproximadamente) y cuyo ciclo vital depende completamente del agua.

Es en el medio acuático donde realizan sus puestas debido a que sus huevos, al contrario que pasa en reptiles y aves, no poseen una capa calcárea que les proteja de la desecación por efecto del sol. Además, de esos huevos salen los renacuajos que vivirán en el agua hasta que se produzca su metamorfosis total para transformarse en adultos.

Esta dependencia hace necesaria la presencia de láminas de agua para poder promover la presencia de estos animales. (A continuación el siguiente párrafo).

Desde El Campillo, se ha apostado por la creación de este tipo de charcas para promover la biodiversidad de anfibios, en consonancia con los objetivos del proyecto de Arco Verde de la Comunidad de Madrid, siendo El Campillo parte integrante de este proyecto.

Uno de los beneficios que nos aportan los anfibios es su gran consumo de insectos, y su consecuente regulación de plagas. Los anfibios también son uno de los mejores indicadores de calidad ambiental de un ecosistema.

Con esto damos por finalizada la visita autoguiada por el C.E.A. El Campillo.

¡¡¡Esperamos que hayas disfrutado del recorrido!!!

Galápago leproso (Mauremys leprosa)

Desde mediados de marzo hasta el comienzo del otoño es muy común observar soleándose encima de algún tronco, piedra o vegetación presente en las orillas de la laguna a algún galápago.

Aunque la gran mayoría de ellos son galápagos alóctonos introducidos que se han convertido en especies invasoras, si observamos con detenimiento podremos ver, con suerte, algún individuo de galápago leproso (Mauremys leprosa) una especie autóctona cuyo nombre parece no provenir del hecho de que cuando se solea, las algas que crecen en su caparazón se secan y desprenden aparentando la pérdida de trozos de piel como si tuviera la enfermedad de la lepra, sino de la presencia de pequeñas verrugas que presentan algunos especímenes en su caparazón que también la recuerdan (Schweigger,1812).

Se distribuye desde el suroeste de Europa (España, Portugal y sur de Francia) hasta el noroeste de África (Marruecos, Argelia, Túnez, oeste de Libia, Níger, Mali y sur de Mauritania) en donde habita preferiblemente charcas y arroyos de aguas remansadas y con vegetación de ribera, no siendo tan común en grandes ríos y embalses. Se le puede ver también en aguas poco contaminadas próximas a desagües y zonas agrícolas e industriales.

En los lugares como El Campillo, donde el invierno es duro, se ve obligado a invernar mientras que en algunas zonas del norte de África puede mantenerse activo todo el año.

Con un tamaño medio de 20 centímetros de largo (puede llegar hasta más de 30 centímetros), este quelonio es un excelente nadador adaptado morfológicamente a su vida en el medio acuático, tiene el caparazón de color entre verde oliváceo y pardo con manchas pardo rojizas y el peto (parte de abajo) amarillento cremoso con manchas marrón oscuro. La piel, fundamentalmente la del cuello, tiene un diseño de rayas anaranjadas o amarillas sobre fondo verde oscuro.

Fundamentalmente carnívoro en sus primeros años de vida, se alimenta de insectos, larvas, peces, gusanos, moluscos e incluso carroña y va incorporando algo de materia vegetal según va creciendo.

La época de apareamiento y reproducción comienza poco después de la activación tras el invierno. Durante el cortejo, el macho nada alrededor de la hembra y comienza a sacudir o batir sus extremidades delanteras frente a la cara de la hembra. La hembra continuará nadando hacia el macho y si acepta su proposición, comenzarán el apareamiento; en caso contrario puede iniciarse una pelea entre ambos. Varias semanas después del apareamiento, la hembra saldrá fuera del agua buscando un lugar donde poner los huevos. Una vez localizado, excavará un hoyo con sus patas traseras y depositará ahí los huevos donde permanecerán casi tres meses hasta su eclosión.

Era una especie relativamente común que ha pasado a categoría “Vulnerable” debido a la destrucción, alteración, contaminación y fragmentación del hábitat; desecación de masas de agua; captura accidental y furtivismo ya sea para comercio, mascotismo, consumo o fabricación de objetos ornamentales; y la presencia de galápagos exóticos con los que compite por alimentos y lugares para solearse.

Si quieres disfrutar de esta especie, visita nuestro observatorio porque suele ser común ver a algún individuo soleándose entre individuos de especies exóticas. ¿Serás capaz de diferenciarlo?

Información:

http://www.vertebradosibericos.org/reptiles/identificacion/maulepid.html

Atlas y Libro Rojo de los Anfibios y Reptiles de España

Reptiles y anfibios. Guía de campo. Nicholas Arnold y Denys Ovenden. Editorial Omega.

Estepas cerealistas

Cuando paseas por el Parque Regional del Sureste puedes disfrutar de 5 ecosistemas diferentes, bosque mediterraneo, bosque de ribera, cortados yesíferos, humedales y las estepas cerealistas. Este último, dedicado tradicionalmente al cultivo de cereales de secano, en su mayoría cebada y trigo, se considera paisajes culturales y representa el paisaje agrario más característico de nuestra Comunidad. En el sureste madrileño se caracterizan por ser suelos poco desarrollados y estar compuestos por materiales básicos como margas y yesos, éstos en zonas más cercanas a los cortados, que les confieren el aspecto grisáceo y en consecuencia son bastante impermeables y salinos; y también mezclas con otros materiales en las zonas más cercanas a los valles. Estas características tan peculiares les otorgan un elevadísimo valor ambiental.

En estos lugares la vegetación es escasa, sin presentar árboles ni arbustos, y es habitual encontrar plantas ruderales en lindes debido a la acción humana. Al tratarse de suelos poco desarrollados las plantas desarrollan adaptaciones. Un ejemplo son las espinas, que se encuentran en multitud de especies de cardo, o por ejemplo en la aulaga (Genista scorpius), También podemos encontrar multitud de especies de margaritas y varias especies de lino.

Dentro de la fauna esteparia presente, son las aves las mas características del ecosistema. Entre las especies que se pueden encontrar están: sisón (Tetrax tetrax), alcaraván (Burhinus oedicnemus), avutarda (Otis tarda), ortega (Pterocles orientalis), ganga común (Pterocles alchata), cogujada común (Galerida cristata), terrera común (Calandrella cinerea), calandria (Melanocorypha calandra), perdiz roja (Alectoris rufa), codorniz (Coturnix coturnix), alcaudón real (Lanius excubitor), collalba gris (Oenanthe oenanthe), aguilucho cenizo (Circus pygargus) y cernícalo primilla (Falco naumanni), estas 2 ultimas ya muy escasas.

Los mamíferos presentes son: ratón de campo (Apodemus sylvaticus), zorros (Vulpes vulpes), liebres (Lepus granatensis), conejos (Oryctolagus cuniculus), comadrejas (Mustela nivalis) y lirones caretos (Eliomys quercinus).

También podemos encontrar reptiles en las zonas soleadas y claros. Podremos apreciar lagartija cenicienta (Psammodromus hispanicus), lagarto ocelado (Timon Lepidus) y culebra bastarda (Malpolon monpessulanus) que se alimentan de multitud de especies de insectos: mariposas, escarabajos, saltamontes, mantis, escorpiones, insectos palo… también presentes en este ecosistema.

Además del cultivo tradicional de cereales, estos lugares son aprovechados para realizar prácticas ganaderas como el pastoreo de ovinos. Todo ello combinado con aprovechamiento cinegético de caza menor de perdiz, liebre y conejo.

Las amenazas que afectan a estos ecosistemas son el furtivismo, transformación del hábitat, accidentes con cosechadoras y tendidos.

Fuentes:

El parque Regional del Sureste Madrileño. Ed. 1998. Comunidad de Madrid.

www.seo.org

www.pixabay.com

Agentes forestales en la Comunidad de Madrid

Desde hace mucho tiempo existe un conjunto de profesionales que ha protegido la naturaleza y que en función de las etapas de nuestro país ha ido cambiando su denominación (Guardas de Campo y Monte, Guardería Rural, Capataces de Cultivo…). Pero no es hasta 1971 cuando se crea el ICONA (Instituto Nacional para la Conservación de la Naturaleza), este organismo autónomo crea su propia guardería, la Guardería Forestal del Estado, donde se integran los agentes forestales. Es a partir del 1978 cuando pasan a llamarse Agentes Forestales.

Desde hace más de 140 años estos profesionales están al servicio de los ciudadanos para servir y proteger la naturaleza. La mayoría de sus actuaciones son en el medio natural aunque en ocasiones también dan servicio en pueblos y ciudades de la región. En Madrid disponemos de 17 oficinas comarcales, de las cuales la número 8, ubicada en San Martín de la Vega es la encargada de dar servicio en el Espacio Natural Protegido el Parque Regional del Sureste.

El Cuerpo de Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid se creó el 27 de marzo de 2002 a través de la Ley 1/2002. En esta ley se atribuye a los agentes las funciones de policía, custodia y vigilancia de la flora, fauna, patrimonio artístico, arqueológico… En definitiva, son los encargados de proteger y hacer que se proteja el medio natural, nuestra naturaleza. De las cuatro estaciones, la primavera es la que suele dar más trabajo. En el mes de mayo de 2021 el 70% de sus avisos fueron para atender a animales heridos o que estaban fuera de su hábitat

Entre todas las funciones arribas ya comentadas, también se encuentra la de divulgación y Educación Ambiental donde el Centro El Campillo ha tenido la oportunidad de compartir diferentes actividades con los Agentes Forestales. El 1 de junio de 2019 nos acompañaron en nuestra Feria por el Día Mundial del Medio Ambiente mostrándonos los aparejos que utilizan contra las especies exóticas invasoras. En octubre del 2019 estuvieron presentes en el V Encuentro de Equipamientos de Educación Ambiental, donde hicieron un teatro-foro en el que representaron los conflictos ambientales y sociales a los que se enfrentan y la manera de mediarlos.

En definitiva, los Agentes Forestales están para prestar atención a la ciudadanía en materia de medio ambiente. Aunque disponga de diferentes oficinas comarcales podrás contactar con ellos a través del 1-1-2 (ellos ya se encargarán de pasar el aviso) y si tu cuestión es referente al Parque Regional del Sureste puedes contactar con ellos a través del teléfono 91 895 82 73 o en el correo electrónico 008sureste@madrid.org.

Fuentes consultadas:
– Facebook Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid 112
– Asociación Española de Agentes Forestales y Medioambientales
https://www.comunidad.madrid/servicios/seguridad-emergencias/cuerpo-agentes-forestales

Golondrina común (Hirundo rustica)

El verano no es solo sinónimo de calor, sino también de vacaciones y, por supuesto, moscas y mosquitos. Y entre los grandes aliados naturales para combatir a estos molestos insectos se encuentra una de las aves estivales más comunes y conocidas de nuestro país: la golondrina.

Este acrobático pájaro de 18 cm de longitud, 33 cm de envergadura y tan solo 20-25 gramos de peso, aunque también se alimenta de hormigas voladoras, avispas, chinches, pequeños escarabajos y otros insectos voladores, gracias a vuelos de persecución a baja altura, puede llegar a comer hasta 850 moscas y mosquitos al día gracias a su corto y ancho pico.

Adulto vigilando el nido.

Para reconocerla y diferenciarla de otras aves a simple vista parecidas (aviones, vencejos y su pariente la golondrina daúrica) tendremos que fijarnos en su cola larga y ahorquillada negra con manchas blancas y rectrices externas muy alargadas, collar pectoral oscuro, su frente y garganta de color rojo, su vientre blanco crema y su dorso negro con reflejos azules metálicos en la parte superior.

Individuo descansando en una rama.

De las 6 subespecies que existen en el mundo, es la subespecie Hirundo rustica rustica la que llega a nuestras latitudes, haciéndolo a partir del mes de marzo, y permanece junto a nosotros hasta final de verano (aunque la llegada cada vez se está produciendo antes por el cambio climático y las fechas varían en función de la zona de la Península en la que nos encontremos).

Los machos, que llegan primero, vuelven al nido donde criaron la temporada anterior y esperan a su pareja (son monógamos) para, entre ambos, restaurarlo o volverlo a construir. Esto lo consiguen gracias al uso de barro, paja y saliva de su boca que van juntando bolita a bolita hasta formar un medio cuenco que cuelga de alguna pared pegado al techo. Suelen construirlo en edificaciones tanto urbanas como campestres (cuadras, porches, aleros de tejados, casas, etc.) con zonas abiertas en los alrededores (vegas, pastizales, campiñas, etc.).

La hembra realiza una puesta formada por unos 4-5 huevos de color crema y con pintas rojizas que incuba durante alrededor de 15 días. Tras la eclosión, los pollos son alimentados por ambos progenitores durante unos 22-25 días hasta que abandonan el nido. La independencia de los pollos da paso a una nueva puesta de la hembra que puede llegar a poner hasta 3 en cada temporada reproductora.

Pollos en un nido construido en nuestro edificio.

Para poner de manifiesto el acusado descenso de sus poblaciones (30 %) fue nombrada Ave del Año en 2014. Los motivos que causaron esta pérdida fueron: el uso de pesticidas en agricultura (que elimina sus fuentes de alimentación y afectando así su capacidad de reproducción) y el despoblamiento rural, el abandono de los usos tradicionales y los nuevos estilos de arquitectura que provocan la pérdida de lugares adecuados para anidar.

En El Campillo, les encanta sobrevolar la laguna buscando insectos de los que alimentarse o realizar vuelos rasantes para coger agua para beber. Así que ya sabes, si quieres disfrutar de ellas, vente con tus prismáticos, localiza un buen sitio para sentarte… ¡y a observar a las golondrinas!

Información:

«Aves de España». Eduardo de Juana yjuan M. Varela.

Guía de campo de las aves de España y Europa. Rob Hume. Ediciones Omega.