Olivarda (𝘿𝙞𝙩𝙩𝙧𝙞𝙘𝙝𝙞𝙖 𝙫𝙞𝙨𝙘𝙤𝙨𝙖)

La Olivarda es una planta herbácea, de tronco leñoso, que puede alcanzar hasta un metro de altura. Es fácil encontrarla por todo el Parque Regional del Sureste en taludes y márgenes de caminos, campos abandonados, cárcavas, lechos de torrentes, zonas de suelo alterado, etc.


A finales de verano-principios de otoño, florece de forma espectacular, con llamativas inflorescencias amarillas, tiñendo el paisaje otoñal del Parque Regional del Sureste con tonalidades doradas y amarillas. Es semi-caducifolia: en invierno muere la parte alta de sus tallos y la planta se mantiene seca mucho tiempo, cayendo gran parte de sus hojas.

También es conocida como hierba mosquera, altavaca o pulguera. Su nombre científico, Dittrichia viscosa, hace referencia:

  • Nombre genérico (Dittrichia): alude al botánico alemán Manfred Dittrich.
  • Nombre específico (viscosa): del latín Viscum, significa pegajoso, por la cualidad de sus hojas de poseer cierta viscosidad.

Descripción botánica

Planta de la familia de las Compuestas (Asteraceae), de cinco decímetros a un metro de altura, tronco leñoso y bastante ramosa.

Sus hojas son alternas, lanceoladas (con forma de lanza), con el margen ligeramente dentado, con un tamaño de 3 a 7 cm de largo y 6 a 12 mm de ancho. Además, las hojas se presentan sentadas en el tallo, es decir, que al carecer de peciolo para unirse al tallo, lo rodean y envuelven por su base, como si lo abrazaran.

Hojas Dittrichia viscosa. Fuente: http://www.madeira.flora-on.pt

Las hojas son muy pegajosas porque se encuentran pobladas de pelillos glandulosos que segregan una sustancia viscosa tóxica, que actúa como repelente natural contra el consumo por parte los herbívoros, así como también tiene el efecto de inhibir la germinación de otras plantas vecinas, que pudieran competir en las primeras etapas de crecimiento y expansión.

Detalle pelillos glandulosos Dittrichia viscosa. Fuente: http://www.permalo.blogspot.com

La inflorescencia es espigada, alargada, con forma piramidal, de numerosos capítulos florales amarillos de 10-20 mm. El retraso en la época de floración (finales de septiembre) le beneficia, debido a que en esta época las flores son más escasas y el intenso color amarillo de sus flores, atrae a los insectos polinizadores más rezagados.


Los frutos son cipselas (tipo de fruto seco pequeño, duro y que no se abre) de color beige a pardo. Contiene una sola semilla, suelta y menuda, que dispone de un vilano para poder dispersarse con el viento a grandes distancias.

Cipsela Dittrichia viscosa. Fuente: http://www.permalo.blogspot.com

Ecología

La olivarda es una planta nativa del Mediterráneo, distribuyéndose por toda la región, excepto Chipre. Está muy presente en España. Habita en cunetas, terrenos baldíos, colinas pedregosas, lechos de torrentes y zonas de suelo alterado.

Es una planta muy resistente, capaz de soportar altas condiciones de aridez y escasez de nutrientes. Sus hojas poseen vellosidades y sustancias pringosas, lo que le ayuda a limitar la radiación y a reducir su transpiración, permitiéndole conservar el agua en sus tejidos. Sus semillas poseen una dura cubierta y en caso de incendio, pueden ser las primeras en germinar y establecerse.

Su capacidad colonización de áreas alteradas y su adaptación a vivir en terrenos pobres, secos y soleados, resistiendo amplias variaciones de temperaturas, permite ser utilizada para el control natural de taludes de carreteras y caminos, también de canteras abandonadas, habiendo demostrado una buena capacidad para la retención del suelo.  

Usos


La olivarda es muy apreciada como planta medicinal, debido a su alto contenido en eucaliptol. Esta sustancia le confiere propiedades antisépticas, balsámicas y medicinales. Ha tenido múltiples aplicaciones en la medicina tradicional casera contra el paludismo, las enfermedades de las vías urinarias, así como por sus propiedades astringentes.

Se ha utilizado para ayudar a la cicatrización de heridas: machacando las flores y las hojas, sueltan una especie de resina pringosa, rica en eucaliptol, que se usa como base para el ungüento que se aplica sobre la herida abierta o en quemaduras.

También se ha usado para los esguinces, cociendo en agua la flor y hojas y sumergiendo posteriormente el pie.

La Olivarda ha demostrado ser una herramienta valiosa en la agricultura ecológica para el control de plagas. Debido a que actúa como refugio para fauna auxiliar, siendo especialmente útil en el control biológico de la mosca del olivo y la mosca blanca. 

La planta aloja en sus agallas a insectos que son parásitos de la mosca del olivo: el díptero Myopites stylata, huésped alternativo de Eupelmus urozonus, enemigo natural de la mosca de la aceituna. La olivarda se suele plantar junto a olivares, hay múltiples estudios que relacionan la presencia abundante de olivarda con bajos niveles de mosca en los campos de olivos.

Diagrama Olivarda. Fuente: semillas silvestres.com

Y para finalizar, hay que destacar su uso actual, debido a que esta planta ha demostrado ser muy eficaz en la fitorremediación de suelos contaminados por metales pesados, especialmente plomo y mercurio, debido a su capacidad para acumularlos en sus raíces y partes aéreas en grandes concentraciones.

Bibliografía

https://sierradebaza.org/fichas-tecnicas/fichas-flora-plantas/flora-o-a-s/dittrichia-viscosa

https://es.wikipedia.org/wiki/Dittrichia_viscosa

Inicio

OLIVARDA

https://herbarivirtual.uib.es/es/general/151/especie/dittrichia-viscosa-l-greuter

Serbal de los cazadores (𝙎𝙤𝙧𝙗𝙪𝙨 𝙖𝙪𝙘𝙪𝙥𝙖𝙧𝙞𝙖)

Si durante este otoño has tenido ocasión de visitar la Sierra de Guadarrama o la Sierra de Somosierra, en el norte de la Comunidad de Madrid, es posible que te hayas cruzado con uno o varios ejemplares de la especie que traemos hoy: el Sorbus aucuparia, comúnmente conocido como serbal de los cazadores.

Descripción botánica

Esta especie de árbol caducifolio puede llegar a medir unos 15 metros, llegando en ocasiones a alcanzar los 20. La corteza de su tronco es lisa, de color grisáceo. Presenta hojas caducas, compuestas, e imparipinnadas, con forma alargada y margen aserrado . El envés de la hoja presenta pelillos cuando los ejemplares son jóvenes. Las flores son blancas y aromáticas, y presentan 5 pétalos cada una. Forman densas inflorescencias de tipo corimbo que florecen a finales de la primavera. Los frutos son pomos globosos, de colores entre rojo y anaranjado brillantes. Maduran al finalizar el verano, entre los meses de septiembre y octubre, y permanecen en el árbol en invierno cuando ya han perdido las hojas.

Detalle de las hojas, flores y frutos del serbal de los cazadores
(Fuente: https://almacenalquianhoptimo.com/shop/lamina-botanica-serbal).

Etimología

El serbal de los cazadores pertenece a la familia de las rosáceas, por lo que está emparentado con especies tan conocidas como el majuelo (Crataegus Monogyna), el rosal silvestre (Rosa canina), el almendro (Prunus dulcis) o el cerezo (Prunus avium). ¿Y a qué debe su nombre? Los frutos ya comentados del serbal son blandos y jugosos, y sirven de alimento a diversas especies de aves. «Aucuparia» proviene del latín «aucupor«, que significa «cazar aves«, ya que los cazadores utilizaban los frutos de esta especie como reclamo para atraer y cazar aves.

Distribución y hábitat

El serbal de los cazadores se distribuye ampliamente por Europa y Asia, llegando incluso a los países nórdicos y al noreste de África. En la Península Ibérica es más habitual encontrarlo en la mitad norte. En cuanto a la altitud, suele localizarse a partir de los 300 metros, y llegar hasta los 2.000 metros de altitud.

Suele crecer en zonas montañosas, y asociado a bosques de hayas, robles y abetos, aunque también puede aparecer aislado en claros de monte y roquedos. Puede desarrollarse en diferentes tipos de suelos, aunque tiene preferencia por suelos silíceos. Respecto a las condiciones climáticas, tolera muy bien el frío, típico de regiones montañosas. Y crece en ambientes húmedos con precipitaciones recurrentes, aunque puede aguantar la sequía.

Ejemplar de Sorbus aucuparia en una zona de montaña.

Ecología

Como ya hemos comentado, los frutos del serbal sirven de alimento a diversas aves, como el mirlo (Turdus merula) o el ampelis europeo (Bombycilla garrulus). Los zorzales y los gorriones también se alimentan de sus frutos al llegar el otoño.

Frutos comestibles del serbal de los cazadores en detalle.
(Fuente: https://www.asturnatura.com/especie/sorbus-aucuparia)

Las aves cumplen además una función ecológica esencial al diseminar las semillas del serbal. Al pasar por los tubos digestivos de las aves, las semillas de los frutos resisten y son excretadas junto a sus deposiciones. Este proceso sirve como mecanismo de dispersión de semillas a través de los excrementos de las aves.

Por otra parte, aunque no sea planta nutricia específica, el serbal de los cazadores sí cumple otra función ecológica al ser una de las principales especies de sustento para diversas larvas de insectos lepidópteros o mariposas.

Usos y curiosidades

Los frutos del serbal son ricos en vitamina C y, aunque no se comen en crudo, se han utilizado tradicionalmente para elaborar mermeladas y algunos licores. Las flores se empleaban para elaborar una infusión calmante parecida al té. Y las hojas, que tienen propiedades astringentes, era usadas en casos de estreñimiento.

La corteza del árbol tiene un alto contenido en taninos, por lo que también se ha utilizado para curtir pieles. La madera además es bastante elástica y resistente, lo que permitió fabricar los ejes de las ruedas de los carros y utilizar las ramitas incluso en cestería.

Actualmente el serbal se usa para fijar y proteger los suelos de montaña, y los cauces de los ríos. También se planta como especie ornamental, debido a la belleza de sus hojas caducifolias, flores blancas, y brillantes frutos rojos – anaranjados.

Y como curiosidad extra, el serbal de los cazadores era considerado un árbol mágico para algunas culturas, como los celtas, que creían que alejaba los malos espíritus y protegía los hogares y el ganado.

A nivel nacional, es una especie que presenta buenas poblaciones y áreas de extensión, por lo que está catalogada como Preocupación Menor. No obstante, sí aparece como especie protegida en algunos catálogos regionales como los de la Comunidad de Madrid y Extremadura.

Fuentes:

Inventario nacional del Miteco

Catálogo Regional de Especies Amenazadas y de Árboles Singulares de la Comunidad de Madrid

Serbal de los cazadores (Sorbus aucuparia)

https://www.arbolapp.es/especies/ficha/sorbus-aucuparia/

https://es.wikipedia.org/wiki/Sorbus_aucuparia

https://www.verdeesvida.es/fichas_de_plantas/%EF%BF%BDrboles-y-palmeras_2/serbal-de-los-cazadores_3052

https://meteosierra.com/naturaleza/flora/sorbus-aucuparia/

https://www.asturnatura.com/especie/sorbus-aucuparia

De higos a brevas

Te guste o no comer higos y brevas, seguro que alguna vez has utilizado esta expresión: «De higos a brevas». Pero… ¿te has parado a pensar un poco más en ella? Utilizamos la expresión «de higos a brevas» para decir  que transcurre mucho tiempo entre dos hechos, por ejemplo, «se le suele ver de higos a brevas».

Aunque coloquialmente son considerados frutos, los higos y las brevas en realidad son inflorescencias que han crecido con las flores hacia dentro. En esta entrada también las llamaremos frutos para simplificar. Ambos provienen de la higuera (Ficus carica), y el nacimiento de unos y de otros están separados por un periodo de 8 a 10 meses.

Cuando empieza el buen tiempo y llega la primavera (aproximadamente desde finales de mayo hasta junio) aparecen en la higuera los primeros frutos. Son las brevas. Se trata de un fruto bastante más grande que los higos y, en algunas ocasiones, alargado. Su piel es más fina y quebradiza, poco lechosa. La carne es menos dulce que la del higo. Estas características se las proporciona la gran cantidad de agua que tienen ya que se desarrollan en época primaveral. Aunque si el año viene seco será una mala temporada de brevas.

Brevas de junio en el huerto del CEA El Campillo.

Después de una pausa en el árbol, comienzan a salir nuevos frutos, aproximadamente desde agosto hasta septiembre. En esta ocasión se trata de los higos. Estos, en comparación con las brevas, son más pequeños y redondeados, de piel más firme y gruesa, y su carne es muy dulce debido a su alto contenido en azucares. Todo ello características de crecer en pleno verano.

Higos de agosto en el huerto del CEA El Campillo.

Existe otro refrán popular hace referencia a su sabor en las diferentes épocas del año: «Por san juan (24 junio) brevas, por san pedro (29 junio), las más buenas, y por san miguel (29 septiembre), higos a vender, que tan dulces son como la miel».

A pesar de que puede parecer que las brevas son frutos tempranos, en realidad son tardíos. Las brevas, en este sentido, son los higos que no terminaron de crecer en la temporada anterior y que llegan a la madurez al comienzo de la temporada siguiente y permanecen en el árbol en forma de yemas durante el invierno. Al ser los higos los últimos en nacer pasan casi 9 meses hasta volver a ver a las brevas. Y de ahí que se hayan usado para crear esta expresión que nos acompaña a lo largo de nuestras vidas.

Fuentes:

http://www.tapasmagazine.es/de-donde-viene-la-expresion-de-higos-a-brevas/

http://www.elespanol.com/ciencia/nutricion/20210630/no-no-mismo-higo-breva-principales-diferencias/592691955_0.html

https://diario-de-un-cateto-ilustrado.com/de-donde-procede-la-expresion-de-higo-a-brevas-y-que-diferencia-existe-entre-estos-dos-frutos-del-mismo-arbol/

El Real Jardín Botánico Juan Carlos I (parte 2)

En la primera parte de esta entrada, te introdujimos algunos de los elementos que podías encontrarte oteando los rincones de este complejo jardín. En esta segunda parte seguimos con el paseo para terminar de descubrirte todos sus encantos.

A lo largo de tu visita te recomendamos visitar la Huerta Ecológica y los Jardines Cisnerianos. En la Huerta Ecológica puedes encontrar unas 50 especies de plantas hortícolas cultivadas, siguiendo la agricultura ecológica. En los bancales e invernaderos de la huerta hay tanto cultivos de secano como de regadío, así como plantas aromáticas y árboles frutales. El recinto de los Jardines Cisnerianos está destinado en su totalidad al cultivo de plantas medicinales, ordenadas por criterios terapéuticos.

Huerta Ecológica

En los alrededores de la Huerta Ecológica se sitúan los recintos dedicados a la flora regional. ¿Y cuál es la flora regional? Pues aquellas especies vegetales típicas tanto de la Comunidad de Madrid como de la provincia de Guadalajara. En esta zona se encuentran la Escuela Sistemática, un recinto donde las plantas se ordenan por familias y géneros, de forma taxonómica al estilo del Jardín Taxonómico, y las Comunidades Naturales, donde se agrupan por comunidades, tal y como se dan en la región (cumbres de Guadarrama y Ayllón, parameras, campiñas, valle del Alberche…). En esta zona también encontrarás el Auditorio del Jardín Botánico, donde a veces se realizan conciertos, y un par de miradores, ideales para descansar y obtener unas excelentes vistas panorámicas.

Panel informativo sobre flora regional

El siguiente recinto que no te puedes perder es la Rosaleda Ángel Esteban, sobre todo en época primaveral. Actualmente este recinto se encuentra en restauración, pero próximamente podrás disfrutar de todo su esplendor. Esta colección fue donada en 2004 por el rosalista Ángel Esteban, que dedicó toda su vida a su cultivo y colección, y cuenta con ¡más de 2.600 ejemplares de rosales de casi 600 variedades diferentes! Muchas variedades se consiguen por hibridación de ejemplares, dando lugar a una amplia gama de colores. ¿Sabes cuáles son las únicas tonalidades que no se han podido obtener hasta ahora? ¡Los colores azul y negro puros! Te animamos a descubrir el resto de colores presentes.

Para acabar tu recorrido por el Jardín no olvides visitar el Arboreto Ibérico, un recinto con especies vegetales de la España peninsular. Aquí podrás encontrar especies vegetales de bosques de ribera (álamo blanco, olmo, sauce…), bosques mediterráneos (encina, coscoja, quejigo…), pinares (pino carrasco, pino piñonero, abeto pinsapo…) o matorrales mediterráneos (jara, tomillo, brezo…) entre muchas otras.

Arboreto Ibérico

Y si aún te sobra tiempo, puedes visitar el túnel de cicadales, con una colección de plantas coníferas primitivas con más de 300 millones de años, las cicadáceas. ¡Son auténticos fósiles vivientes! También tienes la opción de visitar el Arboreto de Coníferas, con especies de este grupo de gimnospermas de todo el mundo, y el Arboreto de Exóticas, con ejemplares vegetales que no se dan en España pero pueden establecerse con éxito.

Como ves, hay muchos recintos que recorrer, muchas especies que observar, oler, y mucho por aprender. Y si antes de realizar tu visita quieres hacer un pequeño recorrido de forma digital, te dejamos este vídeo con imágenes grabadas en el propio recinto del Jardín Botánico y a vista aérea de dron.

¡No te lo pierdas!

Para saber más:

https://www.uah.es/es/conoce-la-uah/la-universidad/edificios/Real-Jardin-Botanico-Juan-Carlos-I-00003/

https://botanicoalcala.es/

https://www.youtube.com/watch?v=TiOdnyp2L6A&t=110s

El Real Jardín Botánico Juan Carlos I (parte 1)

En una de nuestras entradas de blog anteriores ya os hablamos de lo que era una xiloteca, poniendo como ejemplo la que se encuentra en el Real Jardín Botánico Juan Carlos I de la Universidad de Alcalá. En esta entrada de blog queremos que conozcas un poco más sobre este espacio natural situado en el este de la Comunidad de Madrid.

Inaugurado oficialmente en 1994 (sí, el mismo año en que se declaró el Parque Regional del Sureste) y situado en el campus universitario de la Universidad de Alcalá de Henares (UAH), este recinto cuenta con una extensión total de 26 hectáreas, unas tres veces más que el Real Jardín Botánico de Madrid. Forma parte de la Red Internacional de Jardines Botánicos.

Real Jardín Botánico Juan Carlos I

El Real Jardín Botánico Juan Carlos I tiene 4 objetivos principales:

Educación y divulgación: cuenta con un programa de educación ambiental. Se realizan visitas guiadas, talleres, y paseos del mes centrados en un recinto concreto. También participa en eventos europeos como la «Semana de la Ciencia» o el «Día de la fascinación por las plantas«.

Investigación científica: todas las colecciones vegetales, el banco de semillas y los cultivos experimentales pueden ser utilizados por investigadores de la universidad. El banco de semillas también está disponible para intercambio con otros jardines botánicos y entidades similares.

Conservación de especies: desde el Jardín Botánico se trabaja en la conservación de especies de flora que se encuentran amenazadas o son vulnerables. Para ello dispone de instalaciones que permiten su almacenamiento y conservación.

Uso recreativo: el Jardín también ofrece un uso recreativo como lugar de esparcimiento, ocio, y acercamiento a la naturaleza para el visitante.

Un recorrido temático

Si vienes de visita al Jardín Botánico te aconsejamos que te tomes tu tiempo. Si dispones de poco, puedes optar por realizar un recorrido más corto visitando sólo algunos de los recintos, pero si quieres realizar un recorrido completo para ver bien todo puede que necesites entre 3 y 4 horas.

Mapa completo del Jardín

Puedes comenzar tu visita por el Jardín Taxonómico, un espacio con unas 700 especies de flora de todo el mundo. Este recinto supone la primera colección del Jardín que se inició en el año 1992. Se encuentra ordenado taxonómicamente, por familias y géneros de especies y según el criterio evolucionista. Aquí podrás visitar especies como la yuca (Manihot esculenta) o el abeto de douglas (Pseudotsuga menziesii), cuyas hojas desprenden un fuerte aroma afrutado.

Jardín Taxonómico de flora mundial

Cerca del Jardín Taxonómico podrás encontrar los invernaderos de cactus y crasas y el Orquidearium (Minitropicarium). ¿Alguna vez has estado en el desierto o en la selva? Pues en ellos podrás encontrar algunas especies que pueden desarrollarse en estos ecosistemas. En los invernaderos de cactus y crasas se encuentra la mayor colección española de cactus, con casi 10.000 ejemplares y más de 3.500 especies diferentes. Dentro del Minitropicarium, donde se recrea la humedad característica de la selva, se encuentran unas 270 especies diferentes del bosque tropical, pertenecientes en su mayoría al grupo de las orquídeas.

Invernadero de cactus y Orquidearium (Minitropicarium)

Y estas son sólo algunas de las maravillas que ofrece un paseo por el Botánico de Alcalá. En la segunda parte de esta entrada te mostraremos más secretos acerca de este jardín-museo.

Flores de invierno

Aunque desde siempre nos han enseñado que la primavera es la estación de las flores (y no deja de ser verdad), si nos fijamos bien, durante el invierno también podemos ver algunas. Pero… ¿qué plantas producen sus flores en esta estación del año? La respuesta es bien fácil: los árboles que forman el bosque de ribera (al menos en el entorno de la laguna de El Campillo). Puede que no sean flores muy llamativas ya que son de pequeño tamaño y casi ni parecen una flor, pero sí que son abundantes. Los árboles de los que hablamos son el álamo blanco (Populus alba), álamo negro (Populus nigra), sauce (Salix alba), fresno (Fraxinus angustifolia) y olmo (Ulmus minor). Vamos a ver las flores de cada uno de ellos.

Amentos de chopo en el suelo del camino al C.E.A El Campillo.

En el caso de los álamos (también llamados chopos) y el sauce, las flores tienen muchas cosas en común. En las tres especies las flores crecen en racimos colgantes llamados amentos y tienen por un lado árboles con flores masculinas y por el otro árboles con flores femeninas ya que son especies dioicas. Los amentos de flores femeninas, que comienzan a aparecer unos días después de las masculinas, son muy fáciles de identificar debido a la presencia de un pistilo de color verde que ocupa prácticamente toda la flor (como unas «bolas verdes»).

Por su parte, para distinguir los amentos masculinos hay que buscar «unos gusanos» de colores colgando de los árboles. Para distinguir las flores masculinas entre las especies hay que fijarse en el color y en el tamaño de los amentos. Los amentos del álamo blanco son robustos, anchos y con flores de color rosáceo rojizo cuando acaban de abrirse, y más amarillas cuando van perdiendo partes de la flor. Por su parte, los del álamo negro son más finos y alargados y de color más rojizo. Por último, los del sauce presentan flores amarillas. De estas tres especies; los primeros que empiezan a florecer son los álamos blancos macho, seguidos de las hembras de esta misma especie.

Las flores del fresno y del olmo también son minúsculas y crecen en inflorescencias pero en este caso formando glomérulos. Además, al ser especies monoicas, todos estos árboles presentan flores hermafroditas, es decir, que contienen estambres y pistilos. Las flores de los fresnos carecen de sépalos y pétalos y se disponen formando ramilletes opuestos. Por su parte, las flores del olmo forman glomérulos globosos alternos de color verdoso o pardo-rojizo con un número variable de sépalos. Los fresnos junto a olmos y álamos blancos machos son los primeros que florecen empezando a finales de enero o principios de febrero.

Otras de las flores que pueden verse en nuestro camino en esta época del año, son las flores de los almendros, hermafroditas y monoicas, de un tamaño de unos 3-5 centímetros y con 5 pétalos de color entre blanco y rosáceo, crecen de manera solitaria o agrupadas hasta de 4 en 4.

Si es la primera vez que intentas identificar a los árboles por su flores seguro que no te resulta fácil. Pero no ceses en tu empeño…¡tómatelo como un juego! Aquí te dejamos una pequeña guía de identificación.

flores.de.invierno
Ilustraciones de los diferentes amentos e inflorescencias del álamo blanco, álamo negro, sauce blanco, fresno y olmo. Fuente: Guía de flora del Parque Regional del Sureste.

Todo es cuestión de práctica y el camino que lleva a nuestro centro es la mejor clase para aprender a diferenciarlas ya que, en un kilómetro de distancia puedes verlas todas. ¡Anímate a venir a descubrirlas! Y si tienes dudas… ¡pregúntanos!