Te guste o no comer higos y brevas, seguro que alguna vez has utilizado esta expresión: «De higos a brevas». Pero… ¿te has parado a pensar un poco más en ella? Utilizamos la expresión «de higos a brevas» para decir que transcurre mucho tiempo entre dos hechos, por ejemplo, «se le suele ver de higos a brevas».
Aunque coloquialmente son considerados frutos, los higos y las brevas en realidad son inflorescencias que han crecido con las flores hacia dentro. En esta entrada también las llamaremos frutos para simplificar. Ambos provienen de la higuera (Ficus carica), y el nacimiento de unos y de otros están separados por un periodo de 8 a 10 meses.
Cuando empieza el buen tiempo y llega la primavera (aproximadamente desde finales de mayo hasta junio) aparecen en la higuera los primeros frutos. Son las brevas. Se trata de un fruto bastante más grande que los higos y, en algunas ocasiones, alargado. Su piel es más fina y quebradiza, poco lechosa. La carne es menos dulce que la del higo. Estas características se las proporciona la gran cantidad de agua que tienen ya que se desarrollan en época primaveral. Aunque si el año viene seco será una mala temporada de brevas.
Brevas de junio en el huerto del CEA El Campillo.
Después de una pausa en el árbol, comienzan a salir nuevos frutos, aproximadamente desde agosto hasta septiembre. En esta ocasión se trata de los higos. Estos, en comparación con las brevas, son más pequeños y redondeados, de piel más firme y gruesa, y su carne es muy dulce debido a su alto contenido en azucares. Todo ello características de crecer en pleno verano.
Higos de agosto en el huerto del CEA El Campillo.
Existe otro refrán popular hace referencia a su sabor en las diferentes épocas del año: «Por san juan (24 junio) brevas, por san pedro (29 junio), las más buenas, y por san miguel (29 septiembre), higos a vender, que tan dulces son como la miel».
A pesar de que puede parecer que las brevas son frutos tempranos, en realidad son tardíos. Las brevas, en este sentido, son los higos que no terminaron de crecer en la temporada anterior y que llegan a la madurez al comienzo de la temporada siguiente y permanecen en el árbol en forma de yemas durante el invierno. Al ser los higos los últimos en nacer pasan casi 9 meses hasta volver a ver a las brevas. Y de ahí que se hayan usado para crear esta expresión que nos acompaña a lo largo de nuestras vidas.
A pocos kilómetros de Madrid, en el término municipal de Chinchón, se encuentra un paraje sorprendente: la Laguna de San Juan, debido a sus valores naturales, paisajísticos, biológicos y educativos tiene varias figuras de protección, entre ellas están: Refugio de Fauna y Humedal incluido en el Catálogo de Embalses y Humedales de la Comunidad de Madrid y en el inventario de Zonas Húmedas.
El origen de la laguna es natural modificada. Su origen era una laguna endorreica aunque desapareció casi por completo a mediados del S.XX debido a un proceso progresivo de colmatación. Tras esto se realizaron diversos proyectos de restauración (excavación de los vasos…) consiguieron lo que en la actualidad se ha convertido en un ecosistema en equilibrio y con gran valor ecológico.
Entre la fauna presente en esta laguna podemos encontrar animales como: la nutria (Lutra lutra), rata de agua (Avicola sapidus), avetorillo común (Ixobrychus minutus), calamón común (Porphyrio porphyrio), cormorán grande (Phalacrocorax carbo) o el martinete común (Nycticorax nycticorax).
Desde que en Diciembre de 2024 se terminó la construcción de un mirador, la laguna de San Juan se ha convertido en el punto de encuentro ideal para aficionados a la ornitología y a la fotografía y es que visitar esta laguna es una oportunidad para disfrutar de la fauna y la flora. Es un lugar perfecto para desconectar, aprender y valorar la importancia de conservar nuestros humedales.
La cornicabra o terebinto es un arbusto típico del bosque mediterráneo, que podemos encontrar por distintos rincones del Parque Regional del Sureste, debido a su adaptabilidad a todo tipo de terrenos. Acompaña a otras formaciones del sotobosque como jaras y coscojas y suele encontrarse en las zonas más expuestas al sol.
Es un arbusto muy ramoso que puede llegar a alcanzar 5 metros, dándole porte de «arbolito», alcanzando algunos ejemplares incluso hasta 10 metros. A pesar del gran porte que puede alcanzar, se trata realmente de un arbusto, cuyas ramas son alternas, de corteza rojiza cuando son jóvenes, que se vuelve grisácea y se agrieta con la edad.
Porte arbustivo de laCornicabra (Pistacia terebinthus). Fuente: florandalucía.es.
La cornicabra pertenece a la familia de las Anacardiaceae, que incluye especies muy conocidas y comestibles como el pistacho, el mango o los anacardos.
Su nombre científico Pistacia terebinthusderiva del griego, siendo “Pistacia” (pistake) = nuez, por la forma de su fruto, y el nombre específico de la especie “terebinto” proviene de la resina que se puede obtener de esta planta.
Su nombre común o vernáculo, Cornicabra, hace referencia a las agallas que desarrolla la planta con forma de cuerno de cabra, de color verde a carmín oscuro, llamadas algarrobas de Judea. Son curtientes, tintóreas, ricas en resina y se pueden quemar a modo de incienso.
Cornicabra en los Cortados del Piul (Rivas).Fuente: Centro Campillo
Estas agallas que forma la planta, son una estructura de protección frente a las picaduras de un pulgón (Baizongia pistaciae) en sus hojas. Mientras que la agalla protege al arbusto de una posible infección, en el interior de la misma, se desarrollan los huevos del pulgón, protegidos del exterior.
Izq. Agallas con forma de legumbre de Pistacia terebinthus. Dcha: Desarrollo de huevos de pulgón en el interior de la agalla. Fuente: florandalucia.es (ambas fotos)
Sus hojas son caducas y compuestas, es decir, que el limbo de la hoja se encuentra dividido en porciones individuales, llamadas hojuelas o foliolos, cada una de las cuales se inserta en el nervio medio de la hoja, el raquis. Suele presentar de 3 a 9 hojuelas ovaladas de margen entero, sin pelos, coriáceas, de color verde oscuro, con el haz brillante y el envés un poco más pálido. El pedúnculo de la hoja (estructura con forma de tallo que le sirve de unión a la rama) es rosado y la forma del ápice (punta de la hoja) es mucronulado, muy característico.
Izq: Hoja de Pistacia terebinthus. Fuente: Arbolapp. Dcha:Tipos de ápices de hojas Fuente: fcen uncuyo.
La Cornicabra es una especie dioica, es decir, hay arbustos que son machos y otro hembras. Las flores no son muy llamativas y carecen de pétalos. Se reúnen en inflorescencias de tipo panícula, de tamaño similar a las hojuelas. Florece de abril a junio.
Izq. Inflorescencia tipo panícula de Pistacia terebinthus. Fuente: Wikipedia. Dcha. Frutos de Pistacia terebinthus. Fuente: florandalucia.es
El fruto es una drupa ovalada, seca, comprimida, de tamaño parecido al de un guisante, entre 4 y 7 milímetros. Cuando madura adquiere una coloración rojiza y se torna parda al secarse. Sólo tiene una única semilla por fruto. Fructifica en octubre y noviembre.
Ecología
Es indiferente del tipo de suelo. Crece en zonas rocosas, zonas calcáreas, taludes, pedregales y forma parte de los bosques mediterráneos como especie acompañante de encinares, alcornocales, acebuchares, pinares, etc. Se asocia con acebuches, lentiscos, coscoja, jaras, etc. Su presencia indica cierta calidad del suelo.
Tiene un gran valor ecológico, por ser una especie resistente y pionera, que fija y enriquece los suelos, facilitando la colonización para otras plantas. Los pájaros y los pequeños mamíferos, se alimetan de sus frutos y dispersan sus semillas.
Aunque soporta zonas umbrías, es más común encontrarle en zonas soleadas. Aparece desde los 300 a los 1.300 m de altitud.
Distribución
La cornicabra o terebinto es una planta originaria de la cuenca mediterránea. En la Península ibérica ocupa gran parte del territorio, exceptuando las zonas más secas y la zona noroccidental de la península. En Mallorca, se encuentra únicamente en la Serra de Tramontana.
Distribución Pistacia terebinthus en la península ibérica. Fuente: fundaciónFIRE.org
Usos
De la cornicabra se utilizan prácticamente todas las partes de la planta, siendo la resina la más apreciada por su alta calidad y sus propiedades medicinales.
La madera de cornicabra se considera de excepcional calidad, dura y resistente. Tiene una albura abundante (parte exterior del tronco) de color amarillo pálido y duramen (parte interior del tronco) rojizo y veteado. Es fácil de pulir y tornear, por lo que se ha usado en tornería, marquetería y ebanistería . Sus raíces jaspeadas de color rojo, se utilizan para elaborar pipas de fumar y cajas de tabaco. Da también buen carbón vegetal.
De la corteza del cornicabra se extrae una resina de alta calidad, conocida como trementina verdadera o trementina de Kios. Incolora en la exudación o la incisión en la corteza, se vuelve de color amarillento de aspecto transparente y con un olor suave.
Esta resina tiene propiedades diuréticas, estimulantes y aromáticas. Es antiséptica, antiespasmódica, citostática, expectorante y vulneraria. Se toma de forma interna para el tratamiento de infecciones bronquiales crónicas, urinarias, renales, hemorragias, piedras de vesícula, gota, ciática, e incluso para combatir el cáncer. Antiguamente se usaba como excitante enérgico.
Las hojas y las cortezas de la cornicabra son ricas en taninos, al igual que las agallas.
Los frutos maduros han sido tostados como sucedáneo de la pimienta. En Grecia, consumen los frutos, que son muy energéticos, y también se emplean como forraje del ganado. Macerados en vinagre y sal, pueden ser usados como condimento. Las semillas son dulces de las que se puede extraer un aceite comestible.
Otro uso importante de toda la planta, es su uso como patrón de injerto para el pistachero (Pistacia vera L.), que es de la misma familia que la cornicabra (Anacardiaceae) y produce un apreciado fruto seco, el pistacho.
Pistachos, frutos de Pistacia vera L. Fuente: agroforestalesesla.com
Los murciélagos son vitales para el equilibrio ecológico en las grandes ciudades, contribuyendo a la salud del medio ambiente, el control de plagas y la promoción de la biodiversidad. Su conservación y protección son esenciales para mantener ciudades sostenibles y saludables.
Murciélago ratonero pardo-Juan Tomas Alcalde / Fuente SEO
Cada día es más conocida la importancia de los murciélagos en las grandes ciudades españolas, y su importancia se puede resumir en varios aspectos clave: control de plagas, polinización, dispersión de semillas, bioindicadores, etc. Su presencia en las ciudades puede indicar un ecosistema saludable y equilibrado, y contribuyen a la diversidad de especies en entornos urbanos.
Pese a las condiciones adversas de las ciudades, los murciélagos han mostrado una notable capacidad de adaptación. Pueden utilizar edificios y estructuras urbanas como refugios, lo que demuestra su resiliencia y su capacidad para coexistir con los humanos.
Cómo favorecer a estos pequeños aliados
En primer lugar, la educación y la concienciación ambiental son esenciales para promover la comprensión de su importancia, aumentando la apreciación de la vida silvestre. También la necesidad de proteger su hábitat, reduciendo así los daños, voluntarios o involuntarios, que les pueden provocar los ciudadanos, además de incentivar a la participación en la mejora de lo hábitats de estos animales.
Colocación de refugios para murciélagos
Una buena forma de aumentar la población en nuestro barrio es la colocación de cajas refugio para murciélagos. Estos refugios se pueden colocar en fachadas de viviendas o edificios, buscando un lugar tranquilo y resguardado del viento. Eso sí, no se deben colocar cerca de farolas u otras fuentes de luz artificial. Se deben colgar a una altura entre 3 y 6 metros, fuera del alcance de los depredadores. También se pueden colocar varias cajas, ya que los murciélagos en verano suelen cambiar varias veces de refugio.
Planos para la fabricación de cajas refugio para murciélagos
Una vez instalada, conviene darles espacio y tranquilidad e intentar no manipularla para que los animales se sientan seguros. Es importante recordar que los murciélagos son especies protegidas en España por Real Decreto 439/1990, por lo que su transporte, comercialización, cautividad doméstica y muerte están prohibidos.
Si estás valorando la posibilidad de colocar cajas refugio para murciélagos, te interesarán los siguientes enlaces:
Vídeo tutorial de cómo fabricar una caja refugio, realizado por ANSE.
Seguro que alguna vez te has encontrado con este curioso caracol y te ha llamado la atención su aspecto más parecido a alguna caracola marina ¿verdad?
Se le conoce comúnmente como caracol degollado o caracola terrestre, y en algunos casos también es llamado caracol destructor por tratarse de un voraz depredador. Pero este animalito no tiene nada que ver con el mar.
Se trata de un molusco gasterópodo terrestre, de la familia 𝙎𝙪𝙗𝙪𝙡𝙞𝙣𝙞𝙙𝙖𝙚, de unos 20-50 x 9-20 mm de tamaño. Concha inconfundible de color pardo brillante con forma de cono con el ápice truncado, sus vueltas son convexas y suele tener unas 10 vueltas cuando es pequeña, y 4 ó 6 cuando crece y perdiendo las últimas quedando así su punta partida. El cuerpo del animal es oscuro aunque de tonos variables.
Su alimentación es omnívora y se alimenta principalmente de caracoles, babosas y sus huevos, para ello los rae con su rádula , también se alimenta de materia vegetal viva o en descomposición, aunque en comparación con otros caracoles su efecto en las plantas es menor y se considera más beneficioso por su efecto depredador.
Más activo con clima suave, de noche o con lluvia, pero tolera el invierno y la sequía enterrándose en el suelo.
Es de origen mediterráneo y está presente en la mayor parte de la Península Ibérica, aunque se ha extendido por otros países, por ejemplo algunos estados de EE.UU., como método biológico de control de plagas de moluscos terrestres.
Así que ¡ya sabes!, un método muy eficaz para luchar contra las plagas de caracoles y babosas en tu huerto o jardín. Y recuerda, antes de despedir a algún animalito, antes infórmate, quizá te sorprenda saber que tienes aliados más cerca de lo que te imaginas.
El pasado domingo 15 de junio, pudimos volver a disfrutar de una jornada sobre odonatos (es decir, libélulas y caballitos del diablo) en un lugar muy especial dentro del Parque Regional del Sureste: las Lagunas del Porcal, que debido a su gran biodiversidad, esta declarada como Reserva Integral dentro del Parque. Esta finca tiene un Acuerdo deCustodia del Territorio con la Asociación naturalista Naumanni, la cual potencia y favorece la conservación de este entorno.
Orthetrum cancellatum. Foto: Centro Campillo
Al igual que el año pasado, que realizamos por primera vez esta actividad sobre odonatos, tuvimos el privilegio de contar con los conocimientos de Iván García, técnico de campo de Brinzal y responsable de la identificación, muestreo y seguimiento de libélulas y caballitos del diablo en la antigua cantera de La Chanta, restaurada siguiendo criterios ecológicos.
La actividad comenzó con una presentación sobre características morfológicas, ciclo de vida y técnicas de muestreo de estas especies en el campo. Iván también nos habló de las principales especies de libélulas y caballitos del diablo presentes en el sureste madrileño. En nuestra anterior entrada sobre odonatos, podéis consultar estos aspectos biológicos.
Y después de la parte teórica, salimos al campo en su búsqueda y pudimos encontrar y disfrutar de una gran variedad de especies presentes en el sureste de Madrid. Aquí dejamos el listado de las especies que pudimos observar:
No solo observamos a estas especies en solitario, posadas o volando, sino que también pudimos observar distintos momentos de su ciclo de vida:
Exuvias, de su último estadio larvario, cuando abandonan el agua para transformase mediante metamorfosis, en un adulto con alas.
Exuvia. Foto: Centro Campillo
La cópula, en la cual se forma la conocida forma de corazón entre el cuerpo del macho (arriba) y de la hembra (abajo).
Izq.: Cópula de Ischnura grellsii. Foto: Alejandro Aparicio. Dcha:Cópula de Platycnemis latipes. Foto: Centro Campillo
Y la ovoposición, es decir, la puesta de huevos por parte de la hembra, muchas veces en tandem con el macho. En este caso, la ovoposición la realizaban sobre la superficie de plantas acuática (Epifítica)
Ovoposición de Platycnemis latipes. Foto: Alejandro Aparicio
Muchas gracias a la Asociación Naumanni por permitirnos realizar esta y otras muchas colaboraciones en el entorno de las Lagunas del Porcal.
Y un agradecimiento muy especial a Iván García por realizar esta jornada y compartir sus conocimientos sobre odonatos. También a Alejandro Aparicio por cedernos las fotos tan bonitas que hizo durante esta jornada.
La jabuna (Gypsophila struthium) es otra de las «superplantas» presente en el ecosistema de los cortados yesíferos del Parque Regional del Sureste. Como ya comentamos en la entrada sobre la Ontina, la flora presente en este ecosistema tiene adaptaciones especiales para poder soportar la salinidad y aridez de este suelo formado, de manera mayoritaria, por yesos.
La Jabuna es un arbusto perenne que puede alcanzar hasta un metro de altura. Es sufruticosa, es decir, que tiene los tallos leñosos solo en su base, como estrategia para reducir la evapotranspiración en ambientes muy calurosos. También es una planta glabra, que significa que no tiene ninguna estructura u órgano vegetal cubierto por indumento o «pelusilla». Esta especie de arbusto pertenece a la familia Caryophyllaceae.
Su nombre científico Gypsophila struthium, está formado por el nombre del género, que lo creó Linneo a partir de gýpsos: «yeso», y phýlos: » amigo» o «amante”, por tanto “amante de los yesos»; y el nombre específico, que es una derivación de struthio, “avestruz”, debido a sus tallos largos y erectos, grises y con engrosamientos en los nudos, que recuerdan al cuello del avestruz.
Descripción botánica.
Sus tallos son rectos y ascendentes, de las que van surgiendo las hojas, que son pequeñas, lineales y carnosas, con un tamaño que puede alcanzar los 40 milímetros como mucho. Las características de sus hojas: lineales, delgadas y de escasa superficie foliar, son una adaptación para reducir la evapotranspiración en ambientes áridos.
Hoja Jabuna. Fuente: ARBA Bajo Jarama.esJabuna. Fuente: ARBA Bajo Jarama
Las flores se presentan en forma de inflorescencias globosas, es decir, agrupadas de manera que forman un globo. Las flores en estas inflorescencias, se distribuyen en ella de manera corimbiformes o capituliformes. Los pétalos son muy pequeños, de 3 a 4,5 milímetros, de color blanco.
Inflorescencia Jabuna. Fuente: Darío Meliá. ARBA Bajo JaramaDetalle flor Jabuna. Fuente: Darío Meliá. ARBA Bajo Jarama
El fruto se presenta en forma de cápsula, también muy pequeño, de 3 a 5 milímetros. En su interior, se encuentran las diminutas semillas, de color negro o castaño, con un tamaño de entre 1 y 2 milímetros.
Fruto en forma de cápsula (izquierda) y semillas (derecha) de la Jabuna. Dcha. Fuente: Anuario de biodiversidad 2021. Comunidad de Madrid
Distribución espacial.
La jabuna es un arbusto endémico del centro, este y sur peninsular. En la Comunidad de Madrid coloniza laderas, cerros y bordes de caminos de suelos ricos en yesos, de zonas áridas o semiáridas, siendo habitual y relativamente común en el sureste de Madrid. Se encuentra en todos los municipios del Parque Regional del Sureste, aunque las áreas más extensas se hallan en el término de San Martín de la Vega y, en menor medida, en Valdemoro.
Es un bioindicador de suelos ricos en yesos. También necesita exposición directa al sol y no tolera los encharcamientos. Aparece junto a otras formaciones vegetales como espartales, tomillares, etc. Además, esta planta caracteriza a un Hábitat Prioritario: el jabunal, formado por matas no muy densas de aproximadamente 60 cm de altura.
Es una planta con una gran capacidad colonizadora, suele aparecer en los primeros estadios de sucesión en hábitats alterados, como ocurre en canteras de yeso abandonadas.
USOS
Sus raíces se usaban para lavar la ropa, de ahí varios de sus nombres comunes: jabuna, jabonera, saponaria de la Mancha, etc. Con la raíz se preparaba el denominado “jabón de palo”, para lo que había que arrancarla, trocear las partes verdes y ponerlas a hervir utilizando el agua resultante para lavar las prendas de color.
Esta especie tiene además usos medicinales, entre los cuales destacan los de purgante, alterativo (que altera de manera favorable), diaforético (que provoca la secreción de sudor) y tonificante en general.
En la primera parte de esta entrada, te introdujimos algunos de los elementos que podías encontrarte oteando los rincones de este complejo jardín. En esta segunda parte seguimos con el paseo para terminar de descubrirte todos sus encantos.
A lo largo de tu visita te recomendamos visitar la Huerta Ecológica y los Jardines Cisnerianos. En la Huerta Ecológica puedes encontrar unas 50 especies de plantas hortícolas cultivadas, siguiendo la agricultura ecológica. En los bancales e invernaderos de la huerta hay tanto cultivos de secano como de regadío, así como plantas aromáticas y árboles frutales. El recinto de los Jardines Cisnerianos está destinado en su totalidad al cultivo de plantas medicinales, ordenadas por criterios terapéuticos.
Huerta Ecológica
En los alrededores de la Huerta Ecológica se sitúan los recintos dedicados a la flora regional. ¿Y cuál es la flora regional? Pues aquellas especies vegetales típicas tanto de la Comunidad de Madrid como de la provincia de Guadalajara. En esta zona se encuentran la Escuela Sistemática, un recinto donde las plantas se ordenan por familias y géneros, de forma taxonómica al estilo del Jardín Taxonómico, y las Comunidades Naturales, donde se agrupan por comunidades, tal y como se dan en la región (cumbres de Guadarrama y Ayllón, parameras, campiñas, valle del Alberche…). En esta zona también encontrarás el Auditorio del Jardín Botánico, donde a veces se realizan conciertos, y un par de miradores, ideales para descansar y obtener unas excelentes vistas panorámicas.
Panel informativo sobre flora regional
El siguiente recinto que no te puedes perder es la RosaledaÁngel Esteban, sobre todo en época primaveral. Actualmente este recintose encuentra en restauración, pero próximamente podrás disfrutar de todo su esplendor. Esta colección fue donada en 2004 por el rosalista Ángel Esteban, que dedicó toda su vida a su cultivo y colección, y cuenta con ¡más de 2.600 ejemplares de rosales de casi 600 variedades diferentes! Muchas variedades se consiguen por hibridaciónde ejemplares, dando lugar a una amplia gama de colores. ¿Sabes cuáles son las únicas tonalidades que no se han podido obtener hasta ahora? ¡Los colores azul y negro puros! Te animamos a descubrir el resto de colores presentes.
Para acabar tu recorrido por el Jardín no olvides visitar el Arboreto Ibérico, un recinto con especies vegetales de la España peninsular. Aquí podrás encontrar especies vegetales de bosques de ribera (álamo blanco, olmo, sauce…), bosques mediterráneos (encina, coscoja, quejigo…), pinares (pino carrasco, pino piñonero, abeto pinsapo…) o matorrales mediterráneos (jara, tomillo, brezo…) entre muchas otras.
Arboreto Ibérico
Y si aún te sobra tiempo, puedes visitar el túnel de cicadales, con una colección de plantas coníferas primitivas con más de 300 millones de años, las cicadáceas. ¡Son auténticos fósiles vivientes! También tienes la opción de visitar el Arboreto de Coníferas, con especies de este grupo de gimnospermas de todo el mundo, y el Arboreto de Exóticas, con ejemplares vegetales que no se dan en España pero pueden establecerse con éxito.
Como ves, hay muchos recintos que recorrer, muchas especies que observar, oler, y mucho por aprender. Y si antes de realizar tu visita quieres hacer un pequeño recorrido de forma digital, te dejamos este vídeo con imágenes grabadas en el propio recinto del Jardín Botánico y a vista aérea de dron.
Como cada mes, la Red de Centros de Educación Ambiental de la Comunidad de Madrid se junta para compartir conocimientos, experiencias… En el mes de noviembre del pasado año el encuentro se celebró en el Arboreto Luis Ceballos, ubicado en San Lorenzo de El Escorial. La temática elegida para este día fue el lobo ibérico. Tuvimos el privilegio de que Ángel Javier España Báez nos ofreciera una charla-taller sobre el carnívoro más abundante de la Tierra. Angel Javier España es biólogo, educador ambiental y profesor y cuenta con gran experiencia en el estudio y seguimiento del lobo ibérico.
La charla empezó presentando al lobo (Canis lupus signatus), Angel Javier aprovechó para explicarnos sus características morfológicas (mancha blanca en forma de «V» facial que empieza en la trufa y llega hasta los maxilares, silla de montar negra, caninos desarrolladísimos…). Nos explicó también que son animales muy sociales y que los lobos periféricos, están con el grupo reproductor pero son los primeros que se van y que los lobos flotantes son el 30% de la población de los lobos de España y que son los individuos que más conflictos crean con la ganadería (ovejas, corderos…).
Seguidamente nos habló sobre su alimentación, nos comentó que es el mayor depredador, puede alimentarse de rebeco, corzo, ciervo, jabalí…Y que de momento en Madrid no hay datos de que se haya alimentado de cabras.
Para terminar la charla-taller Javier compartió con nosotros una muestra de rastros y huellas. Angel Javier nos contó que utilizan los excrementos como marcaje del territorio, que tiene forma pincel y que son de anchura y color uniforme. Que si el excremento es sobre todo de color blanco significa que se ha alimentado de mucho hueso. Nos comentó también que a veces los pequeños carnívoros marcan encima de los excrementos del lobo.
Excremento de lobo ibérico
Excrementos de Lobo ibérico
Muestras de excrementos de Angel Javier España Báez
Para terminar la jornada, Tatiana, coordinadora de El CEA Valle del Lozoya nos habló de su experiencia sobre las jornadas de Lobivencia, un ciclo de actividades de rotundo éxito sobre el lobo en la Sierra Norte de Madrid que se realizan anualmente.
Como hemos comentado en otras entradas del blog, en el Parque Regional del Sureste hay un total de cinco ecosistemas representados: humedal, bosque de ribera, cortados yesíferos, estepa cerealista y bosque mediterráneo. Hoy queremos hablaros de la coscoja, uno de los principales representantes de la flora del bosque mediterráneo.
Coscoja (Quercus coccifera)
Descripción botánica
La coscoja (Quercus coccifera), también conocida como carrasquilla, chaparro o maraña, es una especie arbustiva de hasta 2 metros de altura aproximadamente, que rara vez alcanza porte arbóreo. La corteza es lisa y tiene color gris cenicienta. Presenta hojas simples y alternas, persistentes, muy rígidas y con forma ovalada. Es fácil diferenciarla de la encina (Quercus ilex) por las hojas que presentan tonos verdes muy vivos y brillantes, y carecen de pelos en el envés. Además, el margen de las hojas posee dientes espinosos a lo largo de toda su existencia.
Detalle de las hojas de la coscoja
Las flores crecen durante la primavera, y se disponen en forma de largosamentos amarillos masculinos que carecen de pétalos y sépalos. Las flores femeninas se disponen solitarias o en grupos de 2 o 3, y crecen en la misma planta, por lo que se trata de una especiemonoica. Los frutos se dan, al igual que en el resto de especies del género Quercus, en forma de bellotas que fructifican durante el otoño. A diferencia de otras especies del género Quercus, la bellota de la coscoja presenta pinchos en su cascabillo o caperuza, y es más redondeada que la de la encina. También es amarga, por lo que no es apta para alimentación humana.
Bellotas de la coscoja con pinchos en su caperuza
Distribución y ecología
La coscoja está presente en toda la región mediterránea, y aparece desde el nivel del mar hasta los 1.200-1.300 metros de altitud, aunque a partir de los 1.000 metros comienza a escasear debido a su preferencia por climas cálidos. Puede desarrollarse en diferentes tipos de suelo como la encina o el quejigo (Querqus faginea), aunque tiene preferencia por suelos básicos o calcáreos y tolera incluso los suelos yesíferos como aquellos que forman parte de los cortados de Rivas.
En cuanto a las condiciones climáticas, soporta bien las temperaturas estivales extremas y los largos períodos de sequía, típicos del clima mediterráneo continental. Por contra, no tolera bien las heladas intensas y continuas. Otra característica importante es su resistencia frente al fuego, que también se da en otras especies propias de climas secos. Es capaz de rebrotar con facilidad después de un incendio forestal.
Puede aparecer formando matorrales puros conocidos como coscojares, en ocasiones sustituyendo a masas arbóreas del bosque mediterráneo como encinares y robledales que han sido degradados o quemados. También suele asociarse con otras especies como la propia encina, el pino resinero (Pinus pinaster), el acebuche (Olea oleaster) o las sabinas y enebros (Juniperus sp.).
Coscoja y otras especies típicas del bosque mediterráneo
Usos y curiosidades
¿Sabías que gracias a la coscoja en la antigüedad se teñían decolor carmesí las capas de los senadores romanos? La coscoja en ocasiones es huésped de algunas cochinillas del género Kermes sp., unos insectos hemípteros que parasitan esta especie y otras del género Quercus, lo que puede dar lugar a la aparición de agallas en la estructura vegetal de la planta. Según cuentan los historiadores, de los cuerpos secos de las hembrasde estas cochinillas lograban conseguir un tinte rojizo, conocido como quermes, con el que obtenían el color carmesí de las capas.
Formación de agallas
La coscoja también ha sido utilizada tradicionalmente para curtir pieles gracias a la elevada presencia de taninos en su corteza y raíces. Si bien la madera no es de gran calidad y apenas se utiliza en la industria maderera, la leña obtenida sí que permite obtener un carbón de gran calidad gracias a su elevada capacidad calorífica.
Ahora que conoces un poco más sobre esta especie tan característica del bosque mediterráneo, puedes venir a verla el próximo sábado en nuestra senda guiada por la Dehesa del Carrascal en Arganda del Rey.