Humedal Catalogado Laguna del Soto de las Cuevas

Desde el Programa de Educación Ambiental El Campillo os queríamos acercar un trocito del lejano sureste madrileño que quizá no conocíais: la laguna del Soto de las Cuevas.

Vista de la Laguna de Soto de las Cuevas desde el observatorio de fauna de la orilla norte.

Este humedal está incluido en el Catálogo de Embalses y Humedales de la Comunidad de Madrid y en el Inventario Nacional de Zonas húmedas. Además, es la laguna más meridional de las 123 ubicadas dentro de nuestro Parque Regional del Sureste. Pero los esfuerzos por protegerla y conservarla no acaban ahí. El territorio en el que se ubica El Soto de las Cuevas también pertenece a la Zona Especial de Conservación “Vegas, Cuestas y Páramos del Sureste de Madrid”, y a las Zonas de Especial Protección para las Aves “Carrizales y Sotos de Aranjuez” y “Cortados y Cantiles de los ríos Jarama y Manzanares”. Estas figuras de protección nos dan una idea de la intención por parte de las entidades dedicadas al medio ambiente de conservar dicho ecosistema, y por tanto de su importancia ecológica tanto a nivel nacional como regional.

Las figuras de protección se han traducido en una serie de actuaciones, en pro de su restauración y conservación ecológica que han transformado la antigua explotación minera de extracción de áridos (que dio origen a esta lámina de agua en su día) en el ecosistema que hoy vemos. Entre estas actuaciones se incluyen la modificación de su geomorfología suavizando las orillas y creando dos isletas con hábitats naturales para aumentar la presencia de fauna. Asimismo, se han introducido cajas-nido y un jaulón de aclimatación a la suelta de cerceta pardilla. Además, se han habilitado diferentes dotaciones para la divulgación y educación ambiental que incluyen dos observatorios de avistamiento de fauna y su cartelería adjunta.  Las cestas que se pueden divisar en algunos de los árboles de la vegetación de ribera están colocadas para facilitar la nidificación de búho chico

Todas estas medidas de restauración y acondicionamiento de la mano de la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid, unidas a la tranquilidad y aislamiento de este espacio, le confieren un alto potencial ecológico albergando multitud de especies como zorro, jabalí, nutria, culebra de agua, galápago leproso, flamenco, malvasía cabeciblanca (en peligro de extinción), avión zapador, andarríos chico o aguilucho lagunero. Estas condiciones también han hecho de este lugar un importante refugio para libélulas (destaca la presencia de Cymatia rogenhoferi, heteróptero poco frecuente y poco abundante en la Comunidad de Madrid), así como uno de los tarayales más extensos de la región.

El humedal se encuentra dentro de una finca privada y no es posible su visita de manera libre por el público general. Pero si quieres conocerlo, puedes hacerlo con nosotras en algunas de las visitas que organizamos dentro de nuestro programa de actividades de fin de semana.

¡Os esperamos!

Fuentes:

Catálogo de Embalses y Humedales de la Comunidad de Madrid

Inventario Nacional de Zonas húmedas

Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior

Los fortines de Aranjuez: guerra y naturaleza

Aranjuez ha sido históricamente un enclave de gran valor político, territorial y estratégico, situado en la confluencia de los ríos Tajo y Jarama, lo que ha definido su importancia histórica, agrícola y también estratégica. Esta ubicación ha hecho que el territorio sea fértil y un punto de paso natural, lo que ha condicionado tanto su desarrollo económico como su relevancia militar.

Durante la Guerra Civil Española (1936-1939), Aranjuez estuvo bajo el mando del bando republicano, siendo cuartel general de la 9ª división del Ejercito Republicano Español, y se convirtió en un punto clave de defensa y retaguardia, instalándose acuartelamientos, baterías y hospitales. Entre el Puente Largo de Aranjuez y el núcleo urbano de este municipio, se levantó en 1938 y principios del 39 una línea fortificada del bando republicano ante un inminente ataque enemigo procedente del lado Oeste del Jarama, llegando hasta Titulcia (batalla del Jarama).

Puente Largo de Aranjuez.
Fuente: https://ingenieria-civil.org/GOING/obra.php?id=131

Este hecho hizo que se construyesen dos fortines de gran importancia en el cerro de Valdelascasas a finales de verano de 1938, donde los mandos del ejército republicano subían cuando tenían que dirigir alguna acción bélica.

Siempre estuvo muy bien defendido. Tras la caída de Toledo en 1936, el avance de las tropas del general José Enrique Valera, del bando nacionalista, nunca se barajó la toma de Aranjuez para llegar lo antes posible a Madrid por esa razón.

Fortines Valdelascasas. Fuente: Wikiloc

La buena defensa del territorio, se debe, entre muchos factores, a las facilidades otorgadas por la naturaleza:

  • Los ríos actuaban como barreras defensivas naturales que dificultaban el paso de personas y materiales pesados, además de ser un punto estratégico para la comunicación y el abastecimiento del ejército. Un ejemplo es el Puente de Añover, lugar con construcciones defensivas precisamente por ser un punto de paso.
  • Los cerros presentes en el municipio (como el de Valdelascasas o el actual Pau de la Montaña) permitían tener una gran visibilidad y control sobre el territorio.
  • La vegetación ayudaba al camuflaje, que junto con los cerros, se usaron para que muchos fortines estuvieran semienterrados aprovechando los taludes y materiales presentes en el entorno.
  • Aranjuez, al ser un territorio notablemente agrícola, aprovechó sus caminos rurales y acequias para usarlos como vías militares y líneas de trincheras. Mejorando así la defensa del bando republicano.

Tras el final del conflicto, la naturaleza recupera lo que un día fue suyo, ahora los fortines sirven como un refugio para fauna entre los que destacan pequeños mamíferos y reptiles, y las plantas vuelven a su espacio. Estos restos defensivos constituyen hoy un valioso patrimonio histórico y paisajístico, testimonio material del papel estratégico de Aranjuez durante la Guerra Civil Española y un elemento clave para la memoria histórica y la comprensión del conflicto.

Fuentes: