Recorriendo la estepa cerealista de Camarma (parte II)

Al salir de Fresno de Torote, seguimos la ruta en bicicleta en dirección sur, por un camino diferente que nos va a llevar al sur de Camarma de Esteruelas, cerca del límite con Alcalá de Henares. Ya hemos hablado de las estepas, sus cultivos y vegetación asociada, pero…¿y sobre la fauna? Además de para la agricultura, este ecosistema también ha sido aprovechado tradicionalmente para la ganadería, por lo que es posible encontrarse con prácticas como el pastoreo de ovinos durante el camino. Por otra parte, los cultivos suponen la fuente de alimento y refugio de numerosas especies de animales, principalmente de las aves esteparias, algunas de las cuales se encuentran amenazadas. De ahí la importancia de proteger este tipo de ecosistemas para su conservación.

Camino de vuelta a Camarma de Esteruelas, por la estepa cerealista.

Si tienes prismáticos, te recomendamos que los lleves en la mochila. Si vas con tiempo para pararte a observar, podrías encontrarte con aves esteparias como la avutarda (Otis tarda), el sisón común (Tetrax tetrax), la cogujada común (Galerida cristata), la perdiz roja (Alectoris rufa), o la codorniz común (Coturnix coturnix). También es frecuente encontrar otras aves como el milano real (Milvus milvus), milano negro (Milvus nigrans), e incluso, si tienes suerte, el buitre negro (Aegypius monachus) o la avefría europea (Vanellus vanellus).

Buitres negros, perdiz roja, avefría europea y avutarda. Autor: Óscar Rioja

Al margen de las aves, también es posible encontrar mamíferos como diferentes roedores, liebres, el conejo común (Oryctolagus cuniculus) e incluso el corzo (Capreoulus capreolus). Y reptiles como la lagartija colilarga (Psammodromus algirus) o el lagarto ocelado (Timon lepidus).

Conejos y corzos. Autor: Óscar Rioja

Al llegar al sur de Camarma de Esteruelas, podemos atravesar una zona de polígonos industriales y continuar nuestro camino en dirección este hasta el municipio de Meco, del cual existió durante mucho tiempo la creencia popular de que era el punto más alejado del mar en la Península Ibérica. Precisamente su posición geográfica, tan alejada del mar, es una de las posibles razones de la concesión de una bula papal en el siglo XV, que permitía comer carne en Semana Santa a los habitantes de Meco y algunos pueblos cercanos, debido a la dificultad de que llegase pescado como alternativa en esos días. Ya en Meco, puedes pasar por su casco histórico y visitar su principal monumento, la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. También puedes recorrer parte del trazado exterior del municipio, que forma parte de la Cañada Real Galiana, vía pecuaria que conecta La Rioja y Ciudad Real, y cuyos cordeles y veredas recorren también nuestro Parque Regional del Sureste.

Meco y alrededores.

Y ya en la parte norte de Meco, tras un suave ascenso, puedes emprender el camino de vuelta a Camarma de Esteruelas por la estepa cerealista en dirección oeste. En este caso, el camino de regreso nos llevará al norte del municipio, a una zona de monte bajo que deja atrás la estepa cerealista. Una vez allí habrá que continuar en dirección sur para finalizar nuevamente en la plaza del antiguo Ayuntamiento de Camarma.

Camino de regreso Meco – Camarma, volviendo por la zona de monte bajo.

Y así finalizamos esta ruta circular en bicicleta, en la que recorremos unos 28 kilómetros que pueden realizarse, sin paradas, en unas dos horas, aunque dependiendo del ritmo de cada persona. Si vas a realizar paradas para conocer los municipios o tomarte tu tiempo para la observación de flora y fauna, puedes echar toda una mañana completa con esta ruta. ¡Un plan perfecto para cualquier mañana de sábado o domingo!

Para saber más:

Las estepas cerealistas

La estepa cerealista 139

Espacios protegidos Red Natura 2000

Camarma de Esteruelas

Los pueblos deshabitados

Conoce Fresno de Torote

El pueblo deshabitado desde hace décadas

Meco

La bula papal de Meco

Cañada Real Galiana

Recorriendo la estepa cerealista de Camarma (parte I)

Si estás buscando nuevos lugares o entornos para realizar rutas o paseos ahora que ha llegado la primavera, estás de suerte. Hoy te traemos una propuesta de ruta que puede realizarse en bicicleta y es apta para todos los públicos.

Se trata de las estepas cerealistas del entorno de Camarma de Esteruelas, más allá del límite norte del Parque Regional del Sureste. La riqueza faunística del lugar, y su importancia sobre todo para las aves esteparias, ha hecho que se encuentren protegidas tanto por la ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) denominada «Estepas cerealistas de los ríos Jarama y Henares«, como por el ZEC (Zona de Especial Conservación) denominado «Cuencas de los ríos Jarama y Henares«. A lo largo del territorio podemos encontrar numerosos municipios como Meco, Fresno de Torote, Daganzo, Valdeavero, o el ya citado Camarma de Esteruelas.

Cartel de la ZEPA «Estepas cerealistas de los ríos Jarama y Henares» a la salida de Camarma de Esteruelas.

Podemos iniciar el recorrido en el propio municipio de Camarma de Esteruelas, en la plaza del antiguo Ayuntamiento que aún se conserva, y junto a su principal monumento, la Iglesia de San Pedro Apóstol. Desde allí podemos seguir hacia el norte, siguiendo el curso del principal eje vertebrador del municipio, el arroyo Camarmilla, que es afluente del río Henares. En sus aguas es frecuente encontrar ánades reales y gallinetas, así como petirrojos, mirlos y carboneros entre las ramas de los árboles del pequeño bosque de ribera que se forma en los márgenes del arroyo.

Plaza del antiguo Ayuntamiento, Iglesia de San Pedro Apóstol y arroyo Camarmilla.

Después giramos hacia el oeste, atravesamos la carretera M-119, y nos adentramos ya en la estepa cerealista. Como puede que sepas, las estepas cerealistas representan uno de los ecosistemas presentes no sólo en el Parque Regional del Sureste, sino en toda la Comunidad de Madrid. Las estepas son terrenos llanos, abiertos, y sin arbolado, dedicadas tradicionalmente al cultivo de cereales de secano. En nuestra zona principalmente se cultivan trigo y cebada. También es destacable la presencia de amapola silvestre (Papaver rhoeas) que crece normalmente asociada a los campos de trigo. En los caminos también es frecuente encontrar vegetación espontánea, como diferentes especies de cardos (especialmente el cardo borriquero, Onopordum acanthium), margaritas, retamas (Retama sphaerocarpa) y aulagas (Genista scorpius).

Caminos de la estepa cerealista, y campos de cultivo con la amapola silvestre y otras especies vegetales asociadas.

Recorriendo la estepa cerealista, seguimos nuestro camino en dirección noroeste, hacia el municipio de Fresno de Torote. Antes de llegar, tendremos que atravesar un pequeño curso fluvial, el arroyo Torote, que como el Camarmilla, también es afluente del río Henares. Puede que no siempre sea posible cruzarlo dependiendo de la época y el caudal del mismo.

Bosque de ribera junto al arroyo Torote.

Llegar a Fresno de Torote es como viajar en el tiempo. El silencio sólo se ve interrumpido por el paso de vehículos a través de la carretera M-113 que atraviesa el municipio. El pueblo cuenta con un reseñable pasado histórico, cuyo fundador fue Iñigo López de Mendoza, conocido como el primer Marqués de Santillana, en el siglo XV. Actualmente el municipio es de propiedad privada y se encuentra deshabitado desde hace décadas, ya que su población reside en la cercana pedanía de Serracines y sus urbanizaciones. Pese a ello, su casco histórico se encuentra intacto.

Fresno de Torote y alrededores.

Después de la visita a Fresno de Torote, continuaremos nuestra ruta en bicicleta por la estepa cerealista en la segunda parte de la entrada de blog. ¡No os la perdáis!.

Cambronera (𝙇𝙮𝙘𝙞𝙪𝙢 𝙚𝙪𝙧𝙤𝙥𝙖𝙚𝙪𝙢)

La cambronera, espina santa, licio o cambrón (Lycium europaeum) es un arbusto espinoso, perteneciente a la familia de las Solanáceas, adaptado a zonas áridas y salinas, que se encuentra presente en el entorno del Parque Regional del Sureste, teniendo predisposición por los terrenos donde tenga radiación solar directa.

Se trata de un arbusto muy ramificado, de tallos blanquecinos, pubescente, es decir, cubierto de pelillos finos y cortos, que puede alcanzar los 5 metros de altura. Las ramas son largas, colgantes y flexibles, con fuertes espinas terminales y laterales.

Cambronera (Lycium europaeum). Fuentes: (izq). pemarlo.blogspot.es y (dcha) elmedinaturaldelbages.cat

El término cambrón tiene su origen etimológico en el latín: crabro, que significa avispón (insecto de picadura dolorosa), haciendo referencia a sus tallos espinosos, especializados a soportar fuertes vientos y el ramoneo de herbívoros.

Descripción botánica

Hojas de color verde oscuro, alargadas, enteras, sin vellosidad y algo gruesas, con forma oblanceoladas, de hasta 75 mm de largo y 12 mm de ancho, dispuestas en el tallo de manera alterna o en fascículos (agrupamiento denso de hojas o flores con tallos muy cortos, originados desde un punto común) de 2 a 6 hojas. El peciolo es corto.

Hojas Lycium europaeum. Fuente: florandalucia.es

Las flores de la cambronera están mezcladas con las hojas, encontrándose de manera solitaria o en fascículos de 2 a 5. Son campanuladas, hermafroditas, de color blanco o ligeramente violáceo, con corola en forma de trompetilla y simetría bilateral.

El cáliz campanulado con 4-5 lóbulos, tubo mucho más largo que los lóbulos que son pelosos en la cara interna (hipocrateriforme). Su corola puede medir hasta 17 mm de larga, blanquecina con manchas violeta, virando a color crema después de que se haya abierto la flor. La floración se produce de abril a octubre.

Fruto tipo baya, subgloboso, es decir, casi esférico o aplanado, de 5 a 6 mm de diámetro, de color rojizo virando al negro en la desecación. Las semillas de tamaño entre 3 x 2,5 mm, subesféricas o reniformes (con forma de riñón) de color pardo y con un peso de 1,8 mg.

Utilizan a los animales para la dispersión de sus semillas (zoocoria), siendo en este caso dispersión endozoocoria, es decir, dispersión en el tracto gastrointestinal de los animales.

Fruto Lycium europaeum. Fuente: forandalucia.es y endemicascanarias.es

Hábitat y distribución  

La Cambronera es una especie adaptada al clima mediterráneo, que se distribuye desde 0 a 1.100 m.s.n.m. Tiene alta tolerancia la sol y a las sequías, siendo moderadamente resistente a las bajas temperaturas y a las heladas. Prefiere zonas con alta exposición solar, donde el sol le incide directamente, pero puede tolerar cierta sombra parcial.

Es indiferente al tipo de suelo, aunque tiene preferencia por suelos bien drenados, no pudiendo vivir en suelos encharcados. Tolera suelos pobres (con escasez de nitrógeno) y presenta una buena tolerancia a la salinidad. Es frecuente encontrarla sobre suelos ricos en yesos o sobre margas.

Es una planta que se recupera rápidamente de raíz tras un incendio.

Se la puede ver en asociación con otras especies de plantas: la colleja (Silene vulgaris), la higuera (Ficus carica) y la vid o parra (Vitis vinifera).

Entre sus hábitats se pueden encontrar taludes, bordes de caminos, setos, o matorrales de sustitución, en terrenos nitrificados.

Se encuentra ampliamente distribuida por la península ibérica. También por toda la región mediterránea, suroeste de Asia y en la región macaronésica (Canarias y Madeira).

Usos

En medicina popular, se le atribuyen propiedades medicinales como antiinflamatorio y antioxidante.

Sus frutos son comestibles y se utilizan en la elaboración de mermeladas y licores.

En la antigüedad se le denominaba spina benedicta debido a que las reliquias de la corona de Cristo que se guardan en Roma son de licio.

En jardinería y paisajismo, debido a sus ramas intrincadas y espinosas, se ha usado para crear vallados defensivos y setos vivos.

En restauración ambiental, se utiliza para la fijación de terrenos y control de la erosión en zonas áridas y costeras. También actúa como refugio y alimento para aves y diversos insectos, siendo útil para la conservación de la biodiversidad.

Bibliografía

https://es.wikipedia.org/wiki/Lycium_europaeum

https://www.asturnatura.com/especie/lycium-europaeum

https://creatuseto.fundacionfire.org/especie/lycium-europaeum/

https://elmedinaturaldelbages.cat/es/species/cambronera-lycium-europaeum-es/

https://elnougarden.com/products/licio-lycium-europaeum-1?srsltid=AfmBOoro1DvNHeTVnE9agkrkTy6hDfl2cSpOb8_Q1AeQtnp55BY6jLUO

https://jardinbotanico.uma.es/jb-alm-18/

https://pemarlo.blogspot.com/search/label/Lycium%20europaeum?m=0

https://www.asturnatura.com/especie/lycium-europaeum#google_vignette

https://www.regmurcia.com/servlet/s.Sl?sit=c,365,m,1050&r=ReP-24946-DETALLE_REPORTAJESABUELO#:~:text=Fruto%20tipo%20baya%2C%20subesf%C3%A9rico%2C%20de,volverse%20pr%C3%A1cticamente%20negro%20cuando%20maduro.&text=Crece%20en%20matorrales%20abiertos%20de,algo%20nitrificados%2C%20de%20zonas%20%C3%A1ridas.

Adaptaciones de las mariposas al cambio climático

La resiliencia, según la RAE, se define como «capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos», es decir, la habilidad de amoldarse al cambio. ¿Y qué es el cambio climático sino uno de los mayores agentes perturbadores para los seres vivos?

Las mariposas son un excelente ejemplo de resiliencia frente al cambio climático. Su gran sensibilidad a las variaciones ambientales y su rápida capacidad de respuesta les permiten adaptarse y sobrevivir en un mundo marcado por transformaciones constantes.

La primera estrategia de resiliencia que han utilizado las mariposas es adelantar o retrasar su periodo de vuelo: artículos recientes han demostrado que las especies más exigentes son las que más han visto mermadas sus poblaciones. Sin embargo, las mariposas que adelantan o retrasan su aparición en función de la temperatura se sincronizan mejor con las plantas de las que dependen y, por tanto, sus poblaciones se ven menos afectadas.

Segunda estrategia: cambio en la coloración de las alas. Al igual que nosotros nos vestimos de diferentes colores en una época del año y en otra época, las mariposas siguen esa misma estrategia. En lugares donde las temperaturas son más altas, estos insectos están optando por coloraciones más claras para reflejar la luz del sol, evitando así el sobrecalentamiento. Por el contrario, en lugares donde las temperaturas son menores, destacan colores más oscuros para absorber más calor. Esta forma de termorregulación evolutiva les permite aumentar sus posibilidades de supervivencia.

a) alas de mariposa de diferentes especies. b) visualización térmica de los colores. c) espectros de transmisión y reflexión de la luz. Fuente: https://www.biorxiv.org/content/10.1101/2023.07.31.550889v1.full

Las alas de las mariposas no solo se ven afectadas por el cambio de coloración para afrontar esta época de cambios; también pueden cambiar la forma y el tamaño de sus alas. Para reducir la absorción de calor y tener maniobras más rápidas, en regiones más cálidas las mariposas «han decidido» reducir el tamaño de sus alas; pero esto tiene un riesgo, y es que también puede verse limitada su capacidad de dispersión, lo que fortalece la dependencia en hábitats muy localizados y vulnerables a la pérdida de recursos. Este patrón no es una verdad universal, ya que investigaciones más detalladas en especies de montaña revelan respuestas diferentes, como en el caso de Colias meadii, que mostró un aumento en el tamaño de sus alas y en la pigmentación a pesar del calentamiento, lo que indica que estas adaptaciones morfológicas también dependen de la ecología de cada especie.

Colias meadii. Fuente: iNaturalist Ecuador

Recientes estudios afirman que las mariposas se están moviendo a latitudes más altas donde anteriormente no podían estar por ser demasiado frías, pero, debido al cambio climático esas temperaturas son menos extremas y la presencia de mariposas en países del norte de Europa se ha visto incrementada. Es cierto que las especies de mariposas que han llevado a cabo esta estrategia son especies más generalistas, es decir, son menos «pitiminí» a la hora de elegir dónde vivir.

Aún queda mucho por entender en este tema, sobre todo una mejor comprensión de cómo interactúan el cambio climático con las transformaciones del territorio; además, los cambios en las poblaciones de mariposas pueden tener efectos en cascada en los ecosistemas, influyendo en la polinización, las cadenas tróficas y servicios esenciales como la producción de alimentos, la salud de los bosques y el bienestar humano.

Aunque todas estas estrategias son útiles para la resiliencia de las mariposas, cabe destacar que las respuestas no son uniformes. No todas las especies se adaptan, es decir, algunas no logran ajustar su fenología, otras no disponen de hábitats adecuados o refugios térmicos. Además, no siempre está claro si estas adaptaciones son evolutivas (heredables) o simplemente son una respuesta individual al ambiente.

En definitiva, las mariposas, a pesar de su aparente fragilidad, están demostrando una notable capacidad para adaptarse a las nuevas condiciones ambientales mediante cambios morfológicos, fisiológicos y de comportamiento. Sin embargo, estas adaptaciones no garantizan su supervivencia futura. La conservación de sus hábitats y la mitigación del cambio climático siguen siendo aspectos clave para asegurar la permanencia de los lepidópteros.

Fuentes:

Buckley, L. B., Ehrenberger, J. C., & Angilletta Jr., M. J. (2015). Thermoregulatory traits follow a complex geographical pattern in alpine butterflies. Climate Change Responses, 2(1), 6. https://doi.org/10.1186/s40665-016-0028-x

Colom, P. (2022, octubre 17). Mariposas y cambio climático: adaptarse o morir. The Conversation. https://theconversation.com/mariposas-y-cambio-climatico-adaptarse-o-morir-190605

Gutiérrez, D., Wilson, R. J., Gutiérrez, J., & Monserrat, V. J. (2013). Butterflies move to higher altitudes as temperatures rise. Proceedings of the National Academy of Sciences, 110(37), 14773–14778. https://doi.org/10.1073/pnas.1308931110

Hasegawa, M., & Yahara, T. (2021). Thermal melanism in butterflies: Climate-driven changes in wing coloration patterns. Nature Communications, 12, 3451. https://doi.org/10.1038/s41467-021-23731-5

Kerr, J. T., et al. (2015). Climate change impacts on bumblebees and butterflies: Range contractions and poleward shifts. Science, 349, 177–180.

Kőrösi, Á., et al. (2023). Long-term phenological shifts in butterfly species from Transylvania. Insects, 16(10), 1071.

Mingarro, M., Cancela, J. P., Burón-Ugarte, A., García-Barros, E., Munguira, M. L., Romo, H., & Wilson, R. J. (2021). Butterfly communities track climatic variation over space but not time in the Iberian Peninsula. Insect Conservation and Diversity, 14(5), 647–660. https://doi.org/10.1111/icad.12498

Museo Nacional de Ciencias Naturales – CSIC. (2021). Las diferencias locales ayudan a las mariposas a adaptarse al cambio climático. https://www.mncn.csic.es/es/Comunicaci%C3%B3n/las-diferencias-locales-ayudan-las-mariposas-adaptarse-al-cambio-climatico

Parmesan, C. (2006). Ecological and evolutionary responses to recent climate change. Annual Review of Ecology, Evolution, and Systematics, 37, 637–669.

Zeuss, D., Brunzel, S., & Brandl, R. (2014). Environmental drivers of assemblage patterns in European butterflies and dragonflies: The role of temperature and solar radiation. Nature Communications, 5, 4754. https://doi.org/10.1038/ncomms5874

Laguna de San Juan en Chinchón

A pocos kilómetros de Madrid, en el término municipal de Chinchón, se encuentra un paraje sorprendente: la Laguna de San Juan, debido a sus valores naturales, paisajísticos, biológicos y educativos tiene varias figuras de protección, entre ellas están: Refugio de Fauna y Humedal incluido en el Catálogo de Embalses y Humedales de la Comunidad de Madrid y en el inventario de Zonas Húmedas.

El origen de la laguna es natural modificada. Su origen era una laguna endorreica aunque desapareció casi por completo a mediados del S.XX debido a un proceso progresivo de colmatación. Tras esto se realizaron diversos proyectos de restauración (excavación de los vasos…) consiguieron lo que en la actualidad se ha convertido en un ecosistema en equilibrio y con gran valor ecológico.

Entre la fauna presente en esta laguna podemos encontrar animales como: la nutria (Lutra lutra), rata de agua (Avicola sapidus), avetorillo común (Ixobrychus minutus), calamón común (Porphyrio porphyrio), cormorán grande (Phalacrocorax carbo) o el martinete común (Nycticorax nycticorax).

Desde que en Diciembre de 2024 se terminó la construcción de un mirador, la laguna de San Juan se ha convertido en el punto de encuentro ideal para aficionados a la ornitología y a la fotografía y es que visitar esta laguna es una oportunidad para disfrutar de la fauna y la flora. Es un lugar perfecto para desconectar, aprender y valorar la importancia de conservar nuestros humedales.

Observatorio. Fuente: http://www.comunidad.madrid.com

Si vas a visitarlo, recuerda que estás en un espacio natural protegido.

Fuente: https://www.comunidad.madrid/sites/default/files/doc/medio-ambiente/laguna_de_san_juan.pdf

Cornicabra (𝙋𝙞𝙨𝙩𝙖𝙘𝙞𝙖 𝙩𝙚𝙧𝙚𝙗𝙞𝙣𝙩𝙝𝙪𝙨)

La cornicabra o terebinto es un arbusto típico del bosque mediterráneo, que podemos encontrar por distintos rincones del Parque Regional del Sureste, debido a su adaptabilidad a todo tipo de terrenos. Acompaña a otras formaciones del sotobosque como jaras y coscojas y suele encontrarse en las zonas más expuestas al sol.

Es un arbusto muy ramoso que puede llegar a alcanzar 5 metros, dándole porte de «arbolito», alcanzando algunos ejemplares incluso hasta 10 metros. A pesar del gran porte que puede alcanzar, se trata realmente de un arbusto, cuyas ramas son alternas, de corteza rojiza cuando son jóvenes, que se vuelve grisácea y se agrieta con la edad.

Porte arbustivo de la Cornicabra (Pistacia terebinthus). Fuente: florandalucía.es.

La cornicabra pertenece a la familia de las Anacardiaceae, que incluye especies muy conocidas y comestibles como el pistacho, el mango o los anacardos.

Su nombre científico Pistacia terebinthus deriva del griego, siendo “Pistacia” (pistake) = nuez, por la forma de su fruto, y el nombre específico de la especie “terebinto” proviene de la resina que se puede obtener de esta planta.

Su nombre común o vernáculo, Cornicabra, hace referencia a las agallas que desarrolla la planta con forma de cuerno de cabra, de color verde a carmín oscuro, llamadas algarrobas de Judea. Son curtientes, tintóreas, ricas en resina y se pueden quemar a modo de incienso.

Cornicabra en los Cortados del Piul (Rivas).Fuente: Centro Campillo

Estas agallas que forma la planta, son una estructura de protección frente a las picaduras de un pulgón (Baizongia pistaciae) en sus hojas. Mientras que la agalla protege al arbusto de una posible infección, en el interior de la misma, se desarrollan los huevos del pulgón, protegidos del exterior.

Izq. Agallas con forma de legumbre de Pistacia terebinthus. Dcha: Desarrollo de huevos de pulgón en el interior de la agalla. Fuente: florandalucia.es (ambas fotos)

Sus hojas son caducas y compuestas, es decir, que el limbo de la hoja se encuentra dividido en porciones individuales, llamadas hojuelas o foliolos, cada una de las cuales se inserta en el nervio medio de la hoja, el raquis. Suele presentar de 3 a 9 hojuelas ovaladas de margen entero, sin pelos, coriáceas, de color verde oscuro, con el haz brillante y el envés un poco más pálido. El pedúnculo de la hoja (estructura con forma de tallo que le sirve de unión a la rama) es rosado y la forma del ápice (punta de la hoja) es mucronulado, muy característico.

Izq: Hoja de Pistacia terebinthus. Fuente: Arbolapp. Dcha:Tipos de ápices de hojas Fuente: fcen uncuyo.

La Cornicabra es una especie dioica, es decir, hay arbustos que son machos y otro hembras. Las flores no son muy llamativas y carecen de pétalos. Se reúnen en inflorescencias de tipo panícula, de tamaño similar a las hojuelas. Florece de abril a junio.

Izq. Inflorescencia tipo panícula de Pistacia terebinthus. Fuente: Wikipedia. Dcha. Frutos de Pistacia terebinthus. Fuente: florandalucia.es

El fruto es una drupa ovalada, seca, comprimida, de tamaño parecido al de un guisante, entre 4 y 7 milímetros. Cuando madura adquiere una coloración rojiza y se torna parda al secarse. Sólo tiene una única semilla por fruto. Fructifica en octubre y noviembre.

Ecología

Es indiferente del tipo de suelo. Crece en zonas rocosas, zonas calcáreas, taludes, pedregales y forma parte de los bosques mediterráneos como especie acompañante de encinares, alcornocales, acebuchares, pinares, etc. Se asocia con acebuches, lentiscos, coscoja, jaras, etc. Su presencia indica cierta calidad del suelo.

Tiene un gran valor ecológico, por ser una especie resistente y pionera, que fija y enriquece los suelos, facilitando la colonización para otras plantas. Los pájaros y los pequeños mamíferos, se alimetan de sus frutos y dispersan sus semillas.

Aunque soporta zonas umbrías, es más común encontrarle en zonas soleadas. Aparece desde los 300 a los 1.300 m de altitud.

Distribución

La cornicabra o terebinto es una planta originaria de la cuenca mediterránea. En la Península ibérica ocupa gran parte del territorio, exceptuando las zonas más secas y la zona noroccidental de la península. En Mallorca, se encuentra únicamente en la Serra de Tramontana.

Distribución Pistacia terebinthus en la península ibérica. Fuente: fundaciónFIRE.org

Usos

De la cornicabra se utilizan prácticamente todas las partes de la planta, siendo la resina la más apreciada por su alta calidad y sus propiedades medicinales.

La madera de cornicabra se considera de excepcional calidad, dura y resistente. Tiene una albura abundante (parte exterior del tronco) de color amarillo pálido y duramen (parte interior del tronco) rojizo y veteado. Es fácil de pulir y tornear, por lo que se ha usado en tornería, marquetería y ebanistería . Sus raíces jaspeadas de color rojo, se utilizan para elaborar pipas de fumar y cajas de tabaco. Da también buen carbón vegetal.

De la corteza del cornicabra se extrae una resina de alta calidad, conocida como trementina verdadera o trementina de Kios. Incolora en la exudación o la incisión en la corteza, se vuelve de color amarillento de aspecto transparente y con un olor suave.

Esta resina tiene propiedades diuréticas, estimulantes y aromáticas. Es antiséptica, antiespasmódica, citostática, expectorante y vulneraria. Se toma de forma interna para el tratamiento de infecciones bronquiales crónicas, urinarias, renales, hemorragias, piedras de vesícula, gota, ciática, e incluso para combatir el cáncer. Antiguamente se usaba como excitante enérgico.

Las hojas y las cortezas de la cornicabra son ricas en taninos, al igual que las agallas.

Los frutos maduros han sido tostados como sucedáneo de la pimienta. En Grecia, consumen los frutos, que son muy energéticos, y también se emplean como forraje del ganado. Macerados en vinagre y sal, pueden ser usados como condimento. Las semillas son dulces de las que se puede extraer un aceite comestible.

Otro uso importante de toda la planta, es su uso como patrón de injerto para el pistachero (Pistacia vera L.), que es de la misma familia que la cornicabra (Anacardiaceae) y produce un apreciado fruto seco, el pistacho.

Pistachos, frutos de Pistacia vera L. Fuente: agroforestalesesla.com

Bibliografía

https://www.miteco.gob.es/es/parques-nacionales-oapn/red-parques-nacionales/parques-nacionales/cabaneros/visita-virtual/flora/cornicabra.html

https://sierradebaza.org/fichas-tecnicas/fichas-flora-plantas/flora-c/cornicabra-o-terebinto-pistacia-terebinthus

https://www.florandalucia.es/index.php/pistacia-terebinthus

https://www.asturnatura.com/especie/pistacia-terebinthus

https://www.arbolapp.es/especies/ficha/pistacia-terebinthus/

La Costa Quebrada

Las vacaciones de verano son una época de disfrute, descanso y desconexión para todos. También es tiempo de viajar y descubrir nuevos lugares, vivir nuevas experiencias y aprender cosas nuevas. En esta entrada de blog os hablamos de un lugar visitado por nuestro equipo durante en esta época del año: la Costa Quebrada en Cantabria.

La Costa Quebrada se conoce así por la multitud de acantilados y playas salvajes con los que cuenta, siendo tal su importancia geológica que este mismo año ha sido declarada como Geoparque Mundial de la UNESCO. Hablar de todas las playas, acantilados o municipios daría para varias entradas de blog, así que si te interesa te recomendamos este artículo para saber más.

Paisaje de la Costa Quebrada

Hace 125 millones de años, durante el Cretácico Inferior, la Costa Quebrada se encontraba sumergida cerca de una de las islas del Mar de Tethis. Los rudistas, unas moluscos bivalvos ya extintos, formaban un gran arrecife que dio lugar a gruesas capas de roca caliza. Posteriormente, hace unos 100 millones de años, los ríos de las tierras emergidas fueron depositando areniscas y arcillas que sepultaron el arrecife.

Durante la última glaciación, el mar se retiró mostrando una llanura costera formada por dos crestas de caliza: una de origen arrecifal ya comentada (125 millones de años), y otra más reciente (unos 94 millones de años) situada en la costa de las tierras emergidas primitivas. Entre ambas, se situaban los materiales más erosionables como areniscas y arcillas. Tras la glaciación, el aumento del nivel del mar fue erosionando las arcillas y areniscas y, poco a poco, la acción erosiva de las olas también fue abriéndose paso a través de la primera cresta de calizas, más resistentes, dando lugar a los islotes que hoy vemos frente a la costa, como los Urros de Liencres. Los procesos de erosión y sedimentación también fueron dando lugar a la formación de playas como la de Covachos o Somocuevas.

Playa de Somocuevas

Muy cerca podemos visitar la playa de la Arnía, espectacular desde el punto de vista geológico al contar con una playa de arena fina y dorada, unas crestas de caliza que continúan siendo erosionadas y una plataforma de abrasión. ¿Y qué es una plataforma de abrasión? Son superficies llanas de carácter rocoso en zonas costeras, que normalmente se encuentran en el límite entre la pleamar y la bajamar, por lo que a lo largo del día se pueden encontrar tanto sumergidas como al descubierto.

Playa de la Arnía con la plataforma de abrasión a la izquierda, las crestas de caliza en el centro, y la playa a la derecha

Este paisaje se produce gracias a la presencia de una formación geológica conocida como Flysch. Esta formación se caracteriza por la secuenciación de estratos geológicos duros y blancos. La alternancia de rocas duras cohesivas (como las calizas) con otras más blandas o friables (como las margas) da lugar a diferentes procesos erosivos. Así, durante miles de años el oleaje ha pulido este paisaje desgastando por completo las rocas blancas y dejando las rocas duras en resalte que son las que podemos apreciar.

Flysch en la Playa de la Arnía

Además del interés geológico, este lugar tiene un gran interés faunístico, ya que en los momentos de bajamar (2 veces al día), pueden apreciarse algunas especies marinas típicas del intermareal, como la estrella de mar común (Asteria rubens), el erizo de mar (Paracentrotus lividus), el cangrejo ermitaño de roca (Clibanarius erythropus), la ofiura frágil (Ophiothrix fragilis) o el tomate de mar (Actinia equina).

Otro lugar que merece la pena visitar en la Costa Quebrada es el Parque Natural de las Dunas de Liencres. El paisaje dunar ha sido moldeado a lo largo de los años por la intensa acción del viento que azota las costas del lugar. En esta zona además se produce la confluencia del Río Pas, de agua dulce, con la Ría de Mogro, de agua salada procedente del Mar Cantábrico, dando lugar a un estuario en el que se produce el intercambio de agua dulce y salada. El Parque Natural cuenta además con dos playas de arena fina, la de Valdearenas y la de Canallave, y con el pinar de Liencres, una extensa zona boscosa formada principalmente por pino marítimo (Pinus pinaster), que empezó a plantarse en 1949 con el fin de fijar las dunas que avanzaban hacia el interior y frenar su avance.

Parque Natural de las Dunas de Liencres

Todo esto es una pequeña parte de todo lo que puedes encontrar en la Costa Quebrada de Cantabria. Una zona de gran interés geológico, histórico y faunístico que te animamos a recorrer si todavía no lo conoces. ¡Sin duda merece una visita!

Fuentes:

La Costa Quebrada

Certificado de Geoparque Mundial de la Unesco

Lo mejor de la Costa Quebrada

Los rudistas

Flysch

Parque Natural de las Dunas de Liencres

El Real Jardín Botánico Juan Carlos I (parte 2)

En la primera parte de esta entrada, te introdujimos algunos de los elementos que podías encontrarte oteando los rincones de este complejo jardín. En esta segunda parte seguimos con el paseo para terminar de descubrirte todos sus encantos.

A lo largo de tu visita te recomendamos visitar la Huerta Ecológica y los Jardines Cisnerianos. En la Huerta Ecológica puedes encontrar unas 50 especies de plantas hortícolas cultivadas, siguiendo la agricultura ecológica. En los bancales e invernaderos de la huerta hay tanto cultivos de secano como de regadío, así como plantas aromáticas y árboles frutales. El recinto de los Jardines Cisnerianos está destinado en su totalidad al cultivo de plantas medicinales, ordenadas por criterios terapéuticos.

Huerta Ecológica

En los alrededores de la Huerta Ecológica se sitúan los recintos dedicados a la flora regional. ¿Y cuál es la flora regional? Pues aquellas especies vegetales típicas tanto de la Comunidad de Madrid como de la provincia de Guadalajara. En esta zona se encuentran la Escuela Sistemática, un recinto donde las plantas se ordenan por familias y géneros, de forma taxonómica al estilo del Jardín Taxonómico, y las Comunidades Naturales, donde se agrupan por comunidades, tal y como se dan en la región (cumbres de Guadarrama y Ayllón, parameras, campiñas, valle del Alberche…). En esta zona también encontrarás el Auditorio del Jardín Botánico, donde a veces se realizan conciertos, y un par de miradores, ideales para descansar y obtener unas excelentes vistas panorámicas.

Panel informativo sobre flora regional

El siguiente recinto que no te puedes perder es la Rosaleda Ángel Esteban, sobre todo en época primaveral. Actualmente este recinto se encuentra en restauración, pero próximamente podrás disfrutar de todo su esplendor. Esta colección fue donada en 2004 por el rosalista Ángel Esteban, que dedicó toda su vida a su cultivo y colección, y cuenta con ¡más de 2.600 ejemplares de rosales de casi 600 variedades diferentes! Muchas variedades se consiguen por hibridación de ejemplares, dando lugar a una amplia gama de colores. ¿Sabes cuáles son las únicas tonalidades que no se han podido obtener hasta ahora? ¡Los colores azul y negro puros! Te animamos a descubrir el resto de colores presentes.

Para acabar tu recorrido por el Jardín no olvides visitar el Arboreto Ibérico, un recinto con especies vegetales de la España peninsular. Aquí podrás encontrar especies vegetales de bosques de ribera (álamo blanco, olmo, sauce…), bosques mediterráneos (encina, coscoja, quejigo…), pinares (pino carrasco, pino piñonero, abeto pinsapo…) o matorrales mediterráneos (jara, tomillo, brezo…) entre muchas otras.

Arboreto Ibérico

Y si aún te sobra tiempo, puedes visitar el túnel de cicadales, con una colección de plantas coníferas primitivas con más de 300 millones de años, las cicadáceas. ¡Son auténticos fósiles vivientes! También tienes la opción de visitar el Arboreto de Coníferas, con especies de este grupo de gimnospermas de todo el mundo, y el Arboreto de Exóticas, con ejemplares vegetales que no se dan en España pero pueden establecerse con éxito.

Como ves, hay muchos recintos que recorrer, muchas especies que observar, oler, y mucho por aprender. Y si antes de realizar tu visita quieres hacer un pequeño recorrido de forma digital, te dejamos este vídeo con imágenes grabadas en el propio recinto del Jardín Botánico y a vista aérea de dron.

¡No te lo pierdas!

Para saber más:

https://www.uah.es/es/conoce-la-uah/la-universidad/edificios/Real-Jardin-Botanico-Juan-Carlos-I-00003/

https://botanicoalcala.es/

https://www.youtube.com/watch?v=TiOdnyp2L6A&t=110s

El Real Jardín Botánico Juan Carlos I (parte 1)

En una de nuestras entradas de blog anteriores ya os hablamos de lo que era una xiloteca, poniendo como ejemplo la que se encuentra en el Real Jardín Botánico Juan Carlos I de la Universidad de Alcalá. En esta entrada de blog queremos que conozcas un poco más sobre este espacio natural situado en el este de la Comunidad de Madrid.

Inaugurado oficialmente en 1994 (sí, el mismo año en que se declaró el Parque Regional del Sureste) y situado en el campus universitario de la Universidad de Alcalá de Henares (UAH), este recinto cuenta con una extensión total de 26 hectáreas, unas tres veces más que el Real Jardín Botánico de Madrid. Forma parte de la Red Internacional de Jardines Botánicos.

Real Jardín Botánico Juan Carlos I

El Real Jardín Botánico Juan Carlos I tiene 4 objetivos principales:

Educación y divulgación: cuenta con un programa de educación ambiental. Se realizan visitas guiadas, talleres, y paseos del mes centrados en un recinto concreto. También participa en eventos europeos como la «Semana de la Ciencia» o el «Día de la fascinación por las plantas«.

Investigación científica: todas las colecciones vegetales, el banco de semillas y los cultivos experimentales pueden ser utilizados por investigadores de la universidad. El banco de semillas también está disponible para intercambio con otros jardines botánicos y entidades similares.

Conservación de especies: desde el Jardín Botánico se trabaja en la conservación de especies de flora que se encuentran amenazadas o son vulnerables. Para ello dispone de instalaciones que permiten su almacenamiento y conservación.

Uso recreativo: el Jardín también ofrece un uso recreativo como lugar de esparcimiento, ocio, y acercamiento a la naturaleza para el visitante.

Un recorrido temático

Si vienes de visita al Jardín Botánico te aconsejamos que te tomes tu tiempo. Si dispones de poco, puedes optar por realizar un recorrido más corto visitando sólo algunos de los recintos, pero si quieres realizar un recorrido completo para ver bien todo puede que necesites entre 3 y 4 horas.

Mapa completo del Jardín

Puedes comenzar tu visita por el Jardín Taxonómico, un espacio con unas 700 especies de flora de todo el mundo. Este recinto supone la primera colección del Jardín que se inició en el año 1992. Se encuentra ordenado taxonómicamente, por familias y géneros de especies y según el criterio evolucionista. Aquí podrás visitar especies como la yuca (Manihot esculenta) o el abeto de douglas (Pseudotsuga menziesii), cuyas hojas desprenden un fuerte aroma afrutado.

Jardín Taxonómico de flora mundial

Cerca del Jardín Taxonómico podrás encontrar los invernaderos de cactus y crasas y el Orquidearium (Minitropicarium). ¿Alguna vez has estado en el desierto o en la selva? Pues en ellos podrás encontrar algunas especies que pueden desarrollarse en estos ecosistemas. En los invernaderos de cactus y crasas se encuentra la mayor colección española de cactus, con casi 10.000 ejemplares y más de 3.500 especies diferentes. Dentro del Minitropicarium, donde se recrea la humedad característica de la selva, se encuentran unas 270 especies diferentes del bosque tropical, pertenecientes en su mayoría al grupo de las orquídeas.

Invernadero de cactus y Orquidearium (Minitropicarium)

Y estas son sólo algunas de las maravillas que ofrece un paseo por el Botánico de Alcalá. En la segunda parte de esta entrada te mostraremos más secretos acerca de este jardín-museo.

Encuentro CEAs de la Comunidad de Madrid en Centro Campillo

Como todos los últimos jueves de cada mes, los equipos de los proyectos de educación ambiental de la Comunidad de Madrid nos reunimos el pasado jueves 27 de febrero. Cada encuentro lo realizamos en un centro diferente. En esta ocasión el encuentro que se celebró en nuestro centro y giró en torno a nuestro XXV aniversario.

Explicando las actuaciones por el XXV aniversario.

La jornada empezó dando la bienvenida a los asistentes y con un viaje al pasado. Este viaje se realizó a través de la proyección de un vídeo con fotografías históricas de la construcción del centro y con otras más actuales en donde se mostraba como habían ido cambiando las distintas áreas. A continuación presentamos algunas de las actuaciones que estamos desarrollando por los 25 años del centro: campillerana, actividades especiales,…

Posteriormente hablamos de la colaboración que nuestro centro lleva realizando desde hace 14 años con el centro de día de la Fundación Manantial en Rivas Vaciamadrid. Contamos cómo ha ido evolucionando esta relación y cómo pasó de actividades puntuales mensuales a, primero, proyectos bianuales y, más tarde, al gran proyecto del «Jardín de la biodiversidad». Tanto trabajadoras como usuarios de la fundación tomaron la palabra y expresaron lo que supone para ellas y ellos la relación con nuestro centro y con el equipo educativo. Además, proyectamos dos pequeños videos hechos por la Fundación: uno resumen de las actividades que hemos hecho y otro con imágenes del «Jardín de la biodiversidad».

Integrantes de la Fundación Manantial compartiendo experiencias.

Después de un descanso para el café, visitamos las obras de restauración de la laguna junto a su directora de obra, Isabel Mendaña. Pudimos conocer de primera mano todas las actuaciones que se están llevando a cabo, los plazos de finalización y cómo esa zona será un nuevo lugar donde podremos realizar talleres, avistamientos, voluntariados,… junto a vosotras y vosotros.

Muchas gracias a la Fundación Manantial, a Isabel y a todos los asistentes por compartir esa magnifica mañana con nosotras. ¡Nos vemos en el próximo encuentro!