Las Vías Verdes son caminos que recorren antiguas infraestructuras ferroviarias, ya en desuso, que han sido reconvertidas en itinerarios cicloturistas y senderistas en el marco del Programa Vías Verdes, coordinado por la Fundación de los Ferrocarriles Españoles. En la actualidad existen más de 2.100 kilómetros dentro de este marco.
Cartel en una de las calles aledañas, que nos indica el lugar del comienzo de esta Vía Verde.
Aunque su recorrido total son 49 kilómetros, en esta entrada del blog hablaremos tan sólo de los primeros 15 kilómetros, los que unen Arganda del Rey y Morata de Tajuña, que son los que recorremos en nuestra actividad “Senda en Bici por la Vía Verde del Tajuña”.
Vista aérea de la zona de inicio de la Vía Verde del Tajuña, junto a la parada de metro Arganda del rey. Foto Google Maps.
Esta Vía Verde comienza en Arganda del Rey, a escasos 300 metros de la parada de metro Arganda del Rey, junto a un enorme Mercadona. Es ahí donde hay una pequeña plaza con un recorrido circular y unos bancos siendo este el punto donde comienza la Vía Verde.
Plaza inicial en Arganda del Rey donde comienza el recorrido.
Nuestros 15 kilómetros casi sin desnivel de asfalto rojo unen los valles del Jarama y del Tajuña recorriendo olivares, viñedos, espartales y bosque mediterráneo. Durante el trayecto no nos será difícil cruzarnos con verderones, verdecillos, pinzones vulgares, carboneros comunes, palomas, urracas, petirrojos, currucas… y con algo mas de atención conseguiremos escuchar el canto del pito real.
Vistas del recorrido que atraviesa diferentes tipos de paisajes.
Como el recorrido puede llegar a ser largo, encontraremos en él algunas áreas de descanso que, no sólo nos ayudarán a recuperar el aliento, sino que además nos recordarán el origen de este trayecto: las antiguas vías del tren.
Área de descanso en la Vía Verde, con mesas, papeleras y un trozo de la antigua vía del tren.
En esta ocasión, debemos dejar el miedo a perdernos en casa ya que, al color rojo del asfalto, se suman la multitud de carteles e hitos kilométricos que nos indican en que punto estamos y cuanto nos queda para llegar a nuestro lugar de destino.
Durante el recorrido encontraremos infografía suficiente para no perdernos y saber cuanto nos queda hasta nuestro destino.
En este tipo de vías, aparte de sendas como la nuestra, también se realizan diferentes actividades como, por ejemplo, maratones tanto como para corredores como para patinadores.
Desde Arganda del Rey se puede ir también hasta Estremera, por la Vía Verde del Tren de los 40 días. El recorrido hasta Carabaña (35 kilómetros desde Arganda) es el mismo que en la Vía Verde del Tajuña, solo que en este pueblo tomaremos el desvío pertinente para comenzar esta otra senda ciclista.
Uno de los caminos que cruzan esta Vía Verde son las Vías Pecuarias.
Después de 15 kilómetros pedaleando llegamos a un helipuerto que nos servirá de mirador para observar todo el pueblo de Morata de Tajuña antes de, si queremos, darnos una vuelta por él, para después regresar a Arganda del Rey.
Vista panorámica de Morata de Tajuña desde el helipuerto.
Os animamos a recorrer por vuestra cuenta o con nosotros esta senda ciclista de 30 kilómetros (ida y vuelta entre Arganda del Rey y Morata de Tajuña) para disfrutar de una jornada de deporte al aire libre descubriendo estos secretos del sureste de Madrid. Visita nuestro Facebook o Twitter para conocer nuestra programación y recuerda que nuestra próxima “Senda en Bici por la Vía Verde del Tajuña” es el próximo 28 de febrero. ¡Te esperamos!
El Parque Regional del Sureste se encuentra situado en la cubeta central del río Tajo. Presenta caracteres morfoestructurales y litologías típicas de las zonas centrales de dicha depresión, de las cuales destacan la morfología tabular en páramos o mesetas sobre estratos horizontales, y litología representada mayoritariamente por materiales calcareo-evaporíticos.
Centrándonos en la litología, los materiales que se observan en la zona corresponden al relleno sedimentario continental de la cubeta central de la depresión terciaria del río Tajo. La mayor parte de los sedimentos son detríticos evaporíticos, lo que es indicativo de condiciones paleoclimáticas áridas. A continuación se detallan algunas de las principales rocas y minerales que se pueden encontrar en la zona.
MINERALES
Yeso (CaSO4·½H2O) el yeso es una de los minerales más blandos, se puede rayar con la uña. Este mineral es muy característico del parque. Llamamos mineral al yeso y a las sales (halita, glauberita, etc.) cuando se les considera como cristales individuales sueltos, pero cuando los cristales del mismo mineral (o diferentes) están unidos y cementados entre sí formando una masa, al conjunto se le llama roca. Los romanos empleaban este mineral como cristal de ventana debido a que algunos tipos de yeso son transparentes. Otra peculiaridad de los yesos es que se pueden disolver con facilidad.
Yeso especular
Roca de yeso
Sílex (SiO2) tiene la misma composición química que el cuarzo, con la diferencia que el sílex está formado por cristales muy pequeños solo observables al microscopio. Este mineral fue empleado en la antigüedad por el ser humano para hacer fuego, además también se empleaba antiguamente como elemento de corte para cazar.
Fragmentos de sílex
ROCAS
Calizas: es un tipo de roca sedimentaria compuesta mayoritariamente por calcita (CaCO3). En este tipo de rocas es muy frecuente encontrar fósiles. El agua de lluvia combinada con el dióxido de carbono, puede formar un ácido carbónico ( H2CO3) que disuelve las calizas y pudiéndose generar cuevas (karstificación).
Rocas calizas
Margas: es un tipo de roca sedimentaria, formada por la mezcla por la carbonato cálcico (CaCO3) y arcilla. Presentan por lo general un color ocre blancuzco y es un material fácilmente deleznable.
Rocas de margas con geodas de calcita
Conglomerados: se trata de una roca sedimentaria detrítica, es decir, formada por erosión de otras rocas y posterior sedimentación. En el Parque Regional del Sureste están constituidas por cuarcitas, arenas y arcilla. Este tipo de materiales suelen emplear para construcción.
Roca de conglomerado. Fuente: Barres Fotonatura
Si quieres observar todos estos minerales y rocas y mucho más, te animamos a visitar la exposición del Centro El Campillo, te esperamos!
Exposición de minerales y rocas del Centro El Campillo
Este próximo domingo 1 de Febrero se celebra el Día Mundial de los Humedales y desde nuestro «Centro El Campillo», nos acercaremos a visitar el Soto de las Juntas, una zona destacada del Parque Regional de Sureste, para celebrarlo.
Vista de la laguna del El Campillo
Este es un evento internacional que se celebra en el mes de febrero de cada año y en él se conmemora la fecha en que se adoptó la Convención sobre los Humedales, en Ramsar, Irán, el 2 de febrero de 1971. El Convenio Ramsar o Convenio relativo a los Humedales de Importancia Internacional, es el primer tratado en el planeta relativo a la conservación y el uso racional de los humedales y la Lista Ramsar incluye más de 2.000 sitios designados en 168 países. Los lugares españoles incluidos en la Lista Ramsar representan una amplia tipología de humedales: zonas húmedas, planas en áreas de sedimentación, humedales asociados a valles fluviales, humedales artificiales, marismas, estuarios, formaciones deltaicas, marjales, lagunas litorales, etc; son muestra de la gran ecodiversidad de ambientes acuáticos naturales y seminaturales de nuestro país.
Mapa de humedales de importancia internacional españoles inscritos en la lista del convenio Ramsar
El término ‘humedal’ engloba una tipología muy variada de ecosistemas (lagunas, deltas, marismas, lagos, pantanos, manglares…), en ocasiones muy diferentes entre sí aunque con una serie de características comunes que, además, les son propias. Su singularidad, lo que los diferencia de otros tipos de ecosistemas acuáticos como ríos, mares, etc., radica en sus particulares condiciones hidrológicas y en el papel que juegan como sistemas de transición o ecotonos, así como en la gran riqueza y diversidad de sus componentes bióticos y abióticos, que hacen que se encuentren entre lo ecosistemas más complejos y dinámicos, aunque también más frágiles, del planeta. España es un país con un gran patrimonio natural de humedales, tanto por la riqueza de tipos ecológicos de ambientes acuáticos que existen como por la diversidad de especies que albergan y de usos que sostienen, que han conformado a lo largo del tiempo una valiosa cultura asociada a estos aprovechamientos.
¿Por qué celebramos el Día Mundial de los Humedales desde nuestro centro?
El agua es un elemento natural omnipresente y dominante en todo el Parque Regional del Sureste donde estamos situados. La existencia de numerosas lagunas, artificiales en su gran mayoría, contribuye a este protagonismo. Nuestra laguna El Campillo da nombre a nuestro centro y constituye uno de nuestros focos de atención.
Hemos elegido para hacer nuestra senda guiada “El Soto de las Juntas”. Este se situa en la confluencia de los ríos Manzanares y Jarama. Este atractivo espacio natural, está enclavado en la zona de reserva natural del Parque Regional del Sureste. El espacio pertenece al municipio de Rivas Vaciamadrid y es una pequeña cuña, limitada al norte por la A3. En el centro hay una laguna, la Laguna de los Veneno, originada por una antigua gravera, rodeada por los ríos Jarama y Manzanares hasta su unión en la parte sur. La relevancia natural del “El Soto de las Juntas”, viene confirmada porque está inmerso en una zona ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) “Cortados y cantiles de los ríos Jarama y Manzanares” y dentro del LIC(Lugar de importancia comunitaria) “Vegas cuestas y páramos del Sureste de Madrid)
La celebración del Día Mundial de los Humedales invita a reflexionar sobre la importancia que tienen estos ecosistemas tan singulares como desconocidos, así pues, desde nuestro centro El Campillo queremos • Dar a conocer algunos de los humedales más emblemáticos de nuestra Región; a través de la exploración de sus valores naturales y culturales. • Debatir sobre las problemáticas a las que se enfrentan estos ecosistemas clave y promover la participación ciudadana para conservarlos. • Mostrar los importantes servicios ambientales que proveen los humedales y su relación con el desarrollo de la vida en todas sus formas. • Dinamizar, a través de nuestras actividades, el descubrimiento del Parque Regional del Sureste entre la población del entorno.
Vista de la laguna de los Veneno en Soto de la Juntas, desde un observatorio
El ecoturismo se ha convertido en uno de los elementos clave para la protección del medio ambiente y la promoción del desarrollo sostenible. El concepto de ecoturismo comprende los desplazamientos que tienen como fin realizar actividades recreativas de apreciación y conocimiento de la naturaleza a través del contacto con la misma.
Laguna del Campillo
La Red Natura 2000 resulta muy atractiva para los turistas. De hecho, según un informe de la Comisión Europea, los ingresos por turismo en estos espacios en Europa se calculan entre 5.000 y 8.500 millones de euros al año.
Sendas interpretativas guiadas
En España más del 12% del territorio lo forman espacios protegidos como nuestro Parque Regional del Sureste (14 parques nacionales, 162 parques naturales, 277 reservas, 319 monumentos, 56 paisajes protegidos y más de 800 espacios con otras figuras de protección). Es este uno de los motivos por los que, nuestro país, como destino, se ha ido posicionando poco a poco como uno de los preferidos por los naturalistas, y sobre todo por los admiradores de la ornitología. No debemos olvidar que somos uno de los mejores países del mundo para la observación de aves.
Mochuelo visto durante una de nuestras salidas.
La nueva mentalidad del sector turístico ha ido desplazando al modelo tradicional en muchos ámbitos naciendo una nueva forma de disfrutar del patrimonio natural y de que futuras generaciones se sientan más responsables de su cuidado. Una forma que deja de lado los impactos negativos del pasado y conciencia a la población durante las visitas a espacios naturales y espacios protegidos.
Necesitamos y aceptamos la transición hacia la sostenibilidad en las actividades de ocio y al parecer lo estamos consiguiendo, pues este segmento de mercado es cada vez es mayor. Esta nueva visión incluye una amplia gama de actividades, muchas de las cuales cubren los diversos intereses de los visitantes que llegan hasta nuestro Centro:
Observación de flora, fauna y geología.
Educación ambiental.
Senderismo interpretativo.
Observación de ecosistemas.
Observación de yacimientos paleontológicos y fósiles.
Fotografía de la naturaleza.
En nuestro Centro puedes realizar infinitas actividades
Desde el Centro El Campillo, además, apostamos por las sinergias con las empresas de actividades tradicionales regionales con nuestras visitas a productores locales del PRS.
¡Os animamos a practicar el ecoturismo y el resto de las actividades relacionadas con la naturaleza!
Seguimos hablando de algunas de las plantas medicinales que encontramos en el Huerto didáctico Caracol del Centro El Campillo. En otra entrada, del 31 de octubre, ya os presentamos la hierba callera y la gayuba, así que hoy seguimos con dos nuevas:
Tanaceto (Tanacetum vulgare)
Tanaceto en el Huerto Caracol
El tanaceto es una planta perenne, de las familia de las compuestas. Florece en verano, mostrando sus pequeñas flores amarillas agrupadas en corimbos aplanados. Normalmente se encuentra en riberas y otros lugares húmedos o frescos, en los valles pirenaicos y del norte del país, cada vez más rara a medida que avanzamos hacia el sur. En la Península Ibérica está aclimatada, alguna vez cultivada. En muchas ocasiones se usa como planta ornamental.
Su uso más destacado es comoantihelmíntico, para combatir las lombrices intestinales (de ahí, otro de sus nombres: hierba lombricera) gracias a la acción de la esencia de tanaceto, sustancia que ingerida en cantidades superiores a 2 ó 3 gramos es tóxica. A parte de esta utilidad, se le atribuían o atribuyen otras facultades curativas y ha sido empleada como tónica estomacal y digestiva, carminativa, diurética, etc. Debido a todas estas virtudes, en el noroeste de la Península Ibérica la llaman triaca y aún se puede oír sobre ella:
«Al lado derecho de mi casaca, para contraveneno llevo triaca«.
En pequeñas cantidades sus hojas pueden, incluso, tomarse en ensalada; no obstante, en la actualidad sus usos están casi olvidados y su venta prohibida.
Culantrillo de pozo (Adiantum capillus-Veneris)
Culantrillo de pozo en el Huerto Caracol
El culantrillo de pozo, también conocido como cabello de Venus por su parecido con una bonita cabellera, es un tipo de helecho con hojas que se asemejan al contorno de un abanico, en sus bordes maduran los esporangios a partir de mayo. Crece en las paredes de los pozos (de ahí su nombre), junto a las fuentes, en cuevas con goteras… por toda la Península Ibérica, aunque prefiere los suelos calcáreos.
Antiguamente, se usaba para conservar el cabello y acrecentar su salida y robustez, según la antigua tradición de que las plantas eran medicinalmente buenas para las afecciones del órgano al que se asemejan. Más comúnmente, se usa para combatir la tos y los catarros. Todos sus componentes son inocuos.
Como afirma Laguna y queda escrito en el libro Plantas medicinales: «[…]la llamaron adianto los griegos, porque aunque llueva sobre ella y se zahundan mil veces dentro del agua jamás se le pega una gota, sino siempre se muestra seca y enjuta […]. Dígolo porque el culantro de pozo, no pudiendo vivir sino por las fuentes y albercas, no admite jamás las aguas en sí, de las cuales es muy sediento.«(Hecho apreciable en la foto superior).
Si bien el Parque Regional del Surestees conocido por sus grandes lagunas, sus cortados yesíferos y el bosque de ribera que flanquea los ríos, en las más de 31 mil hectáreas que componen el parque podemos encontrar otros ecosistemas. Uno de ellos es el bosque mediterráneo.
Aunque de manera muy relicta, pero con gran importancia ecológica y paisajística, podemos encontrar este ecosistema en algunos rincones del PRSE. Sin embargo, en su día, este paisaje debió dominar grandes extensiones. La búsqueda de terrenos de cultivo y de pastos y el uso de la masa forestal como madera por parte del hombre hicieron reducir bruscamente su distribución.
Vista panorámica. En primer término, el Carrascal. En segundo, el valle del Jarama. Al fondo la ciudad de Madrid y la sierra de Guadarrama.
Uno de los rincones más importantes de bosque mediterráneo en el PRS es el del Carrascal de Arganda, situado en el término municipal de Arganda del Rey. El nombre de carrascal tiene su origen en el árbol más representativo de este paisaje: la encina, también llamada carrasca.
Al tratarse este bosque de un encinar manchego, propio de suelos básicos, junto con las encinas nos encontraremos otras especies del género Quercus como la coscoja (Quercus coccifera) o el quejigo (Quercus faginea), fácilmente identificables por la diferencia de sus hojas, sus portes y, en el caso del quejigo, por la marcescencia de sus hojas.
Las tres especies originales de el Carrascal presentes en gran parte de su superficie. 1. Coscoja 2.Quejigo 3.Encina
También, y debido a una reforestación en los años 40, nos encontramos con una importante población de pino carrasco (Pinus halepensis) que sirve de cobertura para la recolonización natural de plantas propias de este bosque.
Vista general de la zona reforestada donde empiezan a aparecer de manera natural las plantas típicas del bosque mediterráneo.
Acompañando a estas, y variando según las condiciones del suelo, nos encontraremos con un gran surtido de jaras y tomillos, romeros, esparragueras, madreselvas, lavandas y alguna curiosidad botánica como la gayuba (Arctostaphylus uva-ursi).
Algunas de las plantas que podemos encontrarnos durante nuestra visita. 1.Hierba pincel 2.Espino negro 3.Madreselva
Entre los animales que podemos encontrar, difíciles de ver por la cobertura arbórea, se encuentran el zorro, el erizo, el conejo, el lirón careto, el jabalí, el alcaudón, el carbonero, el pájaro carpintero, el petirrojo, varias especies de lagartijas y la víbora hocicuda. Sin embargo, lo que si podremos encontrarnos serán los restos y los rastros de alguno de ellos.
Piñas comidas por ardillas y roedores fáciles de encontrar en el suelo del Carrascal.
Son muchos los caminos que recorren las mas de 130 hectáreas de este encinar. Os invitamos a visitarlo con nosotros o a perderos por sus senderos en cualquier época del año para descubrir sus secretos.
Hace dos años y medio recibí un correo donde el mensaje era claro y directo: «Carol, call me, please». El que iba a ser mi jefe, me proponía una oferta que no podía rechazar: ser coordinadora de un centro de educación ambiental muy especial.
Junto con otras 5 personas, llegamos al centro un mes de junio. El lugar tenía un aura triste, que reclamaba a gritos un cambio de aires. Nuestro jefe de entonces, mis compañeros y yo decidimos apostar por una serie de cambios en la forma de trabajo que se había llevado hasta entonces, en la oferta de actividades al visitante y hasta en la forma de mantener el jardín y recinto. Cambios como introducir el emprendimiento en nuestras actividades, la lengua inglesa, o visitar a pequeños productores locales, hicieron que nos diferenciáramos del resto de ceas.
Desde entonces, el equipo fue moldeándose para llegar a ser la familia que somos ahora, con cambios en el personal, pero siempre una familia, a pesar de que los inicios fueron duros. Y siempre con el apoyo de la Directora Técnica del Centro, MJ, que nos ha echado una mano cuando lo hemos necesitado.
En todo este tiempo, hemos vivido un cambio de empresa, en agosto de este año, varios cambios de horario laboral, y otras modificaciones que fueron duras, pero nuestra intención ha sido siempre saber sonreír al visitante y atenderle como si estuviera en un hotel de 5 estrellas: el servicio tenía y tiene que ser óptimo.
Muchos grupos escolares, universitarios, de senderistas, de la tercera edad, de AMPAS, asociaciones, vecinos de nuestra Comunidad y de otras, etc, han visitado el centro a lo largo de todo este tiempo, y desde aquí agradezco que siempre quieran volver. Esa es la señal de que mi equipo hace un buen trabajo.
Me voy del centro para cumplir mis sueños, pero antes de irme, quiero hacer balance de estos años…
Para mí ha sido un placer coordinar a todas las personas que han trabajado conmigo estos años, pero especialmente dedico estas palabras al equipo actual: Patri y Antonio, que llevan conmigo desde el primer día, Asun, Sergio y Nadia, que aunque se han incorporado más tarde nadie lo diría. Este equipo es el mejor que ha pasado por un centro de educación ambiental en mucho tiempo, y no lo digo yo sola… Lo dicen las altas esferas, lo dicen las encuestas, lo dicen los comentarios en redes sociales, lo dice la gente que pasa por el centro, lo dicen los emails de profes satisfechos con nuestro trabajo… Sobran las palabras cuando hay evidencias tanto en el trabajo de educación ambiental, como en el trabajo de jardinería del centro, donde la labor de nuestro Antonio, el alma del centro, ha sido de sobresaliente. Os felicito a todos!!!
Quiero también nombrar a los vecinos del otro lado de la laguna, especialmente a Sergio y a su cuadrilla, y a Pedro y a los suyos, junto con el Director del PRS, J.M.C. Aunque parece que un centro de estas características lo tiene todo solucionado, cuando trabajas en el campo, hay muchos problemas que son insalvables, y que sin vosotros, habría sido imposible de solucionar.
Quiero dar las gracias a todos los organismos oficiales por sus menciones al centro en redes sociales y por venir a visitarnos, y a todos nuestros visitantes y seguidores. Nombro también al jefe de área de educación ambiental, A.A., a la responsable de Gedesma del centro, D.C., y a MJ, por estar ahí y por su buena acogida.
Y por último, doy gracias a mi equipo y a mi exjefe, B.C., por los buenos momentos vividos en todo este tiempo, por haber aprendido tanto de cada uno de vosotros, por los desayunos campilleros, por los momentos en el tejado, por disfrutar con nuestro trabajo, por saber sacarme sonrisas cuando no tenía energía, por hacerme la vida más fácil, por vuestra motivación e ilusión, y sobretodo porque seguiremos siendo siempre campilleros. Seguid así, equipo, porque sois «crema de la buena»!
Muchas gracias, a todos, por estos dos años y medio en El Campillo. Me despido pero dejo mi testigo de coordinadora a Patricia, y nos veremos en las redes!
Hace mucho tiempo, las tierras que acompañaban al Río Jarama en su curso, estaban cubiertas de árboles:
Corte transversal de la vega del Jarama
Este paisaje se transformó en tierras de cultivos cuando los asentamientos humanos así lo necesitaron para su abastecimiento:
Corte transversal de la vega del Jarama
Más tarde, ya en las décadas de los 60 y 70 del pasado siglo XX, la gran demanda de materiales de construcción en la ciudad de Madrid, supuso importantes extracciones de gravas en las riberas del Río Jarama, donde existían acumulaciones de materiales sedimentarios.
Corte transversal del valle del Jarama
Estas actividades dieron lugar una marcada transformación del paisaje.
Imagen aérea del Río Jarama y sus riberas entre Rivas-Vaciamadrid y Arganda del Rey.
En el área que ahora conocemos como Laguna El Campillo, la maquinaria de la gravera alcanzó elnivel freáticodurante el proceso extractivo, y tras el abandono de ésta (en la década de los 80), el agua emergió de los niveles inferiores para dar lugar al llenado del «agujero».
Extracción de áridos en activo
Esta situación que podría parecer, a priori, desalentadora, pronto sorprendería a todos los visitantes y habitantes de la zona.
Abandono de la extracción de áridos
Con la ayuda de algunas labores de restauración como el suavizado de orillas, algunas plantaciones de especies vegetales, el tratamiento de los fondos de laguna… y el gran potencial de colonización de la naturaleza y los flujos ecológicos que se establecen gracias al entorno más cercano, hoy podemos disfrutar de este ecosistema establecido tan cerca, tan diverso y con tantas oportunidades: La Laguna de El Campillo.
Si has visitado el Centro El Campillo, seguramente te haya sorprendido encontrarte la reconstrucción de una hembra de elefante y su cría, y quizá te hayas preguntado por qué están allí.
Reconstrucción a tamaño real de una hembra y su cría de Elephas antiquus
Se trata de Elephas antiquus, una especie de elefante extinta que vivió en Europa desde el Pleistoceno medio hasta el inicio del Pleistoceno superior. Los restos fósiles de este elefante, junto con otra fauna del Pleistoceno, se han encontrado en el yacimiento de Áridos, situado en la llanura aluvial de Arganda del Rey.
En el Parque Regional del Sureste se conocen y han sido estudiados cinco yacimientos paleontológicos del periodo Cuaternario. Tres de ellos se ubican en las terrazas del Manzanares y sus afluentes (Arroyo Culebro) y dos en las terrazas del río Jarama (Áridos y Ciempozuelos). Los hallazgos se han producido como consecuencia de la intensa explotación a la que han estado y están sometidas las terrazas fluviales para la extracción de áridos. No han aparecido, hasta el momento, yacimientos terciarios, aunque se conocen un gran número fuera de esta zona, en facies similares, en distintos puntos de la Comunidad de Madrid.
Esqueleto postcraneal de Elephas antiquus, Museo Arqueológico Regional de la Comunidad de Madrid. Autor: PePeEfe
Los abundantes restos paleontológicos encontrados en los valles fluviales de los ríos Manzanares y Jarama han permitido conocer, junto con la geología, cómo ha evolucionado el clima y el paisaje de este territorio desde hace mucho tiempo. Las condiciones climáticas variaron a lo largo de los años, con momentos más cálidos y húmedos y otros más fríos y secos, determinados por los períodos glaciares e interglaciares. Estas variaciones han sido detectadas debido a que se han encontrado restos fósiles de especies propias de climas cálidos, como elefantes, uros o toros primitivos, hipopótamos, caballos, ciervos, liebres, etc., como de especies adaptadas a ambientes fríos, como el mamut, el rinoceronte lanudo o el bisonte primitivo.
Paleoilustraciones del autor Mauricio Antón
En el Centro El Campillo se pueden observar réplicas de algunos restos fósiles encontrados en los yacimientos paleontológicos tanto del Parque Regional del Sureste como del resto de la Comunidad de Madrid. Entre ellas, destacan el cuerno de un uro, Bos sp., bovino de gran tamaño, la mandíbula con dientes de leche de un mastodonte fósil, Gomphotherium angustidens, el cráneo de un rinoceronte sin cuernosAlicornops simorrense y las protuberancias craneales de la jirafa de tres cuernos Triceromeryx pachecoi.
Vitrina con réplicas de varios restos fósiles, Centro El Campillo
Cuezva S., Elez J., Polonio I. «Estudio de inventario: valoración y ordenación de entorno geológico y paleontológico del Parque Regional del Sureste». (Consulta: 25/11/2014).
Mazo A. V. (1995) Elephas antiquus (Proboscidea, Mammalia) en el Pleistoceno Medio de Ciempozuelos (Madrid) Estudios Geol., 51: 69-73. (Consulta: 27/11/2014).
Museo Arqueológico Regional de la Comunidad de Madrid http://www.madrid.org/cs/Satellite?pagename=Museos%2FPage%2FMUSE_home&language=es (Consulta: 20/11/2014).
Durante las lluvias registradas en noviembre de 2022, el cauce del río Manzanares se desbordó, vertiendo el excedente de agua de su caudal en la Laguna de los Venero. La cantidad de agua desbordada fue de tal magnitud que provocó el colapso del vaso de la laguna en la zona opuesta al vertido, desencadenando la rotura del camino que en este punto circulaba entre la laguna y el río Jarama. Por lo tanto, esta ruta ya no se puede hacer de manera circular, debido al socavón que se ha generado en este punto, por donde además fluye el agua con corriente desde la laguna hacia el río Jarama. Se recomienda evitar esta zona debido a su peligrosidad.
Para mas información escríbenos a centrocampillo@gmail.com.
En el siguiente mapa, os enseñamos distintas alternativas de sendas por el Soto de las Juntas:
Muchos de los “campiller@s” que venís a visitarnos nos preguntáis por rutas que puedan hacerse por elParque Regional de Sureste. Una de las más accesibles desde Madrid y, en muchos casos, poco conocida, es la senda de El Soto de las Juntas, que rodea la laguna de «Los Venero», la cual está incluida en el Catálogo de Embalses y Humedales de la Comunidad de Madrid.
Panorámica de la laguna de «Los Venero» desde su zona norte.
El Soto de las Juntas recibe ese nombre porque es la zona del PRS donde se unen dos de los ríos más importantes del parque: el río Jarama y el río Manzanares. Es una zona de alto valor paisajístico, natural e histórico que se encuentra en zona de Reserva Natural.
Panorámica de los cantiles yesíferos que nos acompañará durante todo el recorrido.
La senda comienza en un parking de tierra del cual sale un camino cerrado con un portón metálico.
Portón que hay que atravesar para comenzar el camino. Ya empezamos a ver el tarayal.
Es éste el camino que tomaremos, andando o en bicicleta, para atravesar en un primer término un tarayal que nos llevará hasta la primera bifurcación de caminos, en la que cogeremos el camino que sale a mano derecha. Al tomar este camino, pasaremos al lado de unaEstación Automática de Alerta que forma parte de la Red de SAICA.
Estación Automática de Alerta que forma parte de las Red SAICA.
Continuaremos por este ancho camino que circula en el margen del río Manzanares, el cual queda a nuestra derecha, e iremos atravesando las bandas de vegetación que configuran el bosque de ribera, que crece junto a la orilla del río, formado por sauces, álamos, fresnos y una importante olmeda. En las zonas donde se encuentra alterado el terreno del bosque de ribera, podemos observar especies como la cicuta, elcardo mariano, laolivarda, etc.
Circulando por este camino, podremos disfrutar también de una visión más cercana de la formación geológica de los cortados yesíferos, uno de los ecosistemas más especiales y exclusivos del Parque Regional del Sureste. El origen de esta formación geológica es de hace aproximadamente 18 millones de años, durante el Mioceno, y sus características litológicas han dado lugar a un suelo rico en sales, como el yeso, donde únicamente pueden habitar plantas adaptadas a soportar esta alta salinidad, entre ellas el esparto, laontina, la barilla, la jabuna, etc. Además, este ecosistema ofrece refugio a una gran cantidad de animales, como búhos, milanos, chovas, cogujadas, murciélagos, lagarto ocelado, etc.
Continuamos por este camino que circula por el margen del río Manzanares, hasta que el camino gira ligeramente hacia la izquierda para después bifurcarse. Cogeremos el desvío hacia la derecha para ir flanqueados por el río manzanares a nuestra mano derecha y por la laguna de «Los Venero» a nuestra mano izquierda. Desde este punto comenzaremos a observar el bosque de ribera que crece junto a la orilla del río, formado por sauces, álamos, fresnos y una importante olmeda; y la vegetación de humedal alrededor de la laguna con sus característicos juncos, carrizos y eneas.
Olmeda que nos encontraremos durante el camino.
El camino continúa hasta volverse a dividir (en el mapa, punto A). En este punto tenemos tres opciones: volvernos por la ruta circular corta, seguir recto o tomar el camino de la izquierda. Si tomamos el camino de la izquierda, bordearemos la laguna hasta donde se encuentra roto el camino entre la laguna y el Jarama (el socavón), por lo que es recomendable no tomar este camino.
Rotura del camino, zona inaccesible de la senda circular del Soto de las Juntas debido al socavón formado entre la Laguna de los Venero y el río Jarama (marcado con una X en el mapa)
Si continuamos recto, seguiremos por el camino que va pegado al río Manzanares, hasta llegar al punto donde se unen el río Manzanares con el Jarama. Esta senda se puede hacer circular, siguiendo ese mismo camino, que hace ahora una curva para situarse pegado al margen del río Jarama (quedando ahora el río Jarama a nuestra mano derecha). Seguimos por el camino hasta el punto en donde se vuelve a bifurcar (punto B). Si cogemos el camino hacia la izquierda, volveremos al punto inicial de bifurcación de la senda corta y senda larga (punto A) y desde ahí, podemos comenzar el camino de vuelta hacia el inicio de la ruta, por el camino que bordea la laguna del lado del Manzanares.
Sin embargo, si en esta última bifurcación (punto B), seguimos un poco recto el camino, llegaremos al punto marcado en el mapa (círculo naranja) desde donde podremos ver algún bunker, restos de la batalla del Jarama que se desarrolló en Febrero de 1937, una de las batallas mas importantes de la Guerra Civil.Después retornaremos por donde hemos venido hasta la primera bifurcación (punto A).
En el camino de vuelta, bordeando la laguna por el lado del río Manzanares, llegaremos a un punto donde se vuelven a bifurcar los caminos (punto C). Si continuamos girando ligeramente a la izquierda, pasaremos a través de un pasillo de árboles ornamentales y, continuando por este camino llegaremos hasta el punto de inicio de la ruta.
Si tenemos tiempo y energías, en el punto C del mapa, podemos coger el camino que sale hacia la derecha y que atraviesa el bosque de ribera del río Jarama, quedando este río ahora a nuestra izquierda. Este camino nos llevará a un observatorio situado al inicio de la laguna de los Venero, cogiendo el desvío que sale a mano derecha antes de llegar al socavón (mapa). Este observatorio de aves cuenta con un ángulo de visión de la laguna diferente, desde el que se puede observar más de cerca la isla que se encuentra en medio de la laguna. Después, desandaremos el camino recorrido para llegar hasta el punto C y desde ahí, cogiendo el camino que sale a la derecha y atraviesa el pasillo de árboles ornamentales, llegaremos hasta el inicio de la ruta.
Durante nuestro recorrido no nos será difícil observar varias especies de aves que irán cambiando según la época del año. En invierno serán los porrones, las cercetas y los patos cucharas las especies más observadas mientras que en verano lo serán los abejarucos y los milanos negros. Además de estos compañeros estacionales, podremos ver en cualquier época del año fochas comunes, gallinetas, algún somormujo o martín pescador y, los más pacientes, con un poco de suerte, a nuestro amigo el calamón. También se unen a nuestra lista de aves observables durante todo el año el pito real, los carboneros o los petirrojos.
Pareja de somormujos nadando en la laguna de «Los Venero».
Os dejamos un vídeo que el Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid editó sobre esta senda:
Cómo llegar: salida 19 de la A-3. Llegando desde Madrid, nada más tomar la salida, coger el desvío hacia el Centro Nacional de Formación de Protección Civil. A escasos metros tras coger ese desvío se ve a la izquierda un parking de tierra. Para acceder en transporte público hay que tomar el metro hasta la parada Rivas Vaciamadrid o el autobús 332 (salida desde Conde de casal). Desde la parada, tomar la pasarela que cruza la carretera A-3 y llegar hasta el aparcamiento.