Una vez más hemos tenido la suerte de poder mostrar en nuestro centro la exposición «Illustraciencia» que forma parte del proyecto del mismo nombre. Si en septiembre de 2019 acogimos la sexta edición, este mes de mayo de 2023 estamos exponiendo la novena.
Las ilustraciones, expuestas en tamaño A2, fueron las finalistas en las diferentes categorías de la IX edición del Premio de Ilustración Científica y de la Naturaleza que se celebró en 2022. La convocatoria de este premio (organizada por el Museo Nacional de Ciencias Naturales y la Associació Catalana de Comunicació Científica con la colaboración de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología y el Ministerio de Economía y Competitividad)viene realizándose desde 2011, aunque el proyecto Illustraciencia nació en 2009 bajo la coordinación de Miquel Baidal Crespo con el objetivo de divulgar y premiar la ilustración científica y de naturaleza así como acercar la ciencia y la cultura a la sociedad, y dar visibilidad al campo de la ilustración científica y naturalista.
Si no has podido venir a verla, puedes disfrutar de las láminas que componen la exposición en el canal de Youtube del proyecto. La edición de este año ya está en marcha, pero si te gustaría participar… ¡el año que viene esperan tus dibujos!
¿Quieres participar en el apadrinamiento de un ave? El CEA El Campillo ha tenido la oportunidad de apadrinar un gavilán común (Accipiter nisus), gracias al proyecto «Apadrina un ave» del Centro de Recuperación de Animales Silvestres (CRAS) y de la Comunidad de Madrid. Este gavilán había ingresado el 1 de marzo de 2023 con un traumatismo provocado por una colisión, procedente de San Martín de la Vega, uno de los municipios del Parque Regional del Sureste.
Los gavilanes son aves rapaces forestales de pequeño tamaño, por ello tienen un vuelo muy ágil para poder volar entre los árboles. Esta especie tiene un acusado dimorfismo sexual invertido donde la hembra es notablemente más grande que el macho.
El proceso de apadrinamiento se realiza a través de la web https://apadrinaunave.comunidad.madrid/. Una vez en la página, aparece un menú con las aves que han entrado en ese momento en el centro de recuperación. Puedes seleccionar el ave que quieras apadrinar, pinchando en alguna de las opciones disponibles. ¡Así de sencillo es completar el proceso de apadrinamiento! Además, llegará a tu correo de contacto, un diploma de apadrinamiento.
Si el animal se ha recuperado satisfactoriamente y es posible devolverlo a la naturaleza, contactarán con su madrina/padrino para su liberación.
El año pasado, la Comunidad de Madrid atendió 6.687 ingresos en el Centro de Recuperación de Animales Silvestres (CRAS), de los cuales el 80% aproximadamente eran especies autóctonas. La mayoría de las aves heridas entran al centro durante época de cría, coincidiendo con el aumento de las temperaturas y las olas de calor.
CEA El Campillo ha tenido el privilegio de haber sido el primer padrino que ha podido liberar un ave gracias a este proyecto. Cuando fuimos al CRAS a realizar la liberación del gavilán, fuimos muy bien recibidos por todo el equipo, entre ellos se encontraba Silvia, la veterinaria técnica, y Andrea, encargada de las liberaciones pertenecientes a este bonito proyecto.
Por desgracia, no todos los animales que entran en el centro de recuperación pueden llegar a recuperarse por completo y volver a vivir en libertad. También entran animales que han muerto, transportados hasta las instalaciones por las autoridades competentes (Agentes Forestales, Seprona…). El objetivo es realizarles una necropsia para poder determinar las causas de la muerte (electrocución, envenenamiento, etc.).
A su vez, el pasado 21 de abril, otros apadrinadores participantes en el proyecto junto a trabajadores del CRAS se desplazaron hasta nuestro CEA para liberar una cigüeña blanca y un cernícalo.
Como esa mañana coincidía que el centro escolar IES Profesor Julio Pérez de Rivas Vaciamadrid tenía previsto visitar las instalaciones del centro, aprovecharon la oportunidad y también estuvieron presentes en la liberación de estas dos aves.
¿Tú también quieres colaborar con algunas de las aves de nuestra fauna autóctona y apadrinar un ave?
Entre los primeros pájaros que aprendemos a identificar en nuestra vida, por cercanía y cotidianidad, se encuentran los gorriones. Sin embargo, siempre que vemos uno pensamos que es la misma especie, ya sea en la ciudad o en el campo. Y esto no es así. En cuanto salimos un poco de las ciudades, «desaparece» el gorrión común y aparecen otras especies. Entre ellas el gorrión molinero.
Individuo alimentándose de las semillas de un álamo blanco.
A pesar de tener la misma forma que el resto de los gorriones, el gorrión molinero es el más pequeño de todos los presentes en la Península Ibérica. Con machos y hembras iguales, se diferencia del resto por sus «coloretes» negros en sus blancas mejillas y su «gorro» marrón castaño. Engalana estos colores con un collar blanco que desaparece en la nuca.
Progenitor alimentando a su descendencia
Se distribuye por gran parte del Paleártico, desde el Reino Unido hasta la India y Japón, identificándose diferentes subespecies. En España la subespecie presente es la montanus y podemos verla durante todo el año. Se distribuye por toda la Península Ibérica (ausentándose en la zona de Picos de Europa y Pirineos) y las Islas Baleares estimándose una población de más de 2,5 millones de individuos, aunque contendencia decreciente.
Puede encontrase en un amplio y variado catálogo de ecosistemas diferentes siempre que haya presente algún árbol, ya que es el gorrión más forestal. Entre otros paisajes habita: bosques, vegas, olivares, …
Distribución del gorrión molinero en España. Fuente: SEO Birdlife
Ave omnívora, se alimenta tanto de pequeños invertebrados (sobre todo insectos) como de material vegetal (semillas, frutos, bayas). Durante la época de cría (desde mediados de abril a finales de agosto) ambos sexos alimentan a los pollos de sus 2 o 3 puestas por temporada, principalmente con saltamontes y escarabajos. Los huevos, entre 4 y 7 por puesta, de color blanco o verdoso, son incubados durante dos semanas por ambos progenitores durante el día, y tan solo por la hembra por la noche.
Ejemplar con un saltamontes en la boca a punto de dar de comer a los pollos.
Aunque suelen construir su nido en los huecos de los árboles o en otro tipo de cavidades (arenosas o antrópicas), aceptan de buen agrado las cajas nido, lugares que ocupan con bastante éxito. Con paciencia y distancia es fácil observar a las parejas de gorrión molinerode los alrededores de nuestro centro que han ocupado las cajas nido que ponemos: desde la construcción del nido (con material vegetal y plumas), las cebas de los pollos, hasta los primeros vuelos de los pollos volantones.
¡No dejes que te lo cuenten y ven a visitarnos para observarlos! Pregúntanos en información dónde están las cajas nido y te ayudaremos a que disfrutes de este espectáculo de la naturaleza.
¿Te lo has preguntado alguna vez? ¿Los osos polares comen o no comen pingüinos? En el planeta Tierra existen, aproximadamente, 8,7 millones de especies de seres vivos pero no todos viven en toda su superficie, ni en el mismo lugar. La ciencia que estudia la distribución geográfica de los seres vivos en el tiempo y en el espacio, así como los factores que lo han originado, es la biogeografía.
Seguramente cuando pensamos en osos polares y en pingüinos, pensamos en paisajes helados. Pues bien, aunque ambos viven en ecosistemas circumpolares, no lo hacen en torno al mismo polo terrestre ya que los osos polares viven en el Polo Norte (Ártico) y los pingüinos en el Polo Sur (Antártida). Como físicamente no coinciden en el espacio y tiempo, es imposible esa relación trófica. Pero… ¿cómo han llegado hasta allí? Convirtámonos en biogeógrafos y biogeógrafas e investiguemos el caso.
Distribución del oso polar (verde) y de los pingüinos (azul). Fuente: mrsjonesroom.com.
Distribución de las especies de osos en el mundo. Fuente: databayou.com
Por su parte, el grupo taxonómico al que pertenecen los pingüinos, el orden Spheniscidae, se distribuye en el hemisferio Sur (la especie más norteña se encuentra en las Islas Galápagos, en el ecuador). Las últimas investigaciones indican que el origen de los pingüinos actuales ocurrió hace 22 millones de años en Nueva Zelanda y Australia. Las especies evolucionaron y migraron hacia el sur buscando comida gracias a, entre otros sucesos, la apertura del Estrecho de Drake hace unos 12 millones de años, que permitió nadar por todo el Océano Antártico y extenderse más hacia las islas subantárticas.
Distribución de las especies de pingüinos. Fuente: @dbrisaro Infografía: Irene Lorenzo. Ilustración: HBW.
Ya conoces qué es la biogeografía y cómo trabaja para averiguar la distribución de las especies en el espacio y en el tiempo. En próximas entradas hablaremos de los factores bióticos, abióticos y antrópicos que afectan a estas distribuciones.
En una sociedad cada vez más urbana resulta fundamental que los ciudadanos retomen el contacto con la naturaleza. El contacto con el huerto puede ser una buena manera de empezar y retomar la conexión con los ciclos naturales, en este caso de las plantas.
La huerta nos regala las plantas de las que nos alimentamos y hay un cultivo que disfrutamos ahora pero que se sembró en los meses de más frío. Estamos hablando de las habas, Vicia faba. Pertenece a la familia de las leguminosas.
Es fácil pensar que la huerta en invierno cesa su actividad, pero este cultivo crece despacito durante los meses de más frío y se mantienen a la espera de la subida de las temperaturas para aumentar su crecimiento y empezar a reproducirse ayudado por la llegada de los polinizadores. Es una planta melífera, sus flores están adaptadas para que los polinizadores puedan acceder fácilmente.
Las habas toleran el frío pero pueden sembrarse todo el año, menos en verano, aunque ¡ojo!, debemos saber que las habas nacidas con frío toleran las bajas temperaturas, pero a las nacidas con calor les cuesta mucho más y podemos sufrir hasta la pérdida de la mata con la llegada del frío.
En la zona centro se pueden poner a partir de octubre durante todo el invierno, aunque es más aconsejable ponerlas antes de que la tierra se congele. Por lo tanto, cuando llega la primavera ya tenemos una planta con un sistema radicular fuerte y en muy poco tiempo tendremos frutos, por eso será una de las primeras cosechas que recogeremos en abril.
A quien le gusten más con vaina, las tendrán que coger más tiernas y si no, esperaremos un poco más.
Así que si alguna vez habías oído nombrar “En abril, las habas en el mandil” y no sabías por qué era, ahora ya sabes que forma parte del refranero popular.
Si pudiéramos visitar Madrid durante el Mioceno, nos pensaríamos que estamos en África. El clima era más cálido que el actual y marcadamente estacional, con dos estaciones muy diferentes entre sí, una seca y otra húmeda, con lluvias muy abundantes.
El paisaje estaba ya caracterizado por los altos relieves de la Sierra de Madrid, pero el centro de la cuenca estaba ocupado por grandes lagos de aguas salinas, que cubrían buena parte del territorio. No existían aún cauces fluviales estables por donde el agua pudiera escapar al mar (lo que se conoce como cuenca endorreica).
Lagos salados de la Cuenca de Madrid durante el Mioceno. Fuente: basado en Mauricio Antón y http://www.elsoto.org
Los cortados yesíferos del Parque Regional del Sureste son un claro vestigio de la existencia de este pequeño mar interior, cuya paulatina evaporación fue depositando las sales presentes en el agua (principalmente sulfato de calcio) y originando el paisaje que hoy podemos disfrutar. La zona más alta de los cortados correspondería con el fondo de este lago salado.
Cortados yesíferos. Fuente: Elaboración propia
En torno a este pequeño mar interior se desarrollaron diversas faunas antecesoras de los mamíferos que actualmente podemos encontrar tanto en Europa como en África.
Aunque el clima era subtropical árido, fue experimentando pequeñas variaciones que supusieron cambios en las composiciones de fauna para cada época.
La Cuenca de Madrid durante el Mioceno. Fuente: Mauricio Antón
La Cuenca de Madrid es internacionalmente conocida por sus faunas de mamíferos miocenos, muchas de las cuales se han encontrado en la propia ciudad de Madrid. Bajo nuestros pies se encuentran en los sedimentos multitud de fósiles, ya que la ciudad está construida sobre terrenos del Mioceno, de entre 15 y 13 millones de años de antigüedad.
Esquema de las subdivisiones temporales del Cenozoico. Fuente: elaboración propia
Para poder ubicar un poco el Mioceno dentro de la historia de la Tierra y ver cuáles fueron los cambios más importantes que marcaron esta época, perteneciente a la era Cenozoica, consulta el siguiente enlace:
El pasado 30 de marzo parte del equipo del CEA El Campillo, junto con otros centros de la red, se desplazó hasta GREFA, ubicado en el Monte del Pilar (Majadahonda, Madrid), para conocer sus instalaciones así como su metodología de trabajo. GREFA (Grupo de Rehabilitación de la Fauna Autóctona y su Hábitat) es una organización no gubernamental sin ánimo de lucro, que nace en 1981 como asociación para el estudio y conservación de la naturaleza.
La bienvenida a sus instalaciones vino de la mano de Mónica y Eva, las educadoras encargadas de enseñarnos las instalaciones, así como de acompañarnos durante toda la mañana y compartir sus recursos con nosotras.
La primera de las instalaciones que visitamos fue la dedicada a las «Grandes Águilas», donde pudimos observar ejemplares irrecuperables de águila azor-perdicera, águila real, águila imperial ibérica y milanos real y negro. La causa principal de daños y muerte de estas rapaces son los tendidos eléctricos. A través de la maqueta de un tendido eléctrico, nos mostraron cómo se electrocutan estas aves y cuáles son las medidas correctoras que se pueden instalar para reducir las colisiones y muertes por electrocución.
También visitamos el Primillar, que cuenta con 24 cajas nido en las que se alojan 32 cernícalos primilla, de los cuales algunos son irrecuperables, pero también hay ejemplares que sí son recuperables y en un futuro serán devueltos de nuevo a la naturaleza. GREFA atiende la friolera cifra de unos 350 pollos de cernícalo primilla al año. El principal problema que se encuentra esta especie es que necesitan edificios viejos para poder anidar y a veces, cuando regresan de su migración, estos edificios ya no están o han sido reformados.
Los cernícalos son aves filopátricas, es decir, que tras sus migraciones vuelven al mismo sitio del año anterior. De hecho, el primer vuelo que realizan al salir del nido, lo fijan como lugar de nacimiento y siempre vuelven a ese lugar. Por ello, las cajas nido de GREFA se llevan a otros primillares de Madrid, Castilla la Mancha y Castilla y León, para que estos nuevos ejemplares lo recuerden como lugar de nacimiento.
Mónica y Eva nos enseñaron también las instalaciones del hospital, la enfermería y el laboratorio, donde tratan a la fauna que llega herida o enferma. También compartieron con nosotras sus recursos educativos y nos dieron a conocer su nuevo «Proyecto Steam: diarios de viaje». En el muladar pudimos observar a tres individuos de buitres negros, una pareja de buitres leonados y otra de alimoches, ¡qué impresión ver a estos animales tan cerquita!
La última instalación que visitamos fue la de las cigüeñas negras. En ella se encuentra una pareja, llamadas «Sol» y «Sombra», que este año habían conseguido poner una puesta de cuatro huevos. Los huevos fueron llevados a una incubadora con un doble objetivo: que los huevos pudieran estar observados las 24 horas del día y para comprobar si una vez retirados estos huevos, eran capaces de hacer una segunda puesta.
En esta sala también nos enseñaron tres egagrópilas: una de ellas encontrada en la Sierra de la Demanda (Burgos) perteneciente a un buitre negro y las otras dos egagrópilas eran de cigüeña encontradas en Madrid. Sorprende ver la cantidad de basura humana (sobre todo diferentes tipos de gomas) que contenían las egagrópilas de las cigüeñas de Madrid, habituadas a vivir en zonas urbanas.
Dehesa del Carrascal de Arganda del Rey desde el mirador del Lobo.
La especie más característica de este ecosistema y de toda la Península Ibérica es la encina, también llamada carrasca o chaparro. Es un árbol de porte variable, copa densa y tronco grueso y oscuro con corteza cenicienta resquebrajada en grietas profundas. En general, suele alcanzar 15-20 metros de altura. Sus hojas son perennes, alternas, de haz verde oscuro y envés blanquecino aterciopelado. Las flores nacen en primavera agrupadas en amentos de color amarillo-ocre, y sus frutos (bellotas) pueden ser dulces o amargos.
Fuente: Arbolapp. Felipe CastillaFuente: Arbolapp. Felipe Castilla
Existen dos subespecies de Quercus ilex, Quercus ilex subsp. ilexy Quercus ilex subsp. ballota o rotundifolia.
La subespecie ilex puede alcanzar hasta 25 m y la copa es alargada y poco densa. Las hojas son en general lanceoladas o elípticas, de hasta 9 cm de largo. El margen suele ser dentado o entero y raramente son pinchosas. Sus bellotas son amargas.
La subespecie ballota alcanza hasta 15 m y tiene la copa redondeada. Las hojas normalmente son elípticas o redondeadas, de hasta 6 cm de largo y, a menudo, de margen pinchoso. Sus bellotas son dulces. Esta subespecie soporta mejor las heladas y las sequías prolongadas. Se distribuye por el interior de la península y por las zonas más cercanas a la costa cantábrica y mediterránea, estando presente en las islas Baleares y desde Cataluña hasta Almería.
No obstante, en las áreas donde se solapan las dos subespecies, se suelen hibridar, diluyéndose sus caracteres diferenciadores.
Crece en todo tipo de suelos desde el nivel del mar hasta los 1300m – 1400m.
En general han desarrollado poderosas adaptaciones a las cambiantes condiciones del Mediterráneo, una zona caracterizada por sus valores estacionales extremos de temperatura y precipitación, sobre todo en su área de interior continental.
Algunas de estas adaptaciones son:
Hojas perennes de pequeño tamaño para reducir la evapotranspiración.
Productos céreos que recubren la hoja con este mismo objetivo.
Estomas situados en el envés de la hoja y así se reduce la insolación en estas células encargadas del intercambio de gases de la planta.
Además esta especie ha sido tradicionalmente empleada en múltiples usos de los que hablaremos en futuras entradas, así que podéis estar atentas si os ha resultado interesante.
Volvemos con una segunda edición de la botica Calamón, donde presentaremos algunas curiosidades acerca de las plantas medicinales que tenemos en nuestra Huerta Calamón del C.E.A. El Campillo. En la entrada anterior hablamos acerca de la manzanilla, el poleo y el cilantro. En esta ocasión descubriremos algunos usos de tres aromáticas de la familia de las labiadas: la lavanda, la albahaca y el tomillo.
Espliego o lavanda (Lavandula angustifolia): Este arbusto perenne, además de ser cultivado como planta melífera y aromática, y de formar bellos campos morados en primavera, contiene principios activos que le otorgan múltiples propiedades que se usan para trastornos tales como la ansiedad, la bronquitis aguda o los dolores musculares. Esta medicinal también actúa como espasmolítica, sedante y antimicrobiana.
Albahaca (Ocimum basilicum): Esta deliciosa especia tiene múltiples usos: en la cocina italiana para la elaboración de la salsa pesto, en la huerta de primavera como repelente de la mosca blanca y en medicina natural como antimicrobiana, antifúngica, antidepresiva, antitumoral, antiulcerosa, cardioprotectora, broncodilatadora, para paliar el dolor y para tratar la diabetes. Tradicionalmente, también ha sido usada para la falta de apetito, los gases, la mala digestión, los eccemas e incluso para el acné. Como último dato curioso acerca de la albahaca, apuntar que también es usada en la industria de la perfumería.
Variedad morada de albahaca Huerta Calamón.
Tomillo (Thymus vulgaris): Este arbusto es natural de la mitad este de la Península Ibérica y de las regiones mediterráneas del sur de Francia y el norte de Italia. Además de aderezar nuestra rica cocina mediterránea, puede usarse en infusión en ayunas junto con un laxante para eliminar las lombrices estomacales. Además, los baños de vapor de tomillo actúan como expectorante y calman la tos. Sus principios activos son usados para tratar laringitis, bronquitis, el asma y la gripe. Y comúnmente, se ha usado para la halitosis, la faringitis y la sinusitis.
Flor del tomillo de la Huerta Calamón.
Una vez más, muchas gracias por acompañarnos en este pequeño viaje por la botica Calamón y si os interesan las aromáticas, os invitamos a venir a visitarla y descubrir las diferentes especies a través de nuestro juego autoguiado A qué huele nuestra huerta. ¡Feliz semana!
Uno de los entornos más conocidos del municipio de Mejorada del Campo, perteneciente al Parque Regional del Sureste, es el Área Recreativa de Las Islillas. Para llegar allí, se puede acceder a esta zona en coche y estacionar en un aparcamiento situado al comienzo del recorrido o acceder en transporte público a la ciudad de Mejorada y desplazarse andando.
La senda comienza junto al cartel que se sitúa junto al área recreativa, aunque al ser circular puede comenzarse al revés. Se trata de una senda sencilla, circular y llana, de 2,1 km.
Ésta recorre la ribera del río Henares justo antes de desembocar en el Jarama. El tramo de la junta de los ríos no es accesible.
Justo antes de llegar a la mitad del recorrido nos encontramos en el río los restos de uno de los puentes que pertenecieron al recorrido del Tren de los 40 días que se inauguró en 1938 y realizaba el trazado Torrejón de Ardoz – Tarancón, compartiendo trazado con el Tren de la Azucarera de la Poveda.
En la mitad del recorrido nos encontramos con las instalaciones de la asociación Betel de Mejorada del Campo; y si continuamos avanzando llegaremos a la presa que da nombre a esta senda. La presa se construyó antiguamente para regar los campos de cultivo que se encuentran próximos a los cortados y en sus proximidades pueden verse los restos del sistema de irrigación de los campos.
El camino continúa por el antiguo trazado de la vía ferroviaria dejando el cortado yesífero a un lado y el humedal a otro. Este camino, ya bastante despejado de árboles, nos lleva al observatorio, al que accederemos por un estrecho sendero flanqueado por taráis. En el observatorio, si hay suerte y dependiendo de la época del año, podemos ver aguilucho lagunero (Circus aeruginosus), focha común (Fulica atra), calamón común (Porphyrio porphyrio), zampullín común (Tachybaptus ruficollis) o el martín pescador (Alcedo atthis).
Según el Catálogo de embalses y humedales de la Comunidad de Madrid, las principales presiones y amenazas del humedal son:
El impacto visual y acústico procedente de infraestructuras viarias y ferroviarias, rutas de aviones y tendidos eléctricos.
La contaminación por vertidos incontrolados de residuos y contaminación de las aguas que alimentan la lámina de agua.
La presión recreativa, vandalismo, incendios provocados.
Recientemente hemos estrenado un recorrido guiado por este entorno, si quieres descubrirlo con nosotros, consulta aquí la programación de actividades de fin de semana. ¡Ahora sólo queda disfrutar de este paraje del sureste madrileño y aprender a respetarlo para su conservación!
Fuentes:
-Catalogo de Embalses y Humedales de la Comunidad de Madrid.